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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 08 Sep 2014, 15:00 
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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 05 Jul 2015, 00:08 
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Fútbol anarquista, una experiencia en la región chilena.
Del blog periódico la boina.

Extracto del texto de Manuel Lagos “’Viva la Anarquía’: Sociabilidad, vida y prácticas culturales anarquistas.
Santiago, Valparaíso, 1890 1927”,
Cuarta Parte: La utilización del tiempo libre,
Capitulo 1: Paseos capestres y la vida al aire libre,
4.­Incorporación del fútbol, paginas 560­ – 564

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La foto es de los peloteros de la anarcosindicalista Federación de Obreros de Imprenta. Años treinta. (agradecemos a V. Muñoz por compartir la foto)

La incorporación del fútbol resulta un tanto extraño si nos remitimos a que los anarquistas tenían un discurso contrario a este deporte calificándole dentro de los vicios burgueses y actividades poco constructivas para la emancipación de los obreros. Especialmente, era atacado el boxeo, el cual era visto como un “Culto de la animalidad” tras el cual los jóvenes se entregan pensando en ganar “en diez minutos lo que puede ganar un obrero en diez años”. Y no se requiere tener más que la fuerza del toro, la agilidad del tigre, la ferocidad del lobo, la resistencia de un paquidermo y la imbecilidad de un asno, para recibir después de unos cuantos mordiscos y zarpazos, miles de pesos y el aplauso de miles de enfermos.

Cuanto más animal sea el boxeador, tanto más tiene posibilidades de surgir. No necesita de ninguna inteligencia, de ninguna idea. La cabeza ojala fuera para ellos un adoquín en donde se rompieran todos los puños… (1) A pesar de que el fútbol, en comparación con pasatiempos con el boxeo era mucho menos violento, igualmente era criticado por los anarquistas, señalando que iba degenerando de su real objetivo, que era la vida sana y el culto del cuerpo. Como se señalaría en El Surco hacia 1918, “este juego llevado a la práctica como medio del desarrollo físico y de destreza de los individuos ha ido degenerando de tal manera que lejos de ser un ejercicio saludable y necesario es un juego que da margen al desarrollo de los instintos bestiales de sus partidarios convirtiéndolo en objeto de brutalidad ha perdido su primitivo origen, se ha metamorfoseado sirviendo hoy más bien que al desarrollo físico para atrofiar cerebros y castrar iniciativas ya no es la destreza ni la agilidad la que se pone en práctica sino la fuerza, la brutalidad llegando al extremo de quebrarse las piernas, romperse la cabeza, quebrarse los dientes en suma, en suma, una perversión total”

Pero eso no era todo. Según los anarquistas, “los interesados en mantener la explotación capitalista son sus más ardientes partidarios, iniciadores, pues con ello logran embrutecer a la juventud, retraer la atención de cosas más útiles enviciándolos en tal grado que sería perder tiempo hablarles de otras cosas que no se relacionen con el juego de la pelota, pues no entienden, ni siquiera escuchan, al que les dirige la palabra para que reflexionen sobre su situación, sobre el porvenir que les depara, no les importa nada estando en el club con el administrador, con el capataz o el sayón, ellos están conformes, se sienten felices aunque el látigo de la explotación y de la tiranía flagele sus carnes y vierta sangre” (2)

Con ello, ¿cómo explicamos su incorporación en estos ámbitos?. En primer lugar, debemos entender que el fútbol era una realidad en los sectores populares ya a comienzos del siglo XX, practicándose espontáneamente por éstos, naciendo incluso algunos clubes populares.

Seguramente se acuerdo a ello, ya en el marco de las mancomunales, existían estos clubes, amparados por las organizaciones obreras. En la Mancomunal de Valparaíso, por ejemplo, hacia 1905, se practicaba el fútbol, constituyendo los obreros, su propio equipo. Con el tiempo, las sociedades obreras integrarían esta forma de recreación, masificándose en el seno de los sectores populares.

