Asunto: Cuando abusamos del abuso machista... Ekintza Zuzena
Publicado: 12 Jul 2010, 21:22
Registrado: 13 Jun 2010, 13:50
CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA...
Lo que son y lo que queremos que sean las relaciones entre hombres y mujeres
Ekintza Zuzena
«La igualdad como algo deseable ha quebrado la estructura misma de la lógica sexual. Cualquier sentimiento de particularidad sexual (reconocimiento de mis caracteres sexuales) ha sido tenido por irrelevante; y en el caso de los caracteres sexuales terciarios, como indeseables (cuando no “inestudiables”, “inanalizables”, y otros muchos “in”). Y ésta es la paradoja en la que el hombre se ha perdido en tanto concepto (lo que la mujer consiguió a mitad del siglo XIX el hombre lo ha perdido entrando el siglo XX). Dado que de negar alguno de los dos sexos, se ha negado el masculino: el opresor frente al oprimido». S. Sáez, 2002.
UNA BREVE PRESENTACIÓN:
Buenas:
Desde la publicación de «Cansadas de tanto neofeminismo y políticamente incorrectas» no han sido pocas las críticas que hemos recibido, algunas muy constructivas que nos han hecho reflexionar sobre nuestra postura y darnos cuenta de las limitaciones del texto, de sus vacíos y carencias y de aquellos aspectos en los que no fuimos demasiado claras a la hora de exponer nuestros argumentos; y otras que más que críticas eran insultos tras los que se parapeta un gran vacío teórico, pataletas de quienes no soportan que se cuestionen sus planteamientos y que preferimos ignorar. Lo último que se pretendía con el fanzine era comenzar una batalla maniqueísta (o estás conmigo o contra mí) con ciertos colectivos feministas, sino que esperábamos abrir un debate constructivo que nos permitiera avanzar en la lucha compartida, de hombres y mujeres, contra la opresión patriarcal. Así que agradecemos las primeras y suprimimos las segundas. Entre esas aportaciones y críticas, recibimos una invitación de Ekintza Zuzena a colaborar en este número (con el que cumple su veinte aniversario, por cierto: Felicidades y muchas gracias por vuestro esfuerzo de estos años). Y en esta invitación encontramos una buena ocasión para aclarar todo aquello que parece haber dado lugar a confusión en el fanzine y profundizar en algunas cuestiones, en concreto lo relativo al «abuso del abuso machista» que, en ocasiones, vemos que se hace en nuestros entornos.
EL DISCURSO ANTIPATRIARCAL Y LAS RELACIONES ENTRE LOS SEXOS
Antes de entrar de lleno en la cuestión del abuso, creemos que es importante echar la vista atrás y revisar de dónde proceden los actuales discursos antipatriarcales, y en concreto aquellos que se refieren a la sexualidad y otros aspectos de «lo privado»: La observación de que la opresión del patriarcado parecía que se mantenía a través de la historia y de las culturas por parte de las llamadas feministas radicales durante los años 70 y 80, reforzó la idea de que este sistema de opresión operaba con máxima efectividad en la esfera privada. La idea de que lo personal es político propulsada por Kate Millet en su obra «Política sexual» (1969) ganó empuje entre las feministas, y se comprendió que el escrutinio de las propias historias de vida era potencialmente liberador, acompañado por esfuerzos de cambio en la dinámica de las relaciones entre hombres y mujeres: No importaba lo bien intencionados que los hombres pudieran parecer, ya que como detentadores de un profundo interés en su status quo, al nivel de la sexualidad y la afectividad todos eran cómplices.
La sexualidad se convierte, en este momento, en un tema central en la agenda feminista: se critica la heterosexualidad dominante y las formas de sexualidad masculinas; se denuncia el sesgo androcéntrico de la sexología y el psicoanálisis y la relación entre los sexos queda definida como relación política, dando lugar a uno de los debates comunes entre las feministas de los 70 sobre la posibilidad de considerar el lesbianismo como única forma correcta de sexualidad para las mujeres. Los debates en torno a la erótica femenina que se plantean estas autoras -en respuesta a la heterogenitalidad promovida por las teorías reichianas, en pleno auge- se centraron en la concepción de la sexualidad femenina como un terreno de placer y peligro: El feminismo radical como movimiento reclama al feminismo que se cuestione el estatus de la sexualidad en el discurso feminista. Se deja de hablar sólo en términos de agresiones sexuales para hablar de poder: el placer es una fuente de poder y de vida, y no tanto debilitador y corrupto, como plantearán en los 80 otras grandes fracciones del feminismo y, en concreto, el feminismo cultural y antipornográfico.
El llamado feminismo cultural de los 80 llevará esta idea hasta el extremo, pasando, de culpabilizar al patriarcado -en tanto que sistema que concede el poder a los varones- a atacar directamente a los hombres, individual o colectivamente, por el mero hecho de serlo. Bajo este epígrafe se recogen las aportaciones de diversas autoras que, partiendo de un análisis esencialista de la realidad, acentúan las diferencias en lugar de las semejanzas: Si hasta ahora el feminismo se manifestaba en contra de lo biológico como determinante de las desigualdades sociales, el feminismo cultural da una vuelta de tuerca más al proponer que las mujeres han de confiar en sus instintos biológicos, se trata de «pensar a través del cuerpo». Se establece un vínculo directo entre las vidas de las mujeres, sus cuerpos y el orden natural.
Para las feministas radicales la violencia masculina era una estrategia política de dominación, la clave no estaría en la violencia sino en el poder: el pene como arma y el coito como sometimiento se entienden, desde esta perspectiva, como elementos dentro de un sistema de dominación más amplio. La violencia contra las mujeres deja de ser un suceso, un problema personal entre agresor y víctima para definirse como violencia estructural sobre el colectivo femenino. La violencia tiene una función de refuerzo y reproducción del sistema de desigualdad sexual. Frente a este planteamiento las feministas culturales harán del peligro el único foco de análisis, olvidando cualquier reflexión sobre el placer y planteando la violencia masculina como una cuestión identitaria. Desde esta perspectiva el hombre queda definido como violento, agresor potencial por el hecho de ser hombre. La sexualidad masculina: agresiva, irresponsable y genital, se sitúa como nunca antes en el punto de mira. El foco del problema no se sitúa ya en la construcción cultural de los sexos -género- sino en la propia naturaleza de ambos sexos.
La separación entre el feminismo radical y el cultural se produce, básicamente, en el terreno de la sexualidad y, más concretamente, en la relación entre feminismo y lesbianismo. El lesbianismo se planteó, dentro del feminismo cultural, como una opción política -y no como opción sexual- que implicaba el alejamiento del mundo femenino y el masculino. El lesbianismo se presenta como prueba del compromiso absoluto con el feminismo, produciéndose una separación obvia entre lesbianas y feministas heterosexuales:< /br> Ambos sectores -heterosexual y lesbiano- del feminismo cultural coinciden en el desarrollo de un «pensamiento maternal». Ser naturaleza y la capacidad de ser madres inclina a las mujeres hacia la salvación del planeta, dada su superioridad moral frente a los hombres.
El feminismo lesbiano -a caballo entre las propuestas del feminismo radical y el feminismo cultural-, dentro del que destacan autoras como Adrienne Rich y Mary Daly, define la maternidad como vínculo intrínsico y básico entre las mujeres. El lesbianismo es entendido como única alternativa de vida no susceptible de contaminación por el varón, convirtiéndose en una cuestión política que solidariza a las mujeres. La atracción entre mujeres no es sexual, porque eso es algo de varones, sino que se trata de una identificación consciente de unas con otras. Evidentemente, si la relación entre hombres y mujeres se entiende como opresión de unos sobre las otras, la postura de las feministas lesbianas, que deciden separar por completo su vida de la de los hombres, nos parece la más coherente: ¿Cómo vas a compartir tu vida con tu opresor, tu enemigo de clase? De hecho, lo que no entendemos es cómo estos mismos postulados pueden ser mantenidos -también ahora- por mujeres heterosexuales, que comparten y desean compartir su vida intima con hombres: ¿Se puede afirmar que todos los hombres son cómplices de la opresión de las mujeres, que las relaciones heterosexuales son el máximo exponente de esa dominación y, al mismo tiempo, desear y compartir nuestra vida con ellos?
A partir de algunos de los supuestos de estas feministas, y ya en la década de los 80, se crea entre el feminismo, el pacifismo y los movimientos ecologistas una unión que dará origen al actual ecofeminismo, el cual llevará esta separación entre lo «femenino-natural-bueno y lo masculino-cultural-malo» a su máxima expresión. Mientras que en lo que se refiere a la identidad femenina el feminismo cultural distingue entre aquellos rasgos que vienen del patriarcado -pasividad, docilidad...- y aquellos innatos o propios de la naturaleza femenina -bondad, cuidado, ternura...- en lo que se refiere a la naturaleza masculina no se admite tal distinción, definiendo lo masculino como algo innato, expresión de su naturaleza maligna y no como algo en parte construido por el patriarcado y la sociedad.
