Actualizado en comentarios. #PrisonStrike: El levantamiento y la represión en Kinross. Llamada de solidaridad

Antes de 9 de septiembre, el conjunto de la población reclusa había mostrado su unidad permaneciendo en frente de su alojamiento y no acudiendo al papeo -lo hicieron los 1.200 presos-. De cara al 9 de septiembre se entendía que nadie debía acudir a sus talleres o destinos durante tres días. Durante el 9 de septiembre nadie fue a trabajar. A la hora del papeo de la mañana era como una visión el ver que ningún preso trabajaba. Los empleados de la prisión tenían que servirnos la comida. Durante este día, el almuerzo se nos sirvió alrededor de las tres de la tarde y la cena a las 11 de la noche. El primer día parecía haber sido de éxito. Lamont Johnson.

It's going down, 1 de diciembre de 2016

Hace casi tres meses, presos del penal de Kinross participaron en la huelga coordinada a nivel nacional en las cárceles de Estados Unidos que se puso en marcha el 9 de septiembre.  De la huelga de brazos caídos se pasó rápidamente a una protesta masiva en el patio de la prisión y, tras afrontar una violenta respuesta represiva por parte de los guardianes, esta a su vez se convirtió  en un motín con enfrentamientos abiertos.

A raíz de los sucesos del 9 y el 10 de septiembre, aproximadamente doscientos cincuenta presos fueron trasladados de Kinross a otras instalaciones del sistema penal de Michigan, en las que se puso a la mayor parte de ellos en segregación administrativa -el hoyo-, acusados de 'incitación a huelga o motín' o de 'disturbios o conducta desafiante'  y padeciendo un incremento de las medidas preventivas sobre ellos.

Para responder a esta situación, simpatizantes de todo el país han reunido tantos nombres de presos represaliados como han podido, han enviado cartas y material de lectura y han recaudado fondos para apoyarles durante su estancia en el hoyo. Gente de Durham, en Carolina del Norte, han recaudado dinero con mucho éxito para un grupo de presos que se enfrenta a la represión, mientras que en otros sitios se han centrado en los aspectos legales y en recopilar información relacionada con la violación de garantías legales.

Un grupo de afinidad de Michigan está respondiendo a las represalias y su gente está haciendo un trabajo asombroso.  Si tenéis alguna información sobre presos que afrontan represalias o queréis ayudarles, poneos en contacto con ellos en: miprisonabolition@riseup.net

En este preciso momento lo que se necesita por encima de todo es apoyo económico. Hay doscientos presos en el hoyo que necesitan dinero en sus cuentas y material de lectura. Las prisiones de Michigan sólo permiten libros con depósito legal y que sean nuevos. Por muchas economías que se hagan, el envío de material de lectura es caro. Si podéis, haced una aportación a la resistencia permanente de los presos de Michigan.

Dar la cara decididamente para apoyar a los presos en lucha que están siendo reprimidos es una manera una forma de ayudar a que su lucha continue. Los presos de Michigan están sentados en sus celdas preguntándose si su resistencia mereció la pena, podemos ayudarles a que sientan que sí.

A continuación reproducimos una lista de presos que han sido represaliados. También podéis leer un informe sobre un preso budista al que se le deniega acceso a alimentación vegana y un nuevo punto de vista sobre el levantamiento, escrito por el preso en lucha Lamont Heard.

Gilbert Morales #186641
Baraga Maximum Correctional Facility
13924 Wadaga Rd.
Baraga, MI 49908-9204
Timothy D. Schnell #516619

Jacob Klemp #231258
Baraga Maximum Correctional Facility
13924 Wadaga Rd.
Baraga, MI 49908-9204

Darrin Coats #185616
Baraga Maximum Correctional Facility
13924 Wadaga Rd.
Baraga, MI 49908-9204

Harold Gonzales #194496
Baraga Maximum Correctional Facility
13924 Wadaga Rd.
Baraga, MI 49908-9204

Jamarr Loyd #234363
Oaks Correctional Facility
1500 Caberfae Highway
Manistee, MI 49660

Richard Carter #178539
preferred name: Ahjamu Baruti (write Richard Carter on the envelope)
Oaks Correctional Facility
1500 Caberfae Hwy
Manistee, MI 49660

Por favor, tomaros un rato para escribir a los presos. Son gente  que necesita cartas de apoyo, material de lectura y dinero para la cuenta del economato, con la que comprar cosas con las que escribir, comida y otras cosas que necesitan.