En el desfile del 1ª de mayo en el puerto era frecuente encontrar nombres de estos clubes, al menos desde 1907 en adelante. Así por ejemplo, en el 1ª de Mayo de 1907 en Valparaíso, entre otras entidades, desfilaría el Royal Fútbol Club, entidad formada en el seno de la Mancomunal de esa ciudad. (3)

Para ese mismo año, encontramos este aviso en un periódico demócrata de Viña del Mar: “Hoi a las 7,30 pm se reunirán en el salón de la Federación Mancomunal de Viña del Mar, calle Valparaíso nª 12, los delegados de los obreros de football de la localidad con el objeto de formar una Asociación obrera de Football. Aplaudimos la determinación de nuestros compañeros y nos ponemos a disposición de todos quieran todo aquello crea conveniente” (4)

Los anarquistas, sin embargo, serían mucho más reacios a esta forma de recreación y durante todo el periodo en estudio manifestaron su repudio a esta práctica, “brutalidad” que sólo restaba fuerzas a la “organización de resistencia” y al estudio.

Sin embargo, y tal cual ocurriría con el baile, la masificación de la Idea en los distintos ámbitos obreros, llevaría a una distorsión del paradigma de recreación ideal planteado por los anarquistas, y en definitiva, la integración de grandes segmentos obreros en el marco del anarcosindicalismo, llevaría consigo también la integración de algunas de sus formas de diversión y recreación, entre, el fútbol.

Si bien no hay indicios de que elementos anarquistas fundaran algún centro “cultural y deportivo” –y menos aún “Deportivo”- si los hay respecto de la integración de este deporte, al menos en los paseos campestres, como ya se ha visto.

Sin duda quienes lo practicaban no eran los anarquistas militantes más doctrinarios y comprometidos, sino más bien simpatizantes o invitados a los paseos. Pero el hecho no es menor, tratándose un espacio de sociabilidad anarquista, y de tan marcada identidad e intimidad, como lo eran los paseos campestres.

Algo similar ocurría por entonces en los paseos de los socialistas. También se practicaba el Fútbol. Los socialistas veían en el deporte no sólo una pérdida de tiempo, sí se criticaban “ciertos deportes que no lo son”. “Inculcar en nuestra juventud el amor al deporte –decía un artículo de El Socialista, hacia 1915-, al aire libre, al agua, en fin, el amor a todo aquello que es solo obra de la naturaleza; hé ahí una buena i saludable tarea, cultivando con entusiasmo el remo, la natación, el fútbol, las caminatas, obtendremos una fácil victoria sobre la humana miseria física, y habremos dado al trabajo una pléyade de hombres vigorosos y sanos”

El deporte, como la moralidad, son cosas que todos deben propagar y respetar, atacándolo no se hace obra progresista sino disolvente”. Se ataca, no obstante, “deportes que no lo son”, “ni física ni moralmente”, como “el tiro al blanco”, cuyos beneficios eran “nulos” (5)

Los anarquistas podían estar de acuerdo con ello, sobre todo en lo que se refiere a los deportes “que no lo son”, y que por el contrario, inculcaba valores militaristas, pero enfatizaban muchos más la vida sana, y la vitalidad humana por sobre la formación de cuerpos sanos para servir de productores, de las riquezas de los capitalistas. Como veremos, varios anarquistas se guiaban por las ideas neomalthusianas (6)

Si nos remitimos a los Consejos de la FOCH, hacia 1921, ya proliferaban en estos sindicatos –y en sus centrosculturales- una serie de equipos improvisados de fútbol y hasta clubes deportivos. Así por ejemplo, Aurora Roja football Club, de la sección de jaboneros y veleros (al parecer de San Antonio); Centro cultural y Deportivo El Alba (desde 1921, que de “Centro Cultural” solamente, había derivado a Centro “Cultural y Deportivo”). Otros equipos nacidos por entonces, El Internacional, formado al parecer entre los obreros de la construcción. (7) Entre los distintos clubes pertenecientes a las organizaciones obreras, se organizaban campeonatos. Así por ejemplo, hacia abril de 1922, encontramos este aviso en la Federación Obrera, bajo el título de “Campeonato de foot-ball”:

“Todos los clubes organizados en los Consejos de la FOCH, en este campeonato se disputaran una copa de plata, obsequiada por el Consejo Nª 1 de Puente Alto a la Junta Provincial, y medallas de plata. El producto de este torneo será 50% para los niños del carbón y 50% para la Junta Provincial, destinado a cancelar la cuota de la Imprenta” (8)

Sin duda en las sociedades de Resistencia, y demás sindicatos en general, se experimentaba algo similar, pues esto no se trataba en absoluto de una política de la FOCH, sino, por el contrario, al igual que los anarquistas, los dirigentes no veían con buenos ojos esta proliferación. Sin embargo, ésta se daba de hecho, y frente a eso, pocos tuvieron la claridad necesaria para aprovechar en beneficio de la propaganda –llámese anarquista o fochista- esta germinación de espacios deportivos.