La sexualidad femenina según un amplio sector de las feministas culturales, se reduce a una expresión del dominio masculino. El deseo de las mujeres -ya sea hacia los hombres como hacia otras mujeres- y su gran variedad de experiencias sensuales, como la masturbación o el placer al dar de mamar o jugar con sus hijos, no se tienen en cuenta, quedan desplazados por la «opresión masculina» arrebatando a las mujeres su identidad como sujetos deseantes y transformándolas en mero objeto de deseo. Y este deseo, considerado exclusivo del sexo masculino, se llena de connotaciones negativas. El sexo y lo erótico quedan definitivamente ligados a la opresión y la violencia masculinas. En este sentido, Catherine MacKinnon afirma que «la socialización de género es el proceso mediante el cual las mujeres acaban identificándose como seres sexuales, como seres que existen para los hombres» (MacKinnon, en Flax 1995: 303). Susan Brownmiller, Catherine MacKinnon y Andrea Dworkin son posiblemente las activistas que, desde esta corriente, más empeño pusieron en la criminalización de las relaciones entre los sexos. Partiendo de la premisa «La pornografía es la teoría y la agresión sexual es su práctica» (Dworkin, 1980) éstas y otras feministas culturales emprendieron una lucha contra la pornografía como símbolo de la opresión sexual a partir de la que el sexo queda ligado a la violencia al mismo tiempo que las identidades y relaciones de hombres y mujeres definidas en términos de agresión. De nuevo Dworkin afirma que «es difícil distinguir la seducción de la violación. En la seducción el agresor a veces se molesta en comprar una botella de vino» (Dowrkin, en Amezúa 2003:86) La violación, el acoso sexual y la pornografía -a las que añaden la prostitución, el striptease, y todo aquello que guarde relación con el erotismo- forman un conjunto que pone en evidencia la misma violencia contra las mujeres: La dominación masculina se basa en el poder de los hombres para tratar a las mujeres como objetos sexuales.
La idea de que la violación es «un proceso consciente de intimidación por el cual todos los hombres mantienen a todas las mujeres en un estado de miedo» (Brownmiller, 1981) pronto será aceptada más allá de los círculos feministas iniciándose una fuerte persecución de la pornografía como puntal de la ideología masculina que rebasará también los límites del feminismo al encontrar un respaldo legal, mediante la configuración de nuevas figuras como el acoso sexual o los malos tratos, y el consecuente despliegue de leyes, instituciones y medidas penales. De esta manera, lo que estos sectores no habían logrado por la vía de la razón, fue finalmente impuesto por la presión social organizada en torno a la victimización de las mujeres y su instrumentalización.
La violencia contra las mujeres pasa a ocupar, en este momento, un papel central en el discurso feminista, siendo además un nexo de unión entre las feministas de la Igualdad y aquellas defensoras de la Diferencia. En este punto en el que la violencia es concebida como el elemento a través del que se mantienen las desigualdades entre los sexos y al mismo tiempo se ve reforzada por la desigualdad de poder; es en el que ambos discursos se solapan y apoyan, siendo este discurso el que, sumado a la ideología de la Igualdad, trascenderá los límites del movimiento feminista y se asimilará también en el seno de las instituciones democráticas.
Las aportaciones teóricas de estas feministas y las prácticas que de ellas se desprenden son de gran importancia al evidenciar que la represión de las mujeres operaba con mayor efectividad en el terreno de lo íntimo y señalar la necesidad de cambiar ciertas dinámicas en la relación con los hombres. Permitieron que las mujeres se replantearan su sexualidad y cuestionaran lo que venía siendo y lo que querían que fuera; cuestionaran la heteronormatividad impuesta y el poder otorgado a sus padres, compañeros, hermanos, hijos, etc. por el hecho de ser hombres; profundizaron en la importancia de la maternidad entendiéndola como una posibilidad positiva, y alejándose de aquellas feministas que la concebían como una carga, una limitación para el desarrollo y la autonomía de las mujeres; centraron el análisis en el propio cuerpo e invitaron a la reflexión sobre el propio poder. Ofrecieron a las mujeres la posibilidad de decir NO y que significara No... aunque podríamos cuestionarnos qué pasó con nuestra posibilidad de decir SÍ...
De estas aportaciones surgieron los primeros grupos de mujeres en los que éstas analizaban sus vidas, compartían sus problemas cotidianos en la relación con «lo masculino» y planteaban formas colectivas de lucha contra la dominación patriarcal. Sin embargo, al definir todas las relaciones con los hombres desde el punto de vista del poder masculino, olvidaron o silenciaron el poder de las propias mujeres en el terreno de lo íntimo y en la construcción de las relaciones, negándoles, por lo tanto, su responsabilidad y autonomía y su capacidad de cambiarlas. «Lo personal es político» se vio transformado en «lo personal es agresión y nosotras las víctimas».
La misión del feminismo es buscar la igualdad política completa de las mujeres y los hombres. No debería haber impedimentos para el avance social de las mujeres, pero somos mucho mayores que nuestro yo social. Nosotras contemplamos dos esferas: una es social, la otra es sexual y emocional. Puede que un tercio de cada esfera se superponga a la otra; esta es la zona donde el feminismo ha dicho correctamente que «lo personal es político». Pero hay muchísimo más en la historia humana. El hombre ha gobernado tradicionalmente la esfera social, el feminismo le dice que se eche a un lado y comparta su poder. Pero la mujer gobierna la esfera sexual y emocional, y ahí no tiene rival. La ideología victimista nos parece una caricatura de la historia social e impide que la mujer reconozca su dominación, su papel activo en la construcción de este sistema de relaciones. Estas teóricas olvidaban la complicidad de las mujeres en la construcción de ese sistema de relaciones, mostrándolas constantemente como oprimidas -víctimas inocentes- e ignorando sistemáticamente su propia violencia y su poder, ofreciéndonos, un relato de la humanidad cortada en dos poco realista. Por una parte las víctimas de la opresión masculina, y por la otra, los verdugos todopoderosos. Los postulados de estas feministas se basan más en sus experiencias personales (violaciones, abusos durante la infancia, lesbianismo militante... en el caso de Dowrkin y Mckinnon) con una fuerte carga emocional, que en la observación de los hechos. El carácter dramático de estos hechos -acosos, violaciones, agresiones, muertes... a partir de este momento calificados como sexuales- paraliza el razonamiento e impide una visión en conjunto que permita avanzar hacia su reducción y la convivencia armónica entre hombres y mujeres. Tal carga emotiva eclipsó el debate de ideas en torno a los sexos recurriendo al atajo de la moral y, sobre todo, del Código Penal: es decir, una fijación de figuras delictivas para remediar unos problemas urgentes, más que un debate abierto y ordenado para enmarcar la relación entre los sexos y la lucha compartida por la libertad. Cuando aún no se habían digerido las consecuencias de la llamada revolución sexual de los 60, estas feministas junto a la amplia «derecha moral» estadounidense se encargarán de devolver lo sexual al terreno del pecado, lo sucio, el vicio y el delito y de culpar a los hombres de ello. Creemos que este discurso, orientado a la criminalización de lo sexual y lo masculino en general, caló hondo en la mayor parte de las aportaciones feministas, también de aquellas hechas desde posturas antisistema y también desde el llamado anarcofeminismo, y por eso hemos considerado importante dedicar unas páginas a exponer sus aportaciones y contradicciones, a fin de entender el origen de lo que hemos llamado el actual «abuso del abuso», punto de unión de diversas aportaciones feministas, incluso de corrientes de pensamiento contrarias.