Solo pueden recibir libros que provengan de distribuidoras autorizadas: Schuler Books, Edward Hamilton Books, Barnes and Noble, Amazon, Prison Legal News y Wal-Mart.

Los libros deben ser nuevos y el paquete debe llevar acuse de recibo. No todos los libros pasan el control. Escoged libros que difícilmente despierten sospechas de la oficina postal de la cárcel.

Para enviar a estas personas algo de dinero que podrán usar para comprar cosas en el economato, acude a jpay.com y abre una cuenta o imprime este formulario para ingresos.

Como siguen llegando informes de los presos de Michigan involucrados en la revuelta, tanto el alcance de las represalias como los casos concretos de resistencia están saliendo a la luz.

Los esfuerzos de los presos veganos por evitar intromisiones en su propio cuerpo, insistiendo en tener dietas acordes con su ética, abren una vía de lucha en vigor.  Incluso en circunstancias normales, mantener una dieta vegana en la cárcel es todo un desafío, y para algunos todavía lo es más tras el levantamiento de Michigan.

El siguiente testimonio procede de Jacob Klemp, un participante en los sucesos de Kinross que ha sido vegano en la cárcel durante seis años. Después de ser trasladado, primero a Marquette y ahora a Baraga, Kemp se ha puesto en huelga de hambre para protestar por su situación. Según se privatizan los servicios la alimentación, vegana o no, se puede usar como instrumento de castigo pero también como una forma de que los presos mantengan un sentimiento de autonomía individual. Seguro que conoceremos más historias como ésta.

De Jacob:

He estado en huelga de hambre durante seis días como un intento de llamar su atención, aunque en vano.

Volví a comer tras perder diez libras y darme cuenta de que podría morir aquí sin que les preocupase el quedar expuestos ante los medios de comunicación. Ni siquiera me hacían reconocimientos médicos.

El servicio de comidas está a cargo de una compañía privada, Trinity Food Service Group. El nombre del encargado en este lugar es señor Bousquet.

Lo que ellos entregan y definen como dieta vegana carece de nutrientes esenciales y me está llevando a la malnutrición. Los menús son siempre decepcionantes.  Estoy por ver las sartenadas de verduras que siempre aparecen en ellos.

Técnicamente pueden alegar que me sirven una dieta vegana pero esto es una mentira por omisión. En sus dietas faltan verduras, frutas, frutos secos y los nutrientes necesarios para mantenerme sano.

La cuestión central es que resulta necesario un cambio de menú. Al menos, volver a lo que servían antes de la privatización. Lo que ahora dan no es ni comida para perros. La dieta fue buena hasta que el servicio de comidas fue privatizado. No he parado de escribir peticiones, y me doy cuenta de que nada cambiará hasta que se emprendan medidas legales.

Habría continuado mi huelga de hambre si hubiese contado con la atención del público a través de los medios de comunicación. Esto es más que difícil ahora que estoy en régimen de aislamiento y dependo por completo de ellos para poder comer.  No tengo la opción de combinar frutos secos o de tomar verdura de los huertos.

En resumidas cuentas, lo que llaman dieta vegana conduce a la larga a cualquiera que la mantenga a la malnutrición. Consiste principalmente en soja transgénica y patatas.

Sé que esto es se debe en gran parte a una cuestión de costes y de que la empresa privada simplemente no quiere gastarse dinero en proporcionarnos una nutrición adecuada. Creen que basta con arrojarnos algunas alubias y soja.

Simplemente quiero recorrer mi camino espiritual y que mi salud no padezca por hacerlo.

Para escribir a  Jacob:

Jacob Klemp 231258
Baraga Correctional
13924 Wadaga Road
Baraga, MI 49908

Lo que sigue es otra perspectiva del levantamiento de Kinross. La escribe Lamont Johnson, un preso en lucha de Michigan que participó en las protestas de Kinross de marzo de 2016. Lamont no estaba en Kinross durante el levantamiento de septiembre, pero ha recopilado informes de presos que fueron trasladados a la cárcel donde él está ahora tras los sucesos del 9 y 10 de septiembre.