Quien sí la tuvo, fue Castor Vilarín, de la FOCH. Este destacado dirigente de los electricistas plantearía incluso fundar, hacia octubre de 1922, una Federación Deportiva Roja.

Escribía en La Federación Obrera por entonces Castor Vilarín, bajo el título de “Organización Deportiva”:

“Otra de las tácticas adoptadas por los capitalistas para alejar a los obreros de los sindicatos es la fundación de Clubs de Deportes, bajo su patrocinio.
Los obreros por su parte han facilitado esta obra, declarando que la práctica de deportes es contrarrevolucionaria y perjudicial para nuestros ideales, ya que distrae la atención de los trabajadores de las labores sindicales.
En esto se ha cometido un profundo error.
Queremos alejarnos de la taberna, del prostíbulo, de los hipódromos, necesitamos otras diversiones, no podemos exigir a todos nuestros compañeros que dediquen todas sus horas de ocio al estudio. El organismo necesita tonificarse, los músculos necesitan ejercicios,todos los organismos necesitan de ello.
Entonces, ¿qué debemos hacer? Muy sencillo: fundar en cada provincia la “Federación Deportiva Roja”, que comprenda la práctica de todos los deportes y que ella esté rejida por los estatutos obrero-sindical.
Sólo debemos excluir a aquellos deportes que vayan en contra de la dignidad humana o en desmedro de la raza. El pedestrismo, el ciclismo, el fútbol, el excursionismo y otros tantos deportes nos facilitarán mil oportunidades para hacer obra de propaganda revolucionaria.
No cabe duda que muchos compañeros demasiado intransigentes se opondrán a la realización de estas ideas, pero la práctica nos convencerá de lo contrario.
Hay muchos Consejos en que existen Clubes de Deportes, y que viven aisladamente, sin desarrollar en muchos casos obra útil.
La labor de efectuar sería unificación de estos organismos en cada provincia en una Federación Deportiva Roja, con estatutos a base de la carta orgánica de la FOCH.
A los que se opongan a estas ideas es fácil decirles que en muchos Consejos existen centros de baile o filarmónicas en donde nada avanzan los trabajadores y si empiezan a tomar el camino del vicio.Muchos dirán, ¿y las mujeres, dónde se divierten? Ellas también pueden formar sus organismo deportivos y este sería un aliciente para rescatarlas del centro de baile” (9)

¿Cómo interpretar todo esto? ¿expresión de un acercamiento a la cultura popular? ¿acaso era la consecuencia lógica de la utilización de un discurso –de un modelo de ocupación del tiempo libre- demasiado estrecho, por sobre la cultura y aficiones populares? ¿eran manifestaciones del agotamiento de un modelo de ocupación del tiempo libre?

Esta iniciativa al parecer no daría frutos, sería ahogada al nacer, y poco después Vilarín sería expulsado de la Federación Obrera tras sus desavenencias con Recabarren. Sin embargo, los clubes populares seguían germinando. Si comparamos este caso, con lo que se daba por entonces en Argentina, tenemos que hacia 1924 el Partido Comunista sí lograría fundar la Federación Deportiva Obrera, que llegó a reunir en sus más de 6 años de funcionamiento a más de 60 clubes obreros a nivel nacional, movilizando a su alrededor a una importante cantidad de jóvenes a quienes intentaba guiar en una nueva práctica deportiva, diferente y opuesta a la burguesía (10)

Al respecto, el dirigente comunista Pedro Chiarante señalaba:

“Muchos desconocen que los grandes clubes de fútbol fueron fundados por jóvenes trabajadores, algunos militantes del Partido Socialista, o por sus amigos ganados por esas ideas, y también por anarquistas que luego se afiliaron al Partido Comunista. Lo mismo sucedió con las bibliotecas populares, o clubes culturales. Argentinos Juniors, por ejemplo, es el resultado de la fusión de dos clubes muy modestos de La Paternal, que se llamaban Mártires de Chicago y 1° de Mayo. Sus nombres son bastante claros (…). De la misma manera, el núcleo fundador de Huracán estaba influido por jóvenes que tenían ideas socialistas y anarquistas” (11)

Sin embargo, y a pesar de ello, poco a poco, esta expresión de la cultura popular se iría incorporando en la sociabilidad obrera.