ABUSOS DEL ABUSO
Es desde este análisis de la gestación del discurso antisexual desde el que afirmamos que este feminismo victimista y antihombres desquicia la lucha antipatriarcal, al convertir a los hombres en el enemigo por el hecho de ser hombre, criminalizando lo masculino y enturbiando las relaciones heterosexuales en todos sus aspectos: erótico, convivencial, amistoso... Sabemos que una vez más nos hemos excedido al citar autoras, teorías, etc. Sabemos que la lucha feminista, como cualquier otra, se hace en la calle, el día a día, y no en los libros; pero nos parece importante señalar las bases teóricas que la historia del feminismo nos ha dejado, al menos aquellas que más han influido en los posicionamientos actuales que consideramos peligrosos en tanto que nos desvían de nuestro objetivo: la lucha por la libertad contra cualquier opresión. En concreto, el empeño puesto en criminalizar nuestras relaciones con los hombres y en considerar cualquier conflicto entre hombres y mujeres como síntoma de la dominación de unos sobre otras. Nuestras vidas son el testimonio de nuestra lucha, «lo personal es político», y nos partimos la cara a diario para que así sea, crecemos en nuestra lucha y no olvidamos que nuestro peor enemigo seguimos siendo nosotras mismas. Por eso nos esforzamos por comprender de dónde viene nuestro malestar, por ponerle cara al enemigo, saber quiénes somos, dónde estamos y dónde querríamos estar. Por eso nos negamos a asumir posturas victimistas, a renunciar a nuestra propia responsabilidad en todo esto, a echar balones fuera y culpar a los hombres de todos nuestros males... Somos defensoras del ya clásico «Ni una agresión sexista sin respuesta», y nos enorgullece, como ya hemos dicho otras veces, sabernos parte de un movimiento en el que existe repulsa contra las agresiones sexistas y se toman medidas colectivas contra las mismas. Sin embargo nos entristece ver cómo desde nuestras filas el abuso o la agresión sexual se ha utilizado como pretexto para fines personales, cómo cada vez más situaciones se interpretan como abuso y cómo se enturbian nuestras relaciones. Obvia y lamentablemente la violencia machista existe y merece todo nuestro desprecio. Pero ¿qué ocurre cuando las cosas no son tan claras? ¿Dónde ponemos el límite de qué consideramos y qué no consideramos agresión? ¿Qué ocurre si para mi cualquier réplica a mis argumentos me parece agresiva e insultante, si califico de machista cualquier acto contrario a mis intereses ya venga de un hombre o de otras mujeres?
De toda relación existen al menos dos versiones, y pensamos que antes de posicionarnos y tomar medidas es necesario escuchar ambas. Si no, podemos meter la pata y joder la vida de algún compañero/a... Las relaciones personales son complicadas, existen los conflictos de intereses, se dan juegos de poder, interpretaciones, suspicacias... no podemos reducirlas a «buenos y malos», «víctimas y verdugos»... Si yo me he sentido agredida pero el otro/a no tenía intención de agredirme: ¿Ha habido agresión? Al hacer de esto un problema colectivo, como no podría ser de otra forma, ocurre que a la opinión de una y otro hay que añadir la de aquellos que se ven implicados en la situación y, sin pretenderlo la mayor parte de las veces, se ven convertidos en responsables de la solución. Con frecuencia la «palabra de la víctima» es considerada prueba suficiente y otras veces ni siquiera se tiene en cuenta aunque existan «pruebas contundentes» -disculpad tanto entrecomillado, pero no nos sentimos cómodas manejando este lenguaje criminológico...- la reacción colectiva dependerá de muchas cosas, como el status político de uno y otra, las amistades que tengan, su implicación en las asambleas, su «curro» en según qué temas, etc. No es lo mismo acusar de agresor a un compañero «comprometido» y con cierto status en el mundillo que atribuir los mismos hechos a otro algo tímido, que a penas se implica y del que, como colectivo, se sabe más bien poco. Igual que no es lo mismo que la «denuncia» venga de una compañera con tablas y redes sociales amplias, caché político, etc. que de otra que no cuente con esos «recursos sociales» o, simplemente, nos caiga peor... Cada situación es completamente distinta, cada conflicto una historia, por lo que reducirlo todo a una cuestión de abuso machista o sexual nos parece un abuso en sí mismo. Los juegos y abusos de poder en las relaciones existen, y negarlo sería una estupidez por nuestra parte, lo que queremos cuestionar es si este poder lo ostentan siempre los hombres y es un poder machista.
Si dos compañeros -hombres- discuten y uno termina soltando una ostia al otro, pensaremos que se le ha ido la olla, o que tenía razones de sobra porque el otro le estaba calentando, o que es un tío agresivo que todo lo resuelve igual, o pondremos como excusa que iba muy pedo o... habrá muchas respuestas posibles. Si la misma situación se da entre una compañera y un compañero y es él quien termina soltando la ostia, las posibles respuestas tienden a reducirse a una: es un capullo machista.
Pensemos, por ejemplo, en la habitual figura del «baboso» y en las diferencias entre ser un baboso y ser un ligón: Seguro que conocemos cantidad de ocasiones en las que acusar a alguien de baboseo ha servido para desprestigiarle y apartarle de algunas movidas. ¿Dónde ponemos el límite entre ligue y acoso? Nosotras lo ponemos en la negativa explícita por una de las dos partes de continuar por ese camino. Mientras no se muestre un rechazo explícito, por muy clara que creamos que está nuestra postura, el otro -o la otra- pueden interpretar nuestra actitud como parte del juego, y continuar con las insinuaciones o ir un poco más allá. Una violación -una relación sexual forzada- es un abuso de poder -de la mayor fuerza física, generalmente-, una paliza también lo es. Pero que te toquen el culo intentando ligar, o te abracen más tiempo del deseado, se te «lancen al cuello» intentando besarte o te guiñen un ojo... sólo son eso, formas de continuar con el cortejo que había comenzado. Si tú no quieres continuarlo basta con decir «ya te vale», o ponerte un poco chunga, o soltarle una ostia si lo consideras oportuno y es lo que te sale. Tal vez habría sido más útil y menos violento para ambos no entrar en el juego, no permitir que se llegara a esa situación. ¿Dónde está la autonomía femenina de la que tanto hablan las feministas? Podremos pensar que es un pesado, que tiene un ego demasiado subidito al no haberse dado cuenta de que pasamos de él, que va demasiado pedo -el alcohol es un mal aliado en estas situaciones-, incluso asquearnos un poco y decidir no volver a verle o hablarle. Pero de ahí a acusarle de abuso hay un salto importante. Y, ¿qué pasa cuando la situación es al revés? Cuando es una mujer quien se pasa de la raya o malinterpreta una situación e intenta ir más allá, lo más probable es que él intente pararle los pies, puede que comente lo «calienta pollas» que le parece -imbéciles hay en todas partes-, pero lo que seguramente no ocurra es que la acuse de abusar de él o de acosarle porque casi nadie le creería y porque probablemente la reacción que generase sería más de burla que de solidaridad... la recomendación de la ostia que hacíamos más arriba es impensable en este caso. En esto del ligoteo le hemos dado la vuelta a la tortilla: nosotras ahora somos quienes podemos mirar, piropear, insinuar o entrar directamente. A ellos, en algunos círculos, más les vale cuidarse mucho de lo que hacen o dicen... Algo tan simple como un «Joder, qué buena está» puede convertirse en la llave para una campaña masiva contra el «baboso» en cuestión por machista y por «permitirse semejante cosificación de las mujeres en espacios liberados»... A lo que vamos: o ciertas actitudes se consideran válidas para todos/as o para nadie. Hablamos de respeto, y las faltas de respeto lo son independientemente del sexo de quien las hace. Ya va siendo hora de que nos planteemos, además, lo cerca que está nuestra intolerancia hacia cierto lenguaje de la mojigatería... Considerar agresión sexual ciertas expresiones, incluso ciertos insultos, es como afirmar que por fumar porros se terminará siempre enganchado al caballo. Nos parece algo exagerado, un mecanismo de control de la libertad de expresión ejercido con más fuerza sobre los hombres. Sí, creemos que se abusa del abuso, y cuando todo se interpreta como abuso es imposible que se dé una relación entre iguales, puesto que uno -una- verá todos y cada uno de los gestos y actos del otro como síntomas de su condición de abusador, concibiéndose a sí misma, por lo tanto, como víctima en un estado permanente de inferioridad... En el maltrato psicológico o manipulación se concentran muchas de las cuestiones de las que venimos hablando hasta el momento. En principio, el maltrato psicológico podría definirse como la adopción de una serie de actitudes y palabras por parte de uno orientadas, de manera sistemática, a denigrar, desestabilizar y herir al otro -la otra-.
