#OccupyICE: El movimiento de acampadas contra los centros de internamiento de inmigrantes que recorre los EEUU

Occupy ICE es un movimiento de protesta contra la política de inmigración que consiste en acampadas al rededor de las oficinas e instalaciones de ICE (Inmigración y Aduanas) para intentar su bloqueo. Su objetivo es cerrar los centros de internamiento. El movimiento surgió en Portland hace unas semanas a raíz de una protesta contra la separación familiar que sufren los/as inmigrantes. En la versión en español página occupyICEpdx lo cuentan así:

A partir del domingo, 17 de junio, miembros de la comunidad de todos los ámbitos, junto con la Alianza de Acción Directa, la Asamblea de Portland y los Demócratas Socialistas de América, organizaron una protesta alrededor del edificio de ICE en el suroeste de Portland, contando con el apoyo legal ofrecido por el Gremio Nacional de Abogados, para protestar la política monstruosa e inhumana de separación familiar en la frontera. La protesta, ubicada en 4310 SW Macadam, rápidamente se convirtió  en una ocupación, contando con carpas, suministros, albergues, y hasta una pequeña biblioteca. El martes en la noche, los ocupas se comprometieron a quedar hasta que se tomen acciones concretas y significativas para la reunificación familiar, y desde el miércoles el edificio cesó de operar.


OccupyICE Portland

Debido al éxito de la potesta, en Portland, que consiguió cerrar el ICE durante más de una semana, la iniciativa rápidamente se replicó en Philadelphia, San Diego, San Francisco, Los Ángeles, Nueva York, Detroit... Acumulando experiencias del Occupy Wall Street de hace siete años, no deja de haber las mismas tensiones que en aquel movimiento: Las diferencias entre quienes quieren mantener una protesta testimonial y quienes están abiertos/as a la diversidad de tácticas (bloqueos, acciones,...) para cerrar los ICEs, como atestiguan los testimonios que llegan de ciudades como Atlanta y Philadelphia. En esta última ciudad los equipos antiterroristas desalojaron el campamento deteniendo a más de 30 personas.

Crimehinc hizo un reportaje sobre los primeros días del movimiento.

Reproducimos aquí una carta escrita en Santiago de Chile, publicada en Crimethinc y traducida por Briega en que se saluda al movimiento y se reflexiona sobre él.

Cartografías de tránsito a pesar del Estado

Un análisis en solidaridad con los #icebreakers desde Santiago de Chile

-De aquellxs cuya entrada a EE.UU. y la de sus amistades ha sido negada

Solidarizamos con lxs camaradas al otro lado del mundo, quienes están valientemente levantando barricadas y ocupando los centros de detención de ICE en los llamados Estados Unidos en ciudades como Tacoma, Portland, Atlanta, San Francisco y Nueva York. Lxs políticxs en sus oficinas barajan sus papeles, mientras que lxs liberales exhiben pancartas amables con el gobierno para que dejen de destrozar a las familias y traumatizar a lxs niñxs. Lxs partisanxs entienden que la gravedad del problema, la vida humana y la dignidad, no es una cuestión de política, sino de vida o muerte. Por ejemplo, las fotos y videos de Atlanta que circulan por el mundo muestran a aquellxs quienes mediante la acción directa irrumpen el normal funcionamiento de ICE, #icebreakers, tocando música mientras lxs que ocupan las calles y lxs que están detrás de las rejas bailan. Manifestantes burlándose de la policia con donas y manteniendo su posición mientras tratan de evacuarlxs. En lugar de solo hacer visible que los votantes están infelices con las decisiones que toman sus oficiales electxs, emplean la acción directa contra las burocracias del Estado y sus funcionarixs para generar momentos de vida y goce que anulen la división entre ciudadanx y no ciudadanx.

Estas ocupaciones se producen al mismo tiempo que lxs políticxs se preparan para las campañas electorales, prometiendo, sin duda, una política de inmigración más humana y, a la vez, más “sensible”. Queremos compartir con ustedes algo que es claro en todo Occidente: la política electoral no es un camino hacia la supervivencia. Las fronteras de Estados Unidos siempre han dividido a las familias. Los Estados siempre han trazado límites que sirven para excluir y matar.