Debemos señalar, que, a diferencia de los fochistas, los anarquistas mantuvieron un discurso anti-fútbol a lo largo de todo el periodo, y sin duda, si se practicaba en los marcos de algunos paseos campestres, ello era seguro que no era por parte de los militantes más comprometidos, sino por simpatizantes, e invitados que participaban de estos paseos
.
Siguiendo el modelo propuesto por Agulhon, en relación a que claramente, el modelo de sociabilidad adoptado por las sociedades obreras fue el instructivo y cultural, y no el lúdico, podemos señalar que poco a poco, entonces, este último iría irrumpiendo en las sociedades obreras, y con ello también, en sus formas de ocupación del tiempo libre. (12)

En otras palabras, el modelo de cultura y recreación original adoptado por el mundo obrero fue incorporando nuevas facetas, se nutrió de nuevos elementos, ya no predominando solamente la parte que dice relación con la “cultura e instrucción”, sino que en algunos casos, predominaba la “recreación”, por la vertiente lúdica.

Bibliografía:

(1) El Sembrador, 27 febrero 1926
(2) El Surco, Iquique, mayo 1° de 1918
(3) El Chileno, 2 de mayo de 1907
(4) La Defensa, Viña del Mar, 23 mayo de 1907
(5) El Socialista, 9 de octubre de 1915
(6) ver cap. reforma sexual
(7) ver La Federación Obrera, diciembre 1922: nombra varios centros a la vez culturales y deportivos
(8) La Federación Obrera, 14 abril 1922: campeonato de foot-ball
(9) La Federación Obrera, 20 octubre de 1922
(10) ver Mateu, Cristina: “Política e Ideología de la Federación Deportiva Obrera 1924-1929″, en: P. Alabarces, R. Di Giano y J Frydenberg (compiladores), Deporte y Sociedad, Buenos Aires, EUDEBA, 1998, pp. 67-86
(11) Pedro Chiaranti: Memorias. Buenos Aires y el movimiento obrero desde principio de siglo, Buenos Aires, Fundamentos, 1976, pp. 26-27 ver: Clase Obrera, op. cit.; Jean-Louis Guereña, “Una aproximación a la sociabilidad popular: el caso de Asturias bajo la Restauración (1875-1900)” en Estudios de Historia Social, 50-51, julio-diciembre 1989, pp. 201-202.


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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 05 Jul 2015, 15:59 
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“Fútbol, Camus y la soledad del portero”, por Acácio Augusto
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Fútbol es pasión. Quien aprecia ese deporte y disfruta verlo, bien jugado, y jugarlo cuando y donde puede, tiene un club de corazón desde que nació. No hay razón posible. Territorio imponderable, él hace y rehace odios, alegrías, tristezas. Provoca fisuras y sorprendentes aproximaciones. Despierta extrañeza, furia, revuelta. Sin embargo, en él, hay un saber que irrumpe de donde menos se espera. Un saber que, en Brasil, fue al poco sofocado y colonizado, lentamente, por comisiones técnicas militarizadas en las décadas de 1960 y 1970, y hoy, en el planeta, se encuentra en las manos de “cartolas”[1], empresarios y dirigentes que aplican al llamado “mundo del fútbol” las teorías del capital humano y las alegrías del marketing transterritorial. Esos empresarios disponen de los cuerpos y de la imagen de ignorantes e inmovilizados jugadores, tan descartables como un vaso plástico. En esa “inhaca”[2] en que se convirtió el fútbol en Brasil y en el planeta, los hinchas no vibran por sus equipos, hacen del momento magnífico de la partida una oportunidad, como otra cualquiera, para dejar salir su fascismo, escondidos en medio de la cobardía de la masa. Sistematizan la violencia en hordas prontas a dejar escapar el deseo de exterminio, retirando la alegría y la explosión libertaria que se experimenta al ocupar los “tablones”.