Pero, lejos de ese abuso y humillación sistemáticas, con frecuencia hemos visto que se apela al maltrato psicológico o la manipulación para tirar por tierra los argumentos de nuestros compañeros por ejemplo durante una discusión: «Me estás manipulando, le das la vuelta a todo, etc.» Acusar a alguien de manipularnos psicológicamente significa aceptar una superioridad argumentativa por su parte y reconocernos nosotras mismas como inferiores, poner al descubierto nuestras propias inseguridades y nuestra falta de confianza en nuestros propios argumentos, sensaciones, opiniones... En realidad de lo que se le acusa es de ser capaz de razonar sus argumentos con cierta capacidad de convicción, como si esto se tratara de un mal a erradicar, en vez de cuestionarnos nuestra propia incapacidad -por oposición a su supuesta capacidad- y currarnos nuestras propias argumentaciones u otras formas de expresión. Y sabemos que esto no es siempre fácil, somos conscientes de la educastración que nos dieron nuestros padres -y madres, que no se nos olvide- y de la inseguridad que acarrea, pero esta educación castrante en el seno del «Patriarcado Capitalista Blanco» no es motivo ni pretexto suficiente para hacer de la carencia virtud. En cualquier relación, sea del tipo que sea -familiar, de pareja, amistad, laboral, entre compañeros de lucha...- y sé de entre personas de igual o diferente sexo, habrá siempre alguien que tenga más tablas argumentativas para defender su postura respecto a ciertas cosas que el otro/a, habrá quien se exprese mejor, se muestre más seguro/a de sí, incluso quien grite más. También habrá una de las partes que sea más emotiva, lleve con menos calma ciertas situaciones o cuente con un gran sentido del humor que ayude a liberar ciertas tensiones...
Insistimos en que estas diferencias se darán siempre que se junten dos o más individuos e independientemente de que sean hombres o mujeres, por lo que no podemos estar de acuerdo con quienes consideran alguna de estas cualidades como un signo de dominación sexista. Cada uno/a somos diferentes, únicos/as e irrepetibles, y cada una/o tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos, sabemos cómo utilizar las primeras y cómo controlar o corregir los otros. Habremos de esforzarnos por reconocer los propios y respetar los de los/as demás, esforzarnos por entenderlos y no utilizarlos para nuestro propio beneficio, para construir una relación en positivo y no sobre miserias. Al afirmar que «nos gustan vuestros penes» -afirmación que nos ha costado unos cuantos «enemigos»-, no pretendemos limitar el asunto a una cuestión genital ni coitocentrista, sino utilizar la misma figura -el pene- que usan desde estos feminismos como símbolo de la dominación masculina y darle la vuelta: Pene y coito se han visto culpabilizados, convertidos en herramientas de la dominación masculina. Por supuesto, sabemos que no es la única forma de compartir placer sexual, el coito no es lo único ni tiene por qué ser lo mejor, y el placer masculino no puede reducirse a la sensibilidad de su glande. Nuestra expresión de la sexualidad es mucho más amplia y hay muchas otras prácticas eróticas que nos parecen tan placenteras o más que éste, pero de ahí a considerar al coito como el «Satanás» de las relaciones hay un trecho: No podemos evitar que se nos escape una risilla cuando oímos ese nuevo término tan extendido en nuestros círculos de «envolvimiento» con el que algunas pretenden sustituir el de «penetración» al que ellas mismas han llenado de connotaciones negativas. El coito supone la introducción del pene en la vagina o el ano, es éste y no aquellos el que se arrima e introduce, o sea, el que penetra y por lo tanto queda envuelto por las paredes de una u otra cavidad. Penetración nos parece por lo tanto un término muy descriptivo y no encontramos por ninguna parte la supuesta violencia que conlleva, menos aún en las relaciones mutuamente consentidas. Por supuesto, comprendemos que el término envolvimiento tiene también sus ventajas, en tanto que resalta el papel activo de la mujer en el coito, aunque, al surgir como alternativa a la penetración por considerarla negativa o expresión de dominio, pierde parte de su valor. Proponemos entonces hablar de coito, de follar, etc.
expresiones en las que ambos quedan implicados por igual. La reducción del pene a instrumento de dominación, intimidación y agresión nos resulta absurda y vemos en ella mucho más esfuerzo intelectual por discutir la teoría freudiana del complejo de castración que por comprender los mecanismos fisiológicos y las estructuras anatómicas humanas. Así que lo repetimos y repetiremos las veces que haga falta, aunque se nos siga acusando de querer complacer y agradar a los hombres, o de estupideces varias como ser cómplices del falocentrismo imperante: Nos gustan vuestros penes, no los envidiamos, pero nos gustan porque nos gustáis vosotros. Nos alegramos de que seáis parte de nuestras vidas, de compartir con vosotros sueños y proyectos, de saberos cerca, de contar con vosotros para conspirar, afrontar y enfrentarnos a esta realidad de mierda. Gracias por contar también vosotros con nosotras.
Queremos construir espacios donde nuestras diferencias no se sitúen ni por encima ni por debajo de nadie. Queremos compartir con los hombres nuestras luchas, nuestras acciones, nuestra vida, y plantarle cara juntos al dominio patriarcal.
Queremos un mundo sin abusos, nos negamos a seguir siendo víctimas de igual forma que nos negamos a ser las nuevas agresoras. Queremos que se nos tenga en cuenta y queremos tenerles en cuenta. Que se nos respete y entienda, respetarles y entenderles. Combatir junto a ellos el sexismo y construir nuevas relaciones sobre la belleza de las diferencias.
Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 01:58
Registrado: 31 May 2010, 10:02
Citar:
aquí en tu texto: "EL DISCURSO ANTIPATRIARCAL Y LAS RELACIONES ENTRE LOS SEXOS" (6ºpárrafo de esa parte) La atracción entre mujeres no es sexual, porque eso es algo de varones, sino que se trata de una identificación consciente de unas con otras
Esto APESTA y además ¿qué REIVINDICA?? ¿el orgullo hetero anti-feminista? ¿Cuál es el mensaje? ¿Que es un abuso y discriminatorio para el hombre que se organicen jornadas, asociaciones feministas? ¿Por que no se hacen jornadas de orgullo hetero-patriarcal en los movimientos sociales? Pués seguramente porque el día del heteropatriarcado, con los roles sexistas bién marcados es todos los días y en mayoría de espacios políticos.
A mi me parecen MUY politicamente correctas, pero pa' mi abuelo que luchó en el bando de los azules (de los que ganaron la guerra) Yo más bién las llamaría "Conservadoras Lesbófovas de orgullo hetero contra todo feminismo" Lo que entiendo y sintetizo de este laaaaargo texto, es: No nos gusta el feminismo institucional, ni el radical, ni el de la diferencia, ni el de la igualdad... Nos gusta (y nos es más fácil) ser el prototipo socialmente aceptado de buena-hembra para nuestros machos y para la reproducción; como lo eran nuestras abuelas. Nos gusta estar alienadas de nuestro género/clase. Ser solidarias, buenas compañeras con nuestros machos, pero insolidarias con la lucha y reivindicaciones de nuestro género, es decir con cualquier tipo de feminismo. No necesitamos autonomía, solo necesitamos sexo-hetero, hijxs y recibir aprobación de nuestros machos. Tener una polla penetrándonos, la maternidad y ser subordinada al hombre, es lo MÁXIMO a lo que podemos aspirar como mujer. Las feministas son unas quejicas deberían contentarse con eso, como hacemos nosotras ¡Viva la dependencia y subordinación de la hembra al macho, que nos libra de tomar control de nuestras vidas por nosotras mismas! ¡muera el feminismo!
-Y bueno, el que vayan en contra el victimismo de la mujer... Yo también detesto el victimismo, creo que NO ayuda, si no que perpetua la desigualdad; y estigmatiza a las mujeres. Cansa la imagen penosa de mujer DÉBIL, ingenua, indefensa con ojos moraos; y la figura de hombre fuerte, malvado, astuto, violento e INVENCIBLE para la mujer. Es algo que ya he criticado en otros hilos donde se habla de la mujer como víctima. Y no por falta de empatía con la víctima, todo lo contrario, pues si que he sido agredida en 3 ocasiones; si no porque veo que esa imagen más que animar o fortalecer a la que ha sufrido alguna agresión, la hunde más en la misería, la estigmatiza aún más en el rol de débil e impotente, y habría que potenciar su autoestima, animarla, para que recuperase su fuerza y sus capacidades; y si se viera con fuerzas no dudar en agredir a su agresor, o por lo menos practicar la autodefensa, en lugar de solo COMPADECERLA.
