¿Qué quieren los terroristas?

Esto de ser comentarista político en alasbarricadas tiene sus inconvenientes, porque vale que me paguen 100 euros por artículo, pero, ¿me tienen que imponer los temas? Ahí tenéis a la directora de alasbarricadas, Amalia, exigiéndome, a mí, un artículo de actualidad sobre lo que quieren los terroristas… Joder.

¿Yo qué cojones sé? Hay miles de comentaristas políticos, periodistas y expertos en los islamistas que no se ponen de acuerdo entre ellos, ¿voy a saber acaso yo de qué va ese rollo? Yo no tengo ni idea de estos islamistas. Yo sabía algo de Arafat, de la OLP, de los fedayines, de Palestina… Pero a medida que se fue complicando la cosa con Al Fatáh, Hamás, Hezbolá y los demás… Es que ni puta idea. Tienen ahí liao un cacao que no lo entiende ni el que lo ha escrito.

Pero en fin, haré un esfuerzo. Para entender lo que quieren los terroristas, se me ocurre que lo más aproximado es estudiar lo que piden ellos. Pregunto en internet: ¿Cuál es el objetivo de los terroristas?

"Volar la Sagrada Familia".

Vale. Está claro que no he hecho bien la búsqueda. Hombre, la Sagrada Familia me parece un monumento espantoso, joder, parece una indigesta tarta enorme… Pero como para volarla con bombonas de butano no sé yo. 

Está claro que no es la pregunta adecuada, ¡y me acuerdo de pronto de El Cordobés! En el bar hablaban del hijo de la Tomasa, un jovenzuelo de Córdoba que aparece en las imágenes con una barba que me recuerda poderosamente a la de un macho cabrío. Así que pongo en internet, apartado vídeos: El cordobés, qué quiere.

Imposible enterarse, porque todo son versiones cercenadas, en las que dice que no olvidemos la sangre derramada por los musulmanes de la Inquisición Española. Vale. Musulmanes de la Inquisición. El chaval se ha hecho un lío. Los nervios. Que la Yihad no tiene fronteras. Vale. Que hay que hacer Yihad allí donde uno se encuentre, y que Alá estará complacido. Vale. Como El Cordobés Torero cuando dice que hay que quererse en el deporte. Parece cosa de autoayuda.

Finalmente llego a un vídeo en el que el muchacho canta la canción tradicional de "la cabra Asunción…". Vale. Por aquí tampoco voy a comprender el complejo universo del terrorismo.

Buscar propaganda del grupo en internet, es que ni de coña. Seguro que pongo en árabe con el traductor del google algo en relación con los terroristas, y los municipales me paran en las rotondas y verifican el contenido del Seat Panda. No quiero tener a tanta gente en tensión por mi culpa. Y la wikipedia por lo visto da muy mala onda.

Así que, infalible, me bajo al bar. Allí está el Raúl, un proso partidario de la República Federal. Me explica que está claro que ahora hay en España un terrorismo catalán que busca destruir el país. ¿Qué, cómo? Me explica con paciencia que para los separatistas, catalán es el que vive y trabaja en Cataluña. ¿Dónde vivían los terroristas? En Cataluña. ¿Dónde trabajaban los terroristas? En Cataluña. Así pues –me pregunta–, ¿qué eran los terroristas? ¿Catalanes? –respondo un tanto confuso– ¡Eso es! ¡Terroristas catalanes! ¡Hablaban hasta en catalán! –me afirma con gran regocijo– ¿Y lo de que hay que querer ser catalán dónde lo dejamos? –le contesto un tanto chocado–. Y su respuesta es contundente: ¿Alguno de esos hijos de su madre dijeron que [énfasis]  NO quería ser catalanes? ¿No? Pues entonces [implacable] eran catalanes. Y me voy sin acabar la copa, algo rarísimo en mí.

La hostia. No hay manera de enterarse de nada. Por lo tanto voy a las fuentes: el Corán. ¿Qué es los que mueve a los terroristas para matar y morir de mala manera? Y recuerdo el tema de las huríes. El paraíso ese al que van cuando mueren. Me descargo El Corán en pdf, y pongo en el buscador "huríes". 

La descripción del paraíso es más o menos la de un sitio en el que hay fruta y carne en abundancia. Uno puede beber sin emborracharse ni enzarzarse en peleas, porque el vino es sin alcohol. Las camas son altas. Da la impresión de que hay mucha vegetación y lujo, ropa de la buena de color verde, oro… Y hay huríes amorosas de grandes ojos. A Mahoma le hubiera gustado el manga. Las huríes son vírgenes eternas, de mirada recatada, o sea, que no son unas furcias descarás. Lo de la eterna virginidad, o bien las relaciones son por orificios no estrictamente genitales, o se mantiene a pesar de todo, o es una cosa muy rara. También menciona el libro a bellos jóvenes inmortales que llevan las copas y la comida. Los camareros. Estos supongo que serán para las mujeres. El libro sagrado no lo especifica.