Mas la pasión es incontenible e irreductible, no se confunde y no se deja llevar por lo general; es personal. Lo mismo delante de tanta putada, de tanta embustería, de tanto autoritarismo. Lo mismo delante de esquemas tácticos para los cuales el gol es un detalle, de técnicos milicos (Carlos Alberto Parreira, campeón como técnico de la selección brasilera en el Mundial de 1994), admiradores de Pinochet (Luis Felipe Scolari, o “Felipão”, campeón en 2002), empresarios comerciantes de personas/jugadores (Vanderlei Luxemburgo), todos llamados profesores por serviciales jugadores y periodistas lameculos[3]. Lo mismo delante de todo eso, la pasión personal por el fútbol sigue siendo intransferible, no es posible capturarla, es de cada uno. Imposible diluirla en la masa. Sólo un hincha apasionado sabe cuánto de alegría y tristeza su club de corazón es capaz de causarle.

Por fútbol entendemos pasión, pero los sesudos intelectuales y los militantes de izquierda lo condenan como mera diversión, opio del pueblo, distracción mediática. Tal vez no saben –o quieren esconder- de las cosas que hacen batir fuerte el corazón. Albert Camus, enemigo de primera hora de esa izquierda enyesada y autoritaria, fue amante del fútbol. Acuñó la bella e incomparable frase sobre el deporte más popular del mundo: “fútbol es inteligencia en movimiento”.

Camus, chiquillo pobre de Argel, que conoció el libertarismo por las manos y libros de su tío carnicero, antes de convertirse en el autor respetado y leído en todo el mundo, ganador del Nobel y el opositor aguerrido, antes amigo de Jean Paul Sartre –para quien la rebeldía y la perturbación de “El hombre rebelde” fuera insoportable-, se apasionó por el arte del balón. Gustaba de jugar, disfrutaba de hinchar. Fue portero, posición ingrata que defendió cuando niño en Argel y después, ya estudiante, en Francia.

Cuando escribió la frase arriba citada, no pensó en porteros. Dudo que haya imaginado las grandes medias que asistió. Sinceramente, eso mismo no corresponde a la verdad, “sé” que él escribió esa frase para Pelé[4]; inventar historias es propio de quien es apasionado por el fútbol. Como un portero que fue, poseía una visión privilegiada del juego y podía decir eso con la autoridad y claridad proporcionadas por esta solitaria posición en el campo de fútbol. Cómo una paradoja proudhoniana, el portero es una especie de anti-jugador, ya que está en el campo para impedir el clímax de la partida, el gol. Al mismo tiempo, es el que mejor presiente el juego y es apuntado, casi siempre, como responsable por las derrotas, y raramente es el héroe de una victoria. Jugar al arco, como guardameta, es entrar en una pelea que ya se sabe derrotada de salida.

Existe un bello dicho que dice: portero no puede fallar. Dicen, también, ser una posición tan ingrata que donde pisa no vuelve a crecer el pasto. En tanto, quien fue arquero, sabe que es una posición solitaria, de una soledad compartida con lo múltiple que la posición te proporciona. Al arco, eres medio hincha y medio técnico, orienta la defensa y acompaña el ataque; pero, cuando eres solicitado, el mínimo que se espera de ti es que seas infalible. No hay espacios para retrocesos, dudas o miedos.

Una posición de asilamiento y distanciamiento. En la calle, siempre queda al arco el menos habilidoso con la pelota en los pies. En el caso de Camus, autor de celebrados romances y de uno de los más bellos libros del siglo XX, “El hombre rebelde”, era una elección para ahorrar zapatos y que evitaba los retos de su abuelo en casa, por haber descuidado de sus calzados que fueran adquiridos a duras penas por una familia de pocos recursos financieros.

En el arco es dónde se ve un juego que nadie ve. Espacio del cual se puede ir del heroísmo al fracaso en minutos, tal vez, en segundos. Para Camus, la experiencia como portero le enseñó sobre la vida, aprendió “que la pelota nunca viene a la gente por donde se espera que venga”. Como ocurre con las sorpresas que nos acometen en las grandes ciudades, él dirá. Podría agregar: como la muerte delante de la vida, donde no se sabe cómo ella vendrá, pero se tiene la certeza que vendrá. De tren o de auto, partimos solos, como juegan los porteros. En un salto. Como trágicamente ella encontró a Camus en un accidente de automóvil. Debe haber mucho de la experiencia como golero en la noción de “absurdo”, acuñada por el escritor y ensayista francés, como Sísifo, el arquero está condenado en un eterno recomienzo, a aceptar integralmente su destino y, a partir de eso, encontrar una libertad posible que lo aparte de la condición de víctima de las circunstancias y rechace la de condenado.