-El nombre de la revista que pones "Ekintza Zuzena" no se ve el fanzine este de "cansadas de tanto neofeminismo" pués no he leido el original, el buscador me lleva a un blog q se llama "nadiematalaverdad" de alguién que se hace llamar "Celúla Contra la Estupidez" sería el/la tipo de anarquista extremadamente machista, con chistes machistas incluidos, sobre una mujer que está ahorcada en el techo de la habitación con el cinturón del marido, y el marido le recrimina a su mujer ahorcada que no encuentre su cinturón. Y también pone el texto: -"Hartas de tanto neofeminismo" que me recuerda al fanzine ese que difundieron hace años por okupas y distris, el libretillo se llamaba algo así como "manifiesto antisexista, La miseria del feminismo" y ponía dibujitos de chicas con tirachinas, aparentaba ser muy anarquista y hablaba en primera persona en femenino (su autor se mantenía en el anonimato, sin definir género, pero intentando hacer creer que era escrito mallormente por mujeres anarquistas) fué aceptado, y más o menos difundido hasta que sacaron. "La misería del patriarcado, análisis y crítica de la miseria del feminismo" bastante más currado
Última edición por XXY el 06 Oct 2010, 15:39, editado 56 veces en total
Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 04:44
Registrado: 20 Ene 2009, 01:35
XXY escribió:
nadie mata la verdad pero tú sí, que eres más chulo que un ocho y te riés de las estúpidas. Lo he estado mirando, no sé porque pierdo el tiempo en leer polladas varias. No te estoy insultando
Hombre , chica, a la categoría de insulto no sé si llega, pero creo que empezar un comentario a UN ARTÍCULO DE UNA REVISTA que ha colgado alguien en la web metiéndote directamente con el que lo ha colgao aquí (que no tiene ni por qué ser el que ha escrito el artículo) me parece un pelín soberbio y un poco así como feo
La verdad es que ahora mismo no tengo tiempo de leer el artículo entero, esta tarde me intento pasar y le echo un vistazo y ya critico yo por mí misma, pero el fanzine de "Cansadas de tanto neofeminismo y políticamente incorrectas" yo he conocido a mujeres en persona (sí, sí, te juro que no eran personas anónimas masculinas que se pasaban por mujeres para defender el fanzine) que decían que el fanzine está bien.
Respecto a esto.... hace unos meses hubo unas jornadas donde apareció ese fanzine también y fue capturado por masas de feministas rabiosas que lo "secuestraron" y dijeron que si alguien quería leerlo que "nos pusieramos en contacto con ellas" y ya discutiríamos... en esas mismas jornadas, en general, hubo posturas muy "anti-hombres" que tuvieron a gran parte de los hombres de las jornadas acobardaos durante todas las jornadas (coñe si me acobardaron hasta a mí en algún momento por ir mayoritariamente con el "bando" masculino ), y hasta donde sé, las personas que mantenían esas posturas y que perseguían y acorralaban a los hombres presentes con cara inquisitorial fueron las mismas que atraparon ese fanzine para que la mesa de difusión sólo tuviera lo que ellas considerasen "feminismo del bueno". A mí eso me da que pensar, y la verdad es que me dio muchas ganas de leer ese fanzine, llevo tras él desde entonces (ya que en aquellas jornadas la CENSURA "anarco"feminista me prohibió el acceso a la información de esas maneras) y, eso, me he encontrado con muchas hembras que SÍ le encontraron cosas positivas al fanzine, así que me parece arrogante eso de decir "como dice cosas que no me molan ,aseguro que es un complot de los hombres (volviendo a que sí, que los hombres son malos malísimos dentro del movimiento feminista siempre) y pongo en tela de juicio que haya mujeres detrás de todo eso y que es un engaño de ELLOS para desprestigiar el feminismo bueno (Que es el que llevan ELLAS, porque los hombres feministas son maaaaaaalos ).
Que yo no digo ni que sea bueno ni que sea malo el texto o el fanzine ,ya que aún no he tenido tiempo de leerlo, era un apunte a tu comentario, que no me parece correcto: primero porque pone a los hombres como malos (al intentar desprestigiar el fanzine del que hablas en base a que "decían ser mujeres pero era anónimo, SEGURO QUE ESTABA HECHO POR HOMBRES", es decir, los hombres son entes malos malísimos que meten las narices en el feminismo disfrazados de mujeres si hacen falta para destruírlo por dentro, yo que sé, incluso aunque dijera burradas, también podría estar hecho por mujeres que pensaran así, no sé por qué hay que decir "si no me mola lo que dice, seguro que lo ha escrito un varón" como si los varones fueran el símbolo de las ideas más autodestructivas o algo , y segundo porque entras descalificando (no insultando, si no quieres llamarlo así). Yo he visto muchas posturas muy hirientes y muy discriminatorias dentro de los movimientos feministas y en ningún momento he entrado diciendo a nadie que son "unas tías que van de chulas criticando al personal" ni que "sus argumetnos apestan y aburren", les he argumentado y razonado como he podido, pero no atacando.
Ya.. ya me callo e intento leer el texto, a ver si me da tiempo, y ya opino por mí misma
Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 06:03
Registrado: 10 Oct 2009, 21:38
yo me lei "cansadas de tanto neofeminismo y politicamente incorrectas", leyendo ahora este post si me quedan clars unas ideas vagas ke no comprendi al leer la otra publicacion. A XXY te recomiendo leer la otra publicacion es interesante kizas asi esntenderias un poco mas esta.
igual hay ke saber ke asi comenzo la lucha neofeminista haca ya mas de 50 años, aunke algunxs no compartamos ciertas teorias ke ellas promulgaban. Me parece interesante el texto. De ke es un poco largo lo es (ambas publicaciones)
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Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 08:29
Registrado: 24 Jun 2004, 16:37
Tras una primera lectura, creo que el principal problema es que destila algo de prepotencia, y yo esas cosas las reconozco muy bien porque yo soy muy prepotente
Me refiero a que transmite cierto aire de estar de vuelta de todo, y no veo muy sano ese "tildar" de simples víctimas y lloricas a las "feministas anteriores". Yo puedo hacer críticas al feminismo, a los feminismos que ha habido hasta ahora, pero lo haré teniendo claro que si no ha sido por andar de la mano de esos feminismos no habría llegado a donde estoy ahora: cierto respeto, han allanado el camino, ha habido "errores", o "extremismos", pero creo que fueron necesarios para ir llegando poco a poco a un punto de equilibrio. Además de producto de su época. Igual estas personas no podrían disfrutar como disfrutan de sus compañeros, si no fuera porque otras metieron la caña que metieron. Igual si yo ahora puedo encontrarme bastante a gusto con mis compas, es gracias a todas las que manifestaron que no se sentían a gusto con los suyos.
Y sobretodo, no tener tanto miedo a captar que hay actitudes sexistas. No pasa nada, todxs las tenemos, ahora parece que si le dices aun tío que tiene una actitud sexista le estás condenando, alejando de espacios públicos y demás. Eso sí es ser llorón, con la de agresiones sexuales que se han ido callando en muchos colectivos y espacios, y que vengan diciendo: no es justo, si dices que tengo una actitud sexista me alejas del espacio...no hombre, no es eso. Es una collejita, un tirón de orejas, lo mismo que espero de tí si me cazas a alguna, con ternura y comprensión...que no pasa ná
El análisis me parece desacertado, pero las conclusiones, mira, son bastante buenas: yo tb me alegro de compartir mi vida y espacio con otros hombres, que me caen bien, no tengo ningún problema.
Pero sí "pecan" con este texto de contribuir a la maravillosa y sempiterna caricatura de feminista histérica, y eso, no me gusta un carajo. Tanto punto medio y tanto "no queremos ser iguales?", pues sí, pero partimos de situaciones desiguales, por eso no es lo mismo alguna situación de un hombre a una mujer que a la inversa, y no es ser llorona, es contextualizar.
En cierto modo, aunq digan que no, sí que veo que este texto contribuye a una especie de: mira todas las feministas anteriores son unas quejicas, yo molo....ñññeeee me chirría, me chirría...
Y finalmente, quería añadir que la única diferencia para elegir entre envolvimiento y penetración sería el punto de referencia que se mantiene fijo. Lo que penetra es el pene, pues a saber, si el pene está quieto lo mismo lo que envuelve es mi vagina. Y no pasa nada ni porque haya penetración ni porque haya envolvimiento, porque con lo bien que te lo pasas, el término es lo de menos....pero esq me ha parecido altamente absurdo el venir a decir que lo correcto es penetración...
por cierto, XXY
esto de donde sale???
