HOY DÍA, la indignación se mantiene pero va cediendo terreno ante la rabia, pues la indignación por si sola es a todas luces insuficiente.
HOY DÍA, la organización de la rabia no termina de extenderse /consolidarse, pues la subjetividad de lxs de abajo, la nuestra, ha sido profundamente construida por el sistema.