Nacemos solos y morimos solos. En ese recorrido, podemos libremente asociarnos, formar un bando, un club, una “malta”. Hay quien diga que la soledad es el fin, que ella es negativa. De hecho, ella puede ser así para quien así la encara. Pero para quien fue golero, un solitario entre los diez del campo, no es difícil descubrir que ella es también locura y libertad.

NOTAS

[1] Las palabras resultan de las luchas pasadas y presentes. De esta manera, cada lugar, región o grupo social posee sus palabras, expresiones o giros. Contra una investida conservadora globalizante que estandariza la lengua, utilizo en este texto palabras, giros y expresiones propias del vocabulario futbolístico brasilero, que de cualquier forma son, en algunos casos, derivaciones de palabras venidas del inglés, lengua de quien nos apropiamos también el deporte. En este sentido, uso “cartola”, que designa los dirigentes vitalicios que forman la aristocracia de los clubes. Como antes usé “portero” [goleiro], en vez de guarda metas.

[2] “Inhaca” es un giro usado para describir un mal juego, mal parado donde nada acontece y donde sólo tienen “pierna de palo”, además, esta es una expresión peyorativa para llamar a un jugador sin habilidad con la pelota.

[3] El autor utiliza el término “puxa-sacos”.

[4] Un amigo anarquista como yo, palmeirense como yo y loco (también por el fútbol) como yo, recuerda que tal vez Camus al escribir había pensado en Ferenc Puskas, atacante que nació en Budapest y jugó en la Copa del Mundo de 1954 por Hungría y la de 1962 por España. Puede ser. Esa frase se puede aplicar a otros jugadores, pero como dice dudé que ella es de Pelé, tal vez, también, de Mané Garrincha, el “ángel de las piernas torcidas”.

***

Acácio Augusto es miembro del Núcleo de Sociabilidade Libertaria “Nu-Sol”, quienes editan la Revista Libertaria Verve, en São Paulo, Brasil.

Publicado originalmente en Erosión, Revista de Pensamiento Anarquista, número 3, año 2, Segundo Semestre de 2013, Santiago de Chile


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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 16 Jul 2015, 20:41 
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Registrado: 17 Abr 2008, 08:44
Habría que definir que es fútbol: ¿el barça/madrid o quedar con los colegas en el parque para echar unos chutes?


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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 26 Jul 2015, 13:55 
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Ubicación: Paciencia
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Las dos cosas son fútbol. Fútbol es fútbol.

Yo sigo poniendo lo que encuentro. En este caso de aquí: https://bloquelibertariomexico.wordpres ... l-deporte/

Fútbol y Manipulación Social (o la Estrategia del Capital en el Deporte)

Por Santiago Flores Álvarez-Ossorio


El fútbol es para algunos un juego y para otros una forma de vida. Hay quien lo usa como negocio o lo sigue como ideología. Llega a considerarse una pasión e incluso representa una religión. Forma parte del mundo actual, de la sociedad de masas que todo lo envuelve. Está presente en cualquier parte del mundo y tras él hay intereses ocultos. Unos pocos lo utilizan como instrumento de poder. Un poder para hacer dinero, controlar y manipular.

Los aficionados somos mudos testigos de este espectáculo. Quizás ha llegado el momento de mirar un poco más allá, de descubrir qué se esconde detrás de todo ese circo. Les invito a reflexionar conmigo, a intentar buscar la verdad que se oculta en noventa minutos, una veintena de jugadores y un simple balón.

1) EL SENTIR DE LA AFICIÓN

El fútbol se ha convertido en algo más que un deporte. La gente dedica su tiempo de ocio a distintas actividades como puede ser la práctica o el consumo de fútbol. Para algunos es una profesión y debe observarse desde dos perspectivas, la del aficionado y la del profesional.

Un aficionado juega al fútbol e invierte su tiempo de ocio en ello. En el colegio o en la calle representa una forma de relacionarse, de socialización con un papel integrador. Uno se hace seguidor de un equipo y se identifica con esos colores. Anima y forma parte de la colectividad de todos sus seguidores.

En cuanto al aspecto profesional englobaría a los trabajadores relacionados con el fútbol como jugadores, técnicos, médicos, abogados, periodistas, directivos y empresarios. Al profesionalizarse surgió el fenómeno actual. Este juego fue convertido en negocio, pues los poderosos observaron que era el deporte del pueblo y las competiciones sobrepasaron lo puramente deportivo. La sociedad de masas lo convirtió en un verdadero fenómeno social y de ahí derivó el instrumento de poder, que actualmente sirve a los intereses de unos pocos.