Citar:
La atracción entre mujeres no es sexual, porque eso es algo de varones, sino que se trata de una identificación consciente de unas con otra
y para acabar, no describen la realidad que yo vivo. No veo mujeres intentando echar por tierra los argumentos de otros acusándoles de tergiversar, ni veo mujeres acusando a mansalva a los tíos de nada...
por eso digo, que contribuye a crear un mito, y hay que tener cuidadito con estas cosas
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Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 11:22
Registrado: 24 Jun 2004, 16:37
ui ui ui
Citar:
Estamos cansadas de trabajar: Que no te tanguen, feminismo institucionalizado, patriarcado asegurado. ESTAMOS CANSADAS de tanto neofeminismo y somos politicamente incorrectas frente al feminismo hegemónico (léase político-institucional y democrático) y frente al discurso antipatriarcal de los ámbitos (podemos llamarlo guetto político) en los que nos movemos:• ESTAMOS CANSADAS de las feministas que recurren a la continua victimización para ser escuchadas y piden soluciones y protección al "Papá Estado" y de aquellas que, desde una postura “anti-sistema”, reducen su respuesta al lloriqueo victimista, excluyendo de la lucha a una de las partes también oprimida por el sistema patriarcal.• ESTAMOS CANSADAS de que el izquierdismo se apodere de nuestras luchas reduciendo nuestras ansias de libertad a quejas y reivindicaciones.• ESTAMOS CANSADAS de la recuperación de los discursos feministas para fines muy distintos como son el acceso al poder de muchas mujeres para convertirse en explotadoras y responsables de nuestra miseria.• ESTAMOS CANSADAS de todas esas feministas que, en cuanto se sienten atacadas o alguien les plantea la necesidad de un replanteamiento de sus propuestas se agarran al clavo ardiendo del “antifeminismo”, el “patriarcales”, “machistas”.• ESTAMOS CANSADAS de escuchar de feministas que tenemos que enfrentarnos a los hombres por ser hombres. La lucha antipatriarcal en el guetto se ha entendido como un enfrentamiento contra los hombres en sí y no contra el patriarcado como realidad opresiva para unos y otras. Nosotras no creemos que todo lo masculino sea malo por serlo: tan jodido nos parece el modelo de hombre patriarcal como el de mujer patriarcal.• ESTAMOS CANSADAS de la falsa oposición del feminismo político e institucional y también de la falsa oposición al sistema que se lleva a cabo desde el ámbito alternativo, oposición basada fundamentalmente en el folklrosimo de fiestas y conciertos.• ESTAMOS CANSADAS de que nos llamen “mujeres-macho” por compartir nuestra lucha con los hombres.• ESTAMOS CANSADAS de que por hablar de cosas que conciernen a ambos sexos y ser mujeres se nos tache de defender a los hombres o alimentar su ego, protegerles… de ser “maternalistas”: No somos ni pretendemos ser madres de nadie que no sean nuestros hijos y nos enorgullece cuidar a nuestra gente, decirles que nos sentimos bien a su lado y que cuentan con nosotras para lo que necesiten.• ESTAMOS CANSADAS de que el capital nos obligue a abandonar a nuestros hijos en guarderías y escuelas.• ESTAMOS CANSADAS de dobles jornadas y otros apaños que sólo benefician al mercado.• ESTAMOS CANSADAS de que se reduzca el discurso antipatriarcal a un enfrentamiento contra los hombres en sí y no contra el patriarcado como realidad opresiva para unos y otras.• ESTAMOS CANSADAS de la esencia femenina (que por cierto, todavía no la hemos encontrado). Tenemos diferencias pero no son "esencias" y queremos que esas diferencias nos unan y no nos excluyan.• ESTAMOS CANSADAS de que se abuse del abuso y cualquier ofensa o agresión contra una mujer se califique inmediatamente de agresión machista.• ESTAMOS CANSADAS de que todo lo “malo” se considere “masculino” y todo lo “masculino” tenga que parecernos malo.• ESTAMOS CANSADAS de la reducción que hacen muchas feministas de los hombres y lo masculino al pene. El coito y el pene se han visto satanizados y no todas las mujeres (ni todas las feministas) lo vemos así.• ESTAMOS CANSADAS de que las mismas que dejaron claro que cuando una mujer dice “NO” quiere decir “NO” nos nieguen la posibilidad de decir “SI”: sí, nos gusta el sexo, sí nos divierten los juegos de seducción, sí disfrutamos de las relaciones heterosexuales, sí deseamos a algunos hombres y sí nos atraen sus penes… • ESTAMOS CANSADAS del nuevo rol de victima inocente a la que hay que proteger a toda costa del malvado macho que este nuevo feminismo, aliado con el Estado, nos atribuye a todas las mujeres.Queremos construir espacios donde nuestras diferencias no se sitúen ni por encima ni por debajo de nadie. Queremos compartir con los hombres nuestras luchas y nuestra vida. Sin exclusión ni victimismos, queremos plantear una nueva situación en la que nosotras junto con nuestros compañeros seamos capaces de superar toda la mierda del discurso hembrista y sexista de ciertos sectores feministas.
claro, que yo también estaría cansada de muchas cosas que "les pasan a estas mozas", ...si no fuera porque no creo que les pasen..insisto en que creo que es un mito:
- ESTAMOS CANSADAS de escuchar de feministas que tenemos que enfrentarnos a los hombres por ser hombres
ein?? quién les ha dicho eso?
- ESTAMOS CANSADAS de que todo lo “malo” se considere “masculino” y todo lo “masculino” tenga que parecernos malo
como?? de qué hablan??
-ESTAMOS CANSADAS de que nos llamen “mujeres-macho” por compartir nuestra lucha con los hombres.
esto dónde sucede???
insisto, por no explayarme más, que creo que estas sí están luchando contra un muñeco de paja
pero estoy de acuerdísimo en algunas partes sí, nos gusta el sexo, sí nos divierten los juegos de seducción, sí disfrutamos de las relaciones heterosexuales, sí deseamos a algunos hombres y sí nos atraen sus penes…
tb lo de que me guste compartir mi vida con vosotros! que mis amigos y compas son muy majos todos! olé! en eso estoy de acuerdísimo... pero en otras cosas creo que se les va la cabeza a una falsa realidad...
pero tampoco creo que a mi nadie me niegue la posibilidad de decir SI...osea, creo que al igual que dicen que las feministas se inventan cosas, estas se las inventan igual... a mi quien me va a impedir decir que SI o que NO?
y en fin... no me gusta nada hacer mención al "hembrismo"
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Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 13:58
Registrado: 20 Ene 2009, 01:35
yoSkan, ojo, yo sí que he visto en jornadas anarcofeministas casi todas las cosas de las que hablan en el texto, te juro que yo he visto a mujeres primero acusando a los hombres de que intentar meterse en la lucha feminista es "querer tomar el dominio de las luchas y quitarles protagonismo de nuevo", echándoles de los sitios e incluso me he llegado a ver en una situación con dos chavalas persiguiéndonos por toda una casa a un chaval y a mí inquisitorialmente porque "no querían hombres cerca" Y mucho mucho muchísimo odio a los hombres y posturas de las de defender que se creasen pueblos y comunas sólo-de-mujeres teniendo a los hombres y a la heterosexualidad como un problema del patriarcado. Yo eso sí que lo he visto en jornadas feministas, y es más en jornadas ANARCOfeministas.. así que no creo que se alejen de la realidad de los movimientos actuales. Por lo menos de aquellos en los que yo he estado presente Que yo he tenido que hablar por los hombres en algunas ocasiones porque a los hombres no se les dejaba hablar y cualquier idea proveninete de un varón se descalificaba de entrada y.. muchas cosas más que me dejaron atónita
Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 14:07
Registrado: 24 Jun 2004, 16:37
Qué afortunada soy, madre
Me da que habría durado bien poco en unas jornadas de ese palo
Aún así, creo que una cosa es hacer una crítica a un sector "concretito", y otra "hacer un repaso al feminismo" de aquella manera
Citar:
Yo eso sí que lo he visto en jornadas feministas, y es más en jornadas ANARCOfeministas
esto ya me duele en lo más hondo de mi ser...¿cómo narices vas a echar a la mitad de la población de un proyecto que lleve prefijo anarco? ¿qué narices enemigos eternos? compañerxs eternos en una lucha que nos atañe a todxs!
pero sigo creyendo que la crítica es o desmesurada, o descontextualizada, o poco bien explicada... y si esto va a acabar siendo un partido de tenis por "el verdadero feminismo", yo me borro de antemano.
qué dolor de cabeza...