No me queda claro, pero da la impresión de que todo este puterío lo ha escrito un hombre que tenía un calentón, y muy preocupado por la sequía. El paraíso es un enorme golferío de arroyos, ríos, jardines, plataneros, tumbonas, en el que se está todo el día comiendo, bebiendo, con el dale que te pego, y diciendo Paz paz (1). O sea: Marbella. O Torremolinos si tienes menos caché. O ya puestos, Marina D'Or.

Para los incrédulos como yo, en cambio, está pronosticado un lugar con calor y humo (2)… Mucho peor que mi barrio en el mes de agosto a las cuatro de la tarde, que no se puede salir a la calle. En resumen: un señor que se tira en coche por las Ramblas y mata a catorce personas, ahora mismo está dándole al alpiste sin resaca, mecido en brazos por una hurí de grandes ojos, mirada recatada y virgen. En cambio cuando yo muera, no quiero ni pensar lo que me tocará a pesar de ser vegetariano.

Lo que hay que leer. La gente puede creerse cualquier patochada. Reconozco que el paraíso de Mahoma, parece más estimulante que el cristiano, con nubes, angelitos, túnicas blancas y liras, que a mí de dan una y no sé ni por dónde empezar… Así que voy a concluir.

Por lo poco que puedo leer, los terroristas piden de inmediato la retirada de los ejércitos de la OTAN y Rusia de Iraq y Siria. Parece que con eso se darían con un canto en los dientes y dejarían de alquilar furgonetas. En cuanto a por qué unos chavales deciden liarla parda en Barcelona, no podemos preguntárselo porque están muertos. 

Yo creo que para la próxima vez, la policía debería esforzarse por capturarlos con vida, tirarles a las piernas por ejemplo, echarles redes de pesca, lanzarles gases lacrimógenos, pelotas de goma, dardos somníferos para gorilas, o en último extremo el anestésico ese que emplearon los rusos cuando el secuestro del teatro por los chechenos, que hubo gente que incluso sobrevivió. Ello permitiría encerrarles, para a continuación, mandarles a una tropa de sociólogos, sicólogos, periodistas, doctorandos y becarios, a entrevistarles en turnos de ocho horas y hacerles las hojas de valoración hasta el fin de la condena, si es que acaba. Sé que sería terrible, muy poco humanitario poner a los terroristas en manos de científicos sociales haciendo trabajos de fin de carrera. Pero, caramba, al menos tendremos versiones de primera mano, de qué diablos les pasa para que les dé el punto chungo.

 

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NOTAS

(1) Algunas referencias al Paraíso en el Corán: En verdad, los temerosos de Dios estarán en Jardines cómodamente. Felices por lo que les ha dado su Señor y porque su Señor les ha librado del castigo del Infierno: «¡Comed y bebed a placer por lo que hacíais!»

Estarán reclinados en divanes alineados y les emparejaremos con huríes de grandes ojos.

Juntaremos a quienes sean creyentes y a sus descendientes. Les facilitaremos todas las frutas y la carne que deseen. Allí se ofrecerán unos a otros una copa cuyo contenido no les incitará a las palabras vanas ni pecaminosas.  Circularán alrededor de ellos jóvenes como perlas guardadas.

Circularán alrededor de ellos sirvientes de eterna juventud con copas y jarras y un vaso lleno de un vino que mana de una fuente que no les levantará dolor de cabeza ni les embriagará, y las frutas que prefieran, y carne de las aves que les apetezca y huríes de grandes ojos, semejantes a perlas bien guardadas, en recompensa por lo que hacían.

Allí no escucharán conversaciones vanas ni pecaminosas sino la palabra «¡Paz!» «¡Paz!»

Estarán entre lotos sin espinas y plataneros llenos de racimos, bajo una sombra extensa y permanente y tendrán agua que manará eternamente y frutas abundantes  que no se agotarán ni estarán prohibidas y lechos elevados. 

En verdad, a ellas las hemos creado de una manera especial y las hemos hecho vírgenes amorosas, semejantes,  para los compañeros de la derecha.

Huríes de grandes ojos en pabellones protegidos .

Para ellos son los Jardines del Edén de cuyas profundidades brotan los ríos. En él serán adornados con brazaletes de oro y vestirán con ropas verdes de seda y brocado y se recostarán en lechos. ¡Qué buena recompensa y qué buen lugar de reposo! 

(2) La descripción del infierno es más escueta, y parece la de Huelva al lado de la Petroquímica: Estarán entre un calor abrasador y agua hirviente y bajo una sombra de humo negro ni fresca ni confortable. 

Vamos, que el infierno mahometano, se puede soportar. Puestos a elegir, este parece preferible.

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