El aficionado puede ser consciente de esto, verlo como un juego y ser crítico con ello. Pero la mayoría no ve la realidad. Están vinculados al equipo. Si gana, se alegran y si pierde, se entristecen. Se cruzan sentimientos de felicidad o tristeza. Si el fútbol no pasa de un sentir popular, no hay problema. El conflicto surge cuando ese sentimiento se manipula y se pasa de la experiencia vicaria a la acción real. Esto puede derivar en la violencia, que es una acción agresiva generada por el odio contra otra persona. La razón debe controlar esos impulsos para evitar barbaries como los asesinatos de Aitor Zabaleta y Manuel Ríos.

El seguidor sufre cada día por los resultados del equipo y sueña con alcanzar una meta. Al lograr el objetivo hay un estallido de júbilo y la gente festeja el triunfo. Los dirigentes del club también lo celebran, pues obtendrán beneficios económicos. Esa alegría popular es para algunos directivos una representación. Los seguidores identifican parte de su experiencia existencial con unos colores. Las identidades pueden ser:

– Identidad Local: el equipo representa una ciudad, como el Celta de Vigo. También se produce con varios equipos en una misma ciudad, como el Betis y el Sevilla en la ciudad hispalense.

– Identidad Regional: el equipo simboliza una región, como el Osasuna a Navarra.

– Identidad Nacional: el equipo representa a un pueblo o Estado. Puede ser un Estado reconocido como Alemania o luchar por su reconocimiento como Palestina. De ahí nace el concepto equipo-nación, que puede representar a un pueblo y es utilizado por el nacionalismo, como en Euskadi o las Antiguas Repúblicas Soviéticas.

– Identidad Internacional: se produce cuando seguidores de distintos países apoyan a un equipo o selección nacional de otro país. Aficionados de distintas naciones animaron a Brasil y Alemania en la final del Mundial 2002.

– Identidad Continental: es la identificación de todo un continente con un equipo o selección nacional. África entera apoyó a Camerún durante el Mundial de Italia ’90.

Las personas necesitan creer en algo y el fútbol les permite soñar con una gloria ficticia. Ven a los jugadores como héroes, que hacen realidad sus sueños y les brindan gestas. Piensan que sus cánticos dan alas a sus ídolos para lograr una hazaña memorable por la que serán recordados. Ahí entran en juego los sentimientos. El fútbol es como tal una pasión y religión. Es capaz de concentrar a 60.000 personas en un estadio y a varios millones frente al televisor. Todos vibran de emoción a la vez y endiosan a los jugadores, es una especie de culto religioso. No es malo alegrar a la gente, lo grave es manipularla y jugar con lo que sienten.

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“Las celebraciones de Miguel “El Piojo” Herrera, enarbolan a la euforia futbolística antes que a cualquier otro fenómeno social…”

2) EL FÚTBOL DESDE LA SOCIOLOGÍA (Y LA CULTURA DE MASAS)

El fútbol evolucionó de forma paralela a la sociedad de masas y al desarrollo de la civilización del siglo XX. En países considerados más civilizados, donde la gente tiene tiempo de ocio, este deporte está más desarrollado que en otros envueltos en conflictos bélicos. Se observa la relación entre el proceso civilizador y el desarrollo social.

Desde la Antigua Grecia hasta la actualidad las relaciones entre los agentes de la sociedad han evolucionado. Las Olimpiadas de Grecia eran consideradas una preparación para la guerra, se presentaban como un periodo de paz y concordia cada cuatro años. Muchos atletas eran soldados y la práctica del deporte representaba un entrenamiento.

La relación entre la civilización griega y el deporte es un ejemplo de la influencia del proceso de civilización en el desarrollo del deporte. Este proceso se repite a lo largo de la historia. El sociólogo Eric Dunning (1) aplica la teoría del proceso de la civilización de Norbert Elias al desarrollo del deporte. Elias habla de dos niveles:

1: Hay una evolución de los hábitos, la personalidad y las normas sociales de Europa Occidental desde la Edad Media hasta principios del siglo XX.

2: La evolución civilizadora de las normas, la personalidad y los hábitos está relacionada con el desarrollo de formas más eficaces de centralización y control estatal.