* lo de crear grupos sólo de mujeres, de todas formas, no lo veo per se negativo, insisto, como no veo mal grupos sólo de hombres para tratar la perspectiva de género...pero no puede ser un fin en sí mismo, sino un medio para algo más, para un entendimiento posterior... sino, montamos un club de golf y ya está
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Asunto: Re: CUANDO ABUSAMOS DEL ABUSO MACHISTA... Ekintza Zuzena
Publicado: 13 Jul 2010, 18:24
Registrado: 10 Oct 2009, 21:38
la verdad no he leido bien este texto (aveces una no tiene tanto tiempo disponible, en fin a lo ke he leido si me parece ke es una akitud hembrista anke a mi tampoco me gusta esa palabra. en el otro texto ke escribieron afirmaban estar en contra de estas actidudes. si bien es cierto el otro texto tiene algo similar a este. alguien o alguna ke tenga ideas tan radicales como estas a mi en lo personal me dejan , igual todo esto como ya se ha mencionado muchas veces por aca es cuestion de roles y estereotipos (todo tiopo de estereotipos y roles), que la verdad si joden.
pretextat_tach escribió:
yoSkan, ojo, yo sí que he visto en jornadas anarcofeministas casi todas las cosas de las que hablan en el texto, te juro que yo he visto a mujeres primero acusando a los hombres de que intentar meterse en la lucha feminista es "querer tomar el dominio de las luchas y quitarles protagonismo de nuevo", echándoles de los sitios e incluso me he llegado a ver en una situación con dos chavalas persiguiéndonos por toda una casa a un chaval y a mí inquisitorialmente porque "no querían hombres cerca" Y mucho mucho muchísimo odio a los hombres y posturas de las de defender que se creasen pueblos y comunas sólo-de-mujeres teniendo a los hombres y a la heterosexualidad como un problema del patriarcado. Yo eso sí que lo he visto en jornadas feministas, y es más en jornadas ANARCOfeministas.. así que no creo que se alejen de la realidad de los movimientos actuales. Por lo menos de aquellos en los que yo he estado presente Que yo he tenido que hablar por los hombres en algunas ocasiones porque a los hombres no se les dejaba hablar y cualquier idea proveninete de un varón se descalificaba de entrada y.. muchas cosas más que me dejaron atónita
eso de ANARCO pues no tienen mucho, como ya dije aunke no meguste esa palabra y como dijo yoskan el hembrismo el hembrismo
Citar:
y para acabar, no describen la realidad que yo vivo. No veo mujeres intentando echar por tierra los argumentos de otros acusándoles de tergiversar, ni veo mujeres acusando a mansalva a los tíos de nada...
por eso digo, que contribuye a crear un mito, y hay que tener cuidadito con estas cosas
claro ke hay mujeres ke se cansan de ciertas actitudes machistas obvio , hay hombres ke les pasa lo mismo, pero de ahi ha crear una postura tan radical, ke nos diferencia en todo lxs unxs de lxs otrxs, si creo ke hay ke andarle de largo (ke no me kiero kontagiar de ciertas posturas ke algunxs mantienen). igual es simple teoria a mi parecer.
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Asunto: Re: Cuando abusamos del abuso machista... Ekintza Zuzena
Publicado: 03 Oct 2010, 22:46
Registrado: 07 Sep 2006, 16:40
Respecto a la primera parte del texto (EL DISCURSO ANTIPATRIARCAL Y LAS RELACIONES ENTRE LOS SEXOS),la verdad es que yo sé bastante poco de la historia del feminismo,pero me cuesta creer que estás ideologías de las que se habla en el texto y que tildan a los hombres de poco menos que hijos de satanás fueran en los 70 y 80 las tendencias feministas mayoritarias,por lo que no dejo de valorar la posibilidad de que haya cierta tergiversación en esa parte del texto (de hecho,espero que así sea,porque,desde luego,si el feminismo de los 70 y los 80 fué eso ¡que horror!).
Por otra parte,la segunda parte (ABUSOS DEL ABUSO) no necesita ningún tipo de tergiversación d ela historia para justificarse,porque en él hay grandes verdades y yo por lo menos no veo nada que se pueda catalogar de machistas (aunque,aún así,parece que les han llovido críticas a cascoporro).Es cierto que la acusación de machista se utiliza muchas veces de forma exagerada (ya hay veces que ni siquiera puede uno decir que una determinada mujer le parece atractiva,porque le acusan de tratarla como un objeto,cosa que no pasa cuando es una chica cuando dice esto de un chico).Por otra parte,yo creo que sí que es cierto que el papel de "víctimas" que tiene las mujeres les hace poseedora de cierta inmunidad a las críticas,así muchas veces algunos actos hembristas se ven ignorados y exentos de crítica alguna (quién haya visto a alguién llamar a una mujer o a un determinado acto "hembrista" que levante la mano porque yo desde luego no,y sin embargo el hembrismo existe),hay incluso quién aprovecha el papel de "víctima" de la mujer para reivindicar,bajo el disfraz de feminismo,cosas que no son más que puro hembrismo,son estas personas las que contribuyen a dar la mala imagen del feminismo que alguna gente tiene y que los enemigos de este esgrimen como arma contra él.Afortunadamente,aunque no he andado nunca muy metido por colectivos feministas,siempre he supuesto que esta actitud es exclusivamente cosa de "la calle" y que en la mayoría de las organizaciones feministas no se permite sexismo de ningún tipo,ya que siempre he pensado que un colectivo serio que se tome el feminismo con la circunspección que requiere no incurriría en este "hemrbismo disfrazado de feminismo" ya que pienso que este es en la mayoría de casos fruto de la falta de reflexión.Sin embargo,el "perdón" sistemático de los actos hembristas del que he hablado antes,si que está haciendo que algunas prácticas hembristas vayan calando en las situaciones cotidianas de la gente de a pie y esto es harto peligroso,ya que puede llevar a más y constituir el prinicipio de una vuelta de tortilla que,en vez de poner a hombres y mujeres al mismo nivel,haga que la hombre ceda a la mujer su papel de "dominante".
Por otra parte,a mí el feminismo siempre me ha parecido una cosa incorrecta,yo,si me tengo que colgar un adjetivo,me defino como antisexista y no como feminista.El feminismo enfoca el problema desde un punto de vista equivocad,piensa que el hombre tiene un lugar superior al de la mujer en la sociedad y que lo que hay que lograr es que la mujer obtenga tanta importancia como el hombre,yo sin embargo pienso que el problema es que tanto al hombre como a la mujer se le asignan unos determinados lugares en la sociedad y el problema no es que un lugar sea,en general (porque el lugar de la mujer no es absolutamente en todos los ámbitos inferior,solamente en la mayoría),superior y otro inferior,el problema es simplemente que a las personas se les asigna un determinado lugar en cada uno de los aspectos sociales por pertenecer a uno u otro sexo (hay hombres a los que no les gusta el lugar que les ha tocado ocupar en la sociedad,aunque este por encima del que se le asigna a las mujeres).
_________________ ¡Corred vuelta arriba!Allí os curarán y alimentarán hasta la saciedad con una felicidad de mentira.Y cuando esteis hartos,dormiréis pacíficamente y roncaréis al compás.¡Deprisa!¿Qué os importa que yo me quede aquí solo?¿Qué más os da si yo no quiero que otros quieran pensar por vosotros?¿Qué os importa si yo quiero lo imposible...?
Asunto: Re: Cuando abusamos del abuso machista... Ekintza Zuzena
Publicado: 04 Oct 2010, 09:03
Registrado: 24 Jun 2004, 16:37
Scox: te has leído las críticas que le han llovido al texto? no creo que hayan sido infundadas. Yo les hago mi crítica lo más respetuosamente posible.
Respecto a "que nunca nadie ha visto llamar a una mujer hembrista y sin embargo el hembrismo existe", es más bien que yo sí que he oído varias veces llamar hembrista a una mujer, y además, curiosamente, suele ser cuando esta mujer aprovecha el rol que el machismo le deja
El hembrismo, como poder de las mujeres, no existe. No existe tal realidad. Lo que se suele llamar hembrista muchas veces es puro machismo, pero lo que sucede es que hay facetas en las que la mujer puede aprovecharse del machismo.
Que a mi me dejen entrar gratis e un bar, no es hembrismo (os sorprenderíais de la cantidad de gente que te dice que lo es). Es que el rol que me otorga el machismo hace que una mujer por ser mujer y estar en un bar, vaya a atraer a una media de 5 hombres que estarán intentando rondarla. ellas salen gratis y a lso hombres les cobran la copa. Negocios puros. Y a mi me resulta "ventajoso" porque no pago. Pero no es hembrismo.
Como esta situación tan tonta, hay muchas otras que se suelen tildar de hembrismo y que no son más que machismo, pero del que las mujres pueden salir aprovechándose (hombre, además, no somos idiotas, siglos y siglos de opresión hacen que se agudice el ingenio...).
Respecto al enfoque equivocado del feminismo, que bueno, hay enfoques antisexistas que no parten de lo feminista y tal, yo sí considero que mi enfoque es feminista: Que el hombre no ostenta un lugar superior en la sociedad???
Y dónde se acumula el poder económico y político?. Y qué género acumula la pobreza y las agresiones? Lo siento mucho, sé que aprece que esto os jode pero sí: por ser tío no te menosprecian, por ser tío escuchan tus opiniones, por ser tío te ofrecen puestos de trabajo de mayor nivel, por ser tío te han educado para que te muevas mejor en el mundo que nos movemos...
Y negar eso me parece negar la mayo. Eh, y tb existen tías que se les hace caso, tienen puestos de trabajo de mayor nivel (y sueldo) y blablabla? sí, pero las cifras son las que son. Y las cifras marcan: desigualdad plena. Y los hombres suelen estar en situaciones superiores a las mujeres.