Cuando lxs liberales nos digan que la única solución es votar por unx candidatx progresista, nosotrxs decimos dos cosas. Primero: Mientras nuestras familias y amistades estén siendo descuartizadas nunca podremos votar. Segundo: Mientras que su política internacional y de inmigración determina si vivimos o no, nosotrxs estamos muriendo. Sus elecciones nunca podrían representar a lxs no ciudadanxs. En lugar de vivir precarizadxs por los caprichos de lxs politicxs y el flujo de sus leyes, necesitamos construir medios que sean indiferentes frente a las políticas gubernamentales para asegurar nuestra supervivencia .

El 11 de Septiembre de 1973 las Fuerzas Armadas de Chile, respaldadas por la CIA y el gobierno estadounidense, bombardearon el Palacio de la Moneda, derrocando al gobierno de la Unidad Popular. Muchxs partidarixs lograron escapar a los Estados Unidos o Europa donde vivieron exiliadxs. Sin embargo, aquellxs sin el poder económico o los medios para emigrar al “Primer Mundo” fueron puestxs en cárceles, cámaras de tortura o fosas comunes. Mientras las políticas exteriores de EEUU impulsan la migración, su política fronteriza sirve para impedirla, atrapando a las personas en zonas de guerra y dictaduras. Lxs liberales alrededor del mundo, quienes expresaron su horror y demandaron el retorno a la democracia en Chile, estaban ciegxs ante la variedad de políticas de migración no-democráticas que impactaban las vidas de lxs chilenxs antes, durante y después del Golpe.

“Quizás el exilio chileno que salió del país con lo puesto una amarga mañana, tuvo privilegiados de acuerdo al status político o cultural que poseían entonces, cuando algunos pudieron elegir embajada y destino según el paisaje europeo que rondaba sus sueños. A diferencia de otros anónimos patipelados que los tiraron donde cayeran; México, Argentina, Cuba o la lejana Escandinavia, donde eran cucarachas de carbón en el cielo albino de los vikingos.”

-Pedro Lemembel. El exilio fru-frú (o “había una fonda en Montparnasse”)

Ahora que estamos en democracia “en la medida de lo posible”—de acuerdo al ex presidente chileno Patricio Aylwin-, lxs políticxs y liberales exclaman: “¡Si quieren hacer un cambio, deberían salir y votar!”. ¿Cómo podemos votar para expulsar a lxs sacowea que trabajan en el mostrador de visados ​​de la embajada local de EE. UU.? ¿Alguien realmente votó por lxs oficiales del consulado que después de una entrevista de cinco minutos, sin conocimiento de nuestras vidas y sueños, decidirán si podemos sobrepasar el tiempo de nuestras visas por razones económicas o familiares? ¿Votamos por lxs mismxs oficiales que tiene el poder de negar la solicitud de visa sin saber nada? Para un gobierno que dice ser “justo, democrático y transparente”, el tratamiento que recibimos en sus embajadas es igual al tratamiento que recibimos en las burocracias más arbitrarias del “Tercer Mundo”. Perdónennos si tenemos problemas reconciliando estos hechos con el llamado que hace el gobierno estadounidense a “la Ley y el Orden”.

En un marco global, ¿qué puede significar la democracia cuando no tenemos influencia sobre las políticas de gobierno que nos afectan? Mientras escribimos esto, la policía militarizada está armadx con drones, tanques anfibios y gas lacrimógeno suministrados por los EE.UU. para ser utilizados por lxs comandxs entrenadxs en Colombia; “El comando jungla”, para reprimir las luchas territoriales mapuche. Lxs inmigrantes mapuche, como lxs de otras partes del mundo, fueron forzadxs a dejar sus territorios para escapar de la pobreza, hambruna, y represión estatal. Cuando la decisión de huir a los EE.UU. es una cuestión de vida o muerte, independiente de la legalidad, el llamado a elegir candidatxs progresistas como medio de cambiar las políticas de inmigración es un movimiento paternalista y excluyente que le dice al resto del mundo que pongan sus vidas en manos de lxs políticxs.