De Lamont:

En el nombre de Alá, el más misericordioso, el dispensador de gracia. Elijah Muhammad es el mensajero de Alá.

¡Salam Aleikum! Lo que sigue es un relato de la revuelta en el penal de Kinross contado por algunos que estuvieron allí:

Hubo semanas de preparativos para que la cárcel de Kinross dejase de funcionar el 9 de septiembre, aniversario del levantamiento de Attica.  Los organizadores querían presionar para obtener mejores salarios y mejorar las condiciones de vida de los reclusos.

Antes de 9 de septiembre, el conjunto de la población reclusa había mostrado su unidad en varias ocasiones permaneciendo frente a su aunidad de lojamiento y no acudiendo al rancho -lo hicieron los 1.200 presos-. De cara al 9 de septiembre se entendía que nadie debía acudir a sus talleres o destinos durante tres días. Durante el 9 de septiembre nadie fue a trabajar. A la hora del rancho de la mañana era una maravilla ver que ningún preso trabajaba. Los empleados de la prisión tenían que servirnos la comida. Durante este día, el almuerzo se nos sirvió alrededor de las tres de la tarde y la cena a las 11 de la noche. El primer día parecía haber sido un éxito.

El día 10, cuando los presos se dirigían a su primer rancho, esperaban encontrar su desayuno habitual de tostada, galleta, cereales, zumo y leche; en vez de ello, recibieron un sandwich frio de queso, cuatro galletitas y leche. Cuánto puede cambiar un día. Un preso pasó al hoyo por una infracción mínima. Esto comenzó a encender a algunos presos- (Nota de It's going down: Como se informa aquí, el testigo presencial Gilbert Morales relata que en una reunión previa con representantes de los pabellones la administración dio luz verde a la huelga y dijo que no habría consecuencias y penalizaciones para los participantes).

El patio suele abrirse normalmente a las ocho de la mañana, después del rancho. Pero esa mañana la organización de la cárcel lo mantuvo cerrado. ¡Que más podían hacer! En torno a las 9:00, los presos comenzaron a abandonar sus unidades: G y H fueron las primeras en vaciarse, y las siguieron las letras anteriores del abecedario.  En ese momento había entre 300 y 500 presos en el patio.  Formaron una larga hilera que caminaba en círculos por una zona a la que no se permite acceder salvo que tengamos un pase o una llamada. La prisión hizo sonar sus sirenas con el toque de emergencia. Los presos que estaban protestando permanecieron en el patio todo el tiempo. Los guardianes hicieron ronda y pasaron lista a las 9:15. Alrededor de las 9:30, un gran número de reclusos recorrieron las unidades diciendo a todo el mundo que abandonase su unidad y se uniesen a la protesta, amenazando con apuñalar a cualquiera que se quedase. La mayoría de los restantes de presos abandonaron las unidades al temer por sus vidas -alguno de ellos fueron acusados de "incitar a la revuelta" a pesar de no participar voluntariamente.-

Entonces el número de los presos que se encontraba en el patio subió a 900. Los presos seguían caminando en círculos alrededor de las áreas comunes y los pasillos enfrente de cada unidad estaban llenos de presos. Esto continuó durante treinta minutos. Los presos comenzaron una sentada, la mayor parte enfrente de los pabellones. Se percataron de que al otro lado de las puertas había guardianes con equipo antidisturbios mientras la policía del estado cercaba el perímetro de las instalaciones.  El director adjunto pensó que este era el momento adecuado para dirigirse a los presos con un gran megáfono mientras hacía sonar las  sirenas por segunda vez: "¡Doy a todos los que están en el patio la orden de volver a sus unidades".

Aproximadamente unos trescientos o cuatrocientos presos se dirigieron hacia la garita desde la que hablaba el adjunto.  Antes de que llegasen a donde estaba, el adjunto corrió hacia la puerta temiendo por su vida. Pero los portavoces se dirigieron al adjunto preguntándole si estaba dispuesto a parlamentar. Éste volvió y escuchó lo que los presos tenían que decir; ellos plantearon cuestiones sobre los sueldos, las visitas y las condiciones de vida. El subdirector les aseguró que haría todo lo posible para satisfacer sus peticiones.