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Asunto: Re: Cuando abusamos del abuso machista... Ekintza Zuzena
Publicado: 04 Oct 2010, 10:17
Registrado: 23 Jun 2009, 13:04
A mi personalmente no me preocupan tanto los privilegios que puedan tener los hombres en la sociedad, a estas alturas de la película yo al menos no voy a dedicar ni un minuto a debatir sobre si los hombres tienen o dejan de tener privilegios, es obvio que sí y en mi experiencia quien lo niega es porqué se aprovecha de ellos de algún u otro modo (no necesariamente siendo hombre machista).
Lo que de veras me preocupa son los esfuerzos que últimamente están surgiendo desde "el rollo" por justificar, defender y fortalezer dichos privilegios. Yo lo siento como un ataque a la construcción de culturas antisistema, por llamarlas de algún modo. Es decir, lo veo como un intento de atraer al movimiento los rasgos del sistema que les gustan a algunxs, ciertos privilegios.
A mi el discurso de esta gente (no solo recogido en este texto sino también en su fanzine cansadas, que he leído) me parece rancio (que todavía se siga usando el tópico de la "exageración" tiene guasa), muy surrealista (de que manera están los hombres amenazados en los movimientos sociales? se ha "destrozado la vida" de alguien "injustamente acusado de agresor?") y a veces sencillamente intolerable (quitarle hierro al sunto de los baboseos, tontear con el asunto de las agresiones en el movimiento, etc).
Me resultan familiares tanto entornos de los movimientos sociales donde es popular esta manera de pensar como todo lo contrario. Por supuesto, ambos ambientes tienen sus pegas, lo que principalmente le podría criticar al rollo crítico con esto es que es su falta de ejercicio práctico y la facilidad con la que las cosas acaban convirtiendose en terapias de grupo. Por no hablar de lxs insufribles postmodernxs...
Sin embargo, y sin entrar a valorar si es causa o consecuencia, los ambientes donde estos textos son populares hablan por si solos: Graciosillos que ligotean con compañeras de una manera bochornosa para cualquier persona con un mínimo de conciencia feminista, mujeres que parece que solo se preocupan por caer bien a sus amigos y evitar que la tachen de histerica, exajerada o simplemente rarita y una tolerancia bajo mínimos a gente que piensa distinto a ellxs en temas de relaciones sociales y curiosamente, casi en cualquier tema. Muy poca coherencia y a ratos te preguntas que tiene exactamente de alternativo ese espacio.
En fin, nótese que no intento sentar cátedra. Solo estoy exponiendo mi visión del asunto, que ciertamente es tajante y radical.
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Asunto: Re: Cuando abusamos del abuso machista... Ekintza Zuzena
Publicado: 04 Oct 2010, 14:01
Registrado: 07 Sep 2006, 16:40
yoSkAn escribió:
Que el hombre no ostenta un lugar superior en la sociedad???
Ojo,habrás leído mal mi mensaje porque yo no he dicho eso en ningún momento,lo que he dicho es que,aunque el lugar del hombre en la sociedad sea superior,hay muchos hombres que no quieren estar en ese lugar por muy superior que sea,y el verdadero problema es,en mi opinión,el hecho de que se le otorge "un lugar" a cada género en la sociedad,sea superior o inferior.Igual que a muchas mujeres les molesta tener que ocupar un lugar inferior en la sociedad,a muchos hombres también les molesta tener que ocupar un determinado lugar en la sociedad aunque este sea superior,¿o es que no has visto nunca como tachan a alguien de "afeminado" o "mariquita" por salirse del "papel" de hombre?.
Respecto a lo que comentas de los beneficios que obtienen en ocasiones muchas mujeres del machismo,lo conozco y no hablo de ellos (aunque en el momento en que estas los usan como medio de dominación y modo de aprovecharse de los hombres se convierte en algo tan despreciable como el machismo).De las actitudes de las que yo hablo es de puras actitudes de dominación contra las que no hay protesta ninguna,ya que son ignoradas sistematicamente por ser ejercidas por las "víctimas" y contra los "verdugos",hablo de cosas como,por ejemplo,los no pocos que conozco casos de maridos que después de partirse la espalda currando se ven obligados por sus mujeres a hacer todas y cada una de las tareas del hogar sin ninguna a ayuda por su parte y que si se les ocurre son decirle a esta que haga alguna de esas tareas tardan muy poco en recibir el calificativo de machista.Muchas de estas mujeres tiene la poca vergüenza de hacerse llamar feministas,y si lo que hacen no es hembrismo ya me dirás qué es.Por supuesto que sé,que el número de mujeres sometidas a la dominación del hombre en cuanto a las táreas domésticas es mucho mayor que el de los casos como el que describo,pero no creo que ese sea motivo para ignorarlos.Yo no estoy poniendo el grito en el cielo,hablando de hordas de feministas hístericas,exagerasa y/o dominadoras,simplemente estoy diciendo que estos casos,sean muchos o pocos,existen y que son ignorados sistemáticamente en la mayoría de casos.
Respecto a las criticas que le han caído al texto,sé que ha sido así porque lo dice en el prólogo,pero no las he leído,por lo que no puedo saber si estás son infundadas o no,en cualquier caso,yo nunca he dicho que lo fueran.
_________________ ¡Corred vuelta arriba!Allí os curarán y alimentarán hasta la saciedad con una felicidad de mentira.Y cuando esteis hartos,dormiréis pacíficamente y roncaréis al compás.¡Deprisa!¿Qué os importa que yo me quede aquí solo?¿Qué más os da si yo no quiero que otros quieran pensar por vosotros?¿Qué os importa si yo quiero lo imposible...?
Asunto: Re: Cuando abusamos del abuso machista... Ekintza Zuzena
Publicado: 04 Oct 2010, 15:04
Registrado: 24 Jun 2004, 16:37
Bueno, por un lado, simplemente decir que no hay tantos mensajes de respuesta como para que no puedas tener el detalle de leertelos. Porque eso implica querer saber lo que dicen lxs compañerxs sobre el texto. Hay ocasines en las que el hilo tiene 11 páginas, y da preza, y se puede entender. Pero aquí, te pido Scox que, por mantener una buena actitud en el debate, que leas los mensajes anteriores indica tu interés no sólo por verter tu opinión, si no por la que vertimos lxs demás.
sobre el tema, yo conozco varias gilipollas profundas. Gilipollas profundas que se llaman feministas (hoy en día practicametne toda mujer se considera feminista), y sin embargo, son idiotas. Y bajo supuesto feminismo, yo escucho expresiones muy machistas:
los hombres serán todos iguales...pero el caso es que yo me conformo con tener "uno de esos hombres iguales", preocuparme todo el día por estar buena que es lo que me toca, y hacer alguna broma pública de desprecio hacia ese hombre: jaja, soy una mujer muy feminista, los hombres sois tontos.
Eso no es hembrismo, eso es ser idiota.
Y la verdad Scox, no es por ponerte en duda, pero es que la imagen del tio que llega de un largo día de curro mientras la mujer le impone hacer todas las tareas del hogar o si no le llama machista, me suena a...fantasía.
Lo que yo sí he visto es que el tío llegue de currar, la tía también. La tía haya dedicado un par de horas al hogar, y cuando le dice al tío: venga tronco, que te toca a tí fregar el baño...y el tío diga: alaaaa me toca hacer todo a mí...claro, como no me has visto las 2 horas que acabo de dedicar a tareas del hogar, estás creyendo que tú haces todo y yo no hago nada.
Perdona, estaré siendo lo que sea, pero no acabo de creerme esa caricatura... podría creerme que me dijeras: pues es que tengo UNA pareja de amigos que es así...
Pero NO POCOS CASOS?, JA...probablemente lo que suceda es que no contabilicéis las tareas del hogar que hace ella como "tarea del hogar" y las del tío sí...es que es un esperpento que no se traga nadie, Scox...de verdad.
Hacer todas las tareas del hogar no es sólo fregar o barrer. Y a mi me da más la sensación de que estás rebajando el tiempo dedicado a tareas de esas mujeres, y sobrevalorando el de los tíos. Es que yo lo que sí he visto es cantidad de tíos superquejicas, que por fregar los platos ya te miran como diciendo: mira que igualitario soy, ahora me tomaré una cerveza mientras tú recoges la lavadora, la tiendes, recoges la ropa anterior, la doblas (si hay que planchar la planchas) y la metes en los cajones pero joder, que yo he fregado eh!!!!
es que lo de que se ven obligados por sus mujeres a hacer todas las tareas del hogar sin ninguna ayuda y si se niegan, serán recriminados de machistas y además les dejarán sin follar (esto lo añado yo), es de mitología
_________________ Tanto gilipollas y tan pocas balas.
¿Y qué pasa si el cambio climático es un engaño y estamos creando un mundo mejor para nada?
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