Como resultado, mientras el simple llamado a #abolirICE se puede ver como un movimiento radical desde el Estado, en realidad es un llamado liberal a que lxs ciudadanxs estadounidenses ignoren el impacto que tiene Estados Unidos en las vidas alrededor del mundo.

“#AbolirICE” delega sus funciones y responsabilidades al despliegue de agenciamientos burocráticos—embajadas, ejércitos, agentes de la CIA—que ejercen la fuerza del Estado contra ciudadanxs no estadounidenses en todo el mundo. Estos agenciamientos continuarán existiendo independiente de si eliges a lxs concejalxs socialistxs de tu comuna; continuarán existiendo incluso si tus alcaldxs progresistas se rehúsan a detener nuevxs inmigrantes cuando cientos siguen detenidxs en las cárceles de la ciudad. ICE existe hace menos de 20 años, pero el gobierno de EE.UU. ha trabajado por mucho más tiempo para magnificar el sufrimiento humano global a través de guerras, golpes de Estado y políticas comerciales. Si se aboliera ICE, otra agencia gubernamental surgiría para tomar su lugar. El gobierno de EE.UU. siempre ha detenido y deportado a aquellxs que se atreven a emigrar de manera autónoma a un país donde creen que tienen una oportunidad para sobrevivir. Un movimiento como #AbolirICE, basado en apelar al Estado, sirve para excluir a lxs no ciudadanxs de empoderarse. Un movimiento que convierte la acción directa de lxs no ciudadanxs estadounidenses y sus amigxs—aquellxs que están haciendo barricadas en las instalaciones de ICE y realizando acciones directas—en espectáculo para elegir oficiales solo permitirá que lxs políticxs ganen un juego que nunca pudimos jugar y nunca podremos ganar. Perderemos el poder que tenemos de sobrevivir a pesar del Estado, mientras lxs liberales y políticxs se respaldan en el poder del gobierno de EE.UU.


OccupyICE Philadelphia

El único camino para sobrevivir es asegurarnos de una vida autónoma en la que nuestras necesidades sean cumplidas. Eso significa cruzar las fronteras sin permiso del gobierno. Este no es un grito neoliberal para que las transnacionales arremetan contra el poder del Estado. Actualmente, el capitalismo está siendo sostenido solamente por las fronteras políticas que nos dividen. Este es un grito de guerra desde nuestrxs cuerpxs precarizadxs.

Las únicas acciones que pueden asegurar nuestra supervivencia son aquellas que rompen la división entre ciudadanx y no ciudadanx, esa barrera del paternalismo y la exclusión. Estas acciones significan reconocer que la supervivencia compartida está basada en la lógica de elaborar autonomías fuera del Estado y el Capital.


El 4 de julio una mujer, en el marco de las protestas contra los ICE, se subió a la estatua de la libertad. Llevó 4 horas bajarla.

Eso quizás signifique hacer una barricada en la entrada de una instalación de ICE, bloquear un bus de deportación o esconder inmigrantes indocumentadxs de la policía, en vez de pretender que el Estado lxs va a proteger. En vez de esperar que organizaciones humanitarias se preocupen de lxs inmigrantes indocumentadxs, vayamos al centro de detención y construyamos amistades poderosas y autónomas con aquellxs que están detenidxs. Sobre todo, esto significa construir la infraestructura para nuestra supervivencia en común, a sabiendas de que las instituciones del Estado y las políticas electorales nunca han asegurado—y nunca asegurarán—que vivamos. Todos los intentos de inclusión en las políticas electorales están construidos sobre la exclusión de lxs otrxs.

Indistintamente del lado de la frontera, por quién sea que se vote, todxs somos ilegales.

Enlaces relacionados / Fuente: 
https://www.briega.org/es/opinion/cartografias-transito-a-pesar-estado
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