Los presos se retiraron del centro de control y empezaron una asamblea. Durante la discusión se manifestaron dos mentalidades diferentes: unos proponían tensar la cuerda, otros firmar la paz. La paz prevaleció.  Todos regresaron a sus unidades. La institución hizo sonar la sirena por tercera vez esa mañana.  Eran ahora entre las 11.30 y las 12.00.

Los guardianes hicieron recuento. Se sirvió un almuerzo en bolsas en cada pabellón. Los presos permanecieron encerrados todo el día. A las 15.00 cambió el turno y llegó un nuevo turno de guardianes. (Nota de It's going down: Según otro testimonio, en este momento los presos reclamaron de nuevo que no hubiera represalias físicas o administrativas, y se encontraron de nuevo con falsas promesas). Alrededor de las 17.00 o 18.00 horas, se empezó a oír desde las radios de los guardias algo que sonaba como "10-14... 10-14". Los presos vieron a los guardianes de cada unidad correr hacia el centro de control. Todas las unidades estaban en silencio. Era probablemente la calma que antecede a la tempestad. Cuando todos los guardias abandonaron la prisión, otros armados con spray de gas pimienta y pistolas incluso de calibre 40 entraron en prisión como un vendaval.

Los presos de casi todas las unidades -no sólo en dos de ellas- empezaron a destrozar todo el mobiliario de la cárcel. Los presos hicieron agujeros en las paredes de los despachos, quemaron archivos, taparon cámaras, rompieron ordenadores, reventaron ventanas, fregaderos, inodoros y taquillas. Una unidad incluso tiró una lavadora por la ventana. Esto continuó durante aproximadamente cuatro o cinco horas. Sorprendentemente, no hay informes de violencia entre presos.

Fue a las 21.00 cuando el Equipo de Reacción de Emergencia comenzó a rociar gas pimienta en las unidades y poco a poco fue entrando en ellas. Los presos fueron empujados de regreso a sus cubículos mientras se atragantaban y tosían. Los guardias rociaron con pimienta todos los pasillos y recintos. Una vez fueron sometidas todas las unidades, ordenaron puerta a puerta que los presos salieran uno a uno por las puertas traseras, donde había guardias armados esperando para esposar a cada preso y separar a los que estaban en sus listas. A estos se les subió de inmediato a un autobús que los condujo a prisiones de un mayor nivel de seguridad.  Entre 100 y 150 presos fueron atrapados de esa manera durante la noche. Los restantes fueron colocados frente a los pabellones con las manos esposadas y forzados a sentarse en el asfalto helado. A los pocos minutos comenzó a llover.  Algunos presos se movieron para recuperar la circulación de sus brazos y los miembros del Equipo de Reacción Rápida les dispararon proyectiles de pimienta y continuaron disparándoselos hasta que volvieron a sentarse.

Cuando llegaron las 00.30 movieron a una unidad a las salas en que se come. Mientras terminaron de alimentarse y cuando retiraron las propiedades de los presos separados, llegó el momento de volver a las unidades a las 03.00 de la mañana.

Cuando al día siguiente se levantó el humo, había más de cincuenta efectivos del Equipo de Reacción Rápida dentro de la prisión, armados con pistolas y gas pimienta. El patio permaneció cerrado todo el día.

El12 de octubre, alrededor de las 16.00, la administración encargó al Equipo de Reacción Rápida retirar a cien presos de sus unidades. El día 13 se sacó a otros cien presos. Al no dar abasto las cárceles de alta seguridad para albergar a tanta gente, se abrió un bloque de prisión en el Centro Jackson de Recepción y Orientación para albergar a los nuevos presos.

A cada uno de estos presos se les ha abierto un expediente por "incitación a la revuelta".  de todos los que han ido a Jackson, sólo diez han sido encontrados no culpables: uno de ellos es la persona que fue encerrado en el hoyo durante el desayuno del 9 de septiembre;  los otros son nueve de los presos de la unidad F que recibieron amenazas. Lo irónico es que cuando los presos entraron en la unidad amenazando a otros reclusos, los dos guardianes a cargo de la unidad no les pararon ni al entrar ni al salir. Estos dos guardianes -King y Moran- fueron celda a celda diciendo a los presos que podían salir si temían por sus vidas; se sentía que los guardias estaban asustados y no querían que volviese la multitud a por ellos.

Un recluso de los internados en Jackson dice que él ha sido uno de los últimos en comparecer en juicio. En sus alegaciones, ha solicitado la grabación de la entrada de la unidad que demostraría que se le obligó a salir.

La audiencia se aplazó y se tardó una semana en que prosiguiera. El preso ha descubierto en el informe que el asistente de supervisión Myers mintió sobre los eventos que ocurrieron en la unidad F, al afirmar que nadie tenía permiso para abandonar la unidad, y que no se ha aportado ningún vídeo sobre la unidad. El instructor afirma que él ha requerido en muchas ocasiones vídeos de la unidad F y que la cárcel le responde que no se puede recuperar. Más adelante, ellos han enviado sólo grabaciones del pasillo en que hubo incidentes y no de las zonas donde los guardianes dijeron a los presos que podían abandonar las celdas si se sentian amenazados.  Al llegar a este punto, el instructor ha declarado al preso "no culpable". Desafortunadamente, otros presos que también fueron obligados a abandonar la unidad F -y que tuvieron permiso del equipo de la cárcel para abandonar sus celdas- no han tenido la suerte de los que han tenido audiencia más tarde. Los presos de las audiencias anteriores han sido todos ellos encontrados culpables a falta de la declaración de Moran y del vídeo que pudiera apoyar su defensa.

Para escribir a Lamont:

Lamont Heard #252329
Thumb Correctional Facility
3225 John Conley Drive
Lapeer, MI 48446

Especial: 
Huelga de presos/as en EEUU
Enlaces relacionados / Fuente: 
https://itsgoingdown.org/combating-repression-following-kinross-prison-uprising-new-perspectives-new-efforts/

Comentarios

De It's Going Down

El viernes 2 de diciembre de 2016 Robert Earl Council "Kinetik Justice", miembro del Free Alabama Movement, fue brutalmente atacado, mientras estaba esposado, por dos guardias, Ocurrió en la  Institución Correccional de Limestone mientras era escoltado a la ducha. Un guardia le empujó al suelo y le atacó físicamente mientras estaba esposado en el suelo.

Después el segundo guardia apartó al primero y roció a Kinetic Justice con gas pimienta y le devolvió a su celda. A fecha de hoy se desconoce si ha recibido algún tipo de tratamiento médico por las lesiones producidas.

El uso de la fuerza es excesivo y viola la Octava Enmienda cuando no se aplica para mantener o restaurar la disciplina, sino que se utiliza para causar daño sádicamente y con malicia. Cada funcionario de prisiones es responsable de los abusos y daños innecesarios cometidos.

Kinetik nos ha expresado que quiere que se sepa que su vida está en peligro y nos pide a todos que hagamos un poco de ruido. Debemos exigir que sea reubicado debido a su temor constante por su vida y seguridad, así como por las agresiones de los guardias
Aquí hay un guión para llamadas:

"Estoy llamando para pedirle que libere a Robert Early Council del confinamiento solitario y sea trasladado  de la Institución Correccional de Limestone Correctional Facility inmediatamente. El 2 de diciembre fue brutalmente golpeado y sigue temiendo por su vida".

En inglés:

“I am calling to demand that you release Robert Early Council from solitary confinement and move him out of Limestone Correctional Facility immediately. He was brutally beaten on December 2nd and continues to fear for his life.”

Limestone Correctional Facility
28779 Nick Davis Road
Harvest, AL 35749
(256) 233-4600
Warden Christopher Gordy

Commissioner
Jefferson Dunn

Associate Commissioner
Grant Culliver

Alabama Department of Corrections
301 South Ripley Street
P.O. Box 301501
Montgomery, Alabama 36130-1501
webmaster@doc.alabama.gov
(334) 353-3883

Governor Robert Bentley
600 Dexter Avenue
Montgomery, AL 36130
(334) 242-7100

Department of Justice
(205) 244-2001
ussaln.civilrights@usdoj.gov

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