Un ejemplo sería el Circo Romano, donde le daban al pueblo pan y circo. El Estado establecía el hábito de acudir a los espectáculos de gladiadores. La teoría del proceso de civilización es utilizada por la corriente figuracional en su estudio del deporte. Dunning explica por qué el deporte se programa para controlar y obtener beneficios en un marco con un amplio desarrollo social. Además existe un equilibrio de poder cambiante entre la forma de integrar los deportes, los grupos implicados y su localización.

Frente a esto la corriente marxista considera a los deportistas obreros asalariados y la entrada del capital en el deporte ha generado unas estructuras deportivas similares a las del trabajo. Esto enlaza directamente con los postulados de la Escuela de Frankfurt. Según su teoría cualquier bien o servicio cultural es producido, reproducido, conservado y difundido como parte de un proceso económico. Así siguiendo unos determinados criterios industriales se producen información y cultura en serie. Al aplicar esta teoría al fútbol se observa que este deporte está considerado creador de una cultura deportiva. Pero es una industria dirigida por empresarios que buscan beneficios económicos. Un ejemplo sería la presentación de los Mundiales de Fútbol como algo grandioso, la unión amistosa en igualdad y armonía de las naciones en una confrontación no bélica. Detrás se esconden los intereses de diversas empresas que lo monopolizan. Se genera una cultura deportiva industrial, que se renueva continuamente. La filosofía del deporte y los valores éticos de la competición amistosa se sustituyen por clichés y merchandising.

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“Con base en la teoría marxista, no hay mucha diferencia entre los aspectos cognitivos que son afectados en la religión, en relación con la cultura del fútbol…”

3) LA ECONOMÍA DEL FÚTBOL (O LA ESTRATEGIA DEL CAPITAL)

Los empresarios vieron en el fútbol un nuevo producto de mercado. Un comerciante promocionaba a un equipo y esto le reportaba beneficios económicos. Un ejemplo local sería cuando un comercio patrocina las camisetas del equipo del barrio y aparece su nombre en ella para dar publicidad. Si eso se aplica a otros niveles, es comprensible que empresas como Fiat (Italia), Bayer (Alemania), y Daewoo (Corea del Sur) patrocinen o usen equipos como Juventus, Bayer Leverkusen y Pusan respectivamente.

Las empresas invierten dinero en la expansión del fútbol. Siempre abren nuevos mercados como en los Mundiales de Estados Unidos 94 o Corea y Japón 2002, para abrir el mercado estadounidense y asiático. El interés económico prima sobre los valores deportivos y los equipos son empresas.

Según Jean François Nys (2) desde la macroeconomía el fútbol responde a intereses económicos internacionales y la FIFA actúa como multinacional con intereses planetarios. Este organismo mueve más dinero que la General Motors y tiene repercusión mundial. Nys considera desde la microeconomía, que un club busca su proyección internacional. Todo se favorece por el rápido desarrollo internacional del fútbol, la conquista de nuevos espacios al aumentar los participantes y su crecimiento con grandes eventos.

Se buscan nuevos mercados para vender el producto y obtener la mayor rentabilidad posible. Un club aumenta sus ingresos:

1: Participando en competiciones internacionales, donde entran en juego los derechos televisivos.

2: Formando equipos competitivos con los mejores jugadores posibles, por eso fichan grandes estrellas. Les favorece el libre mercado europeo generado por la Sentencia Bosman, que permitió a los jugadores de países comunitarios ser alineados sin ocupar plaza de extranjero en la Unión Europea. Además busca nuevos talentos en países suramericanos o africanos. Clubes como el Ajax de Amsterdam tienen equipos sucursales como el Ajax Cape Town en Sudáfrica o el Obuassi Goldfields en Ghana. Es una especie de neocolonialismo, pues buscan mano de obra barata en esos países y el fútbol es una de las pocas vías de salida para muchos niños y adolescentes africanos o suramericanos.

Para Jean-Marie Brohm (3) el fútbol es una superestructura político-ideológica de capital avanzado y actúa como multinacional. Los jugadores son la materia prima de esta industria, se comercializa su imagen y el producto se vende a los aficionados. Se establece la relación producción-consumo del sistema capitalista. Un ejemplo son el Real Madrid y el Manchester

United, los dos equipos más ricos y poderosos del mundo con una gran repercusión social y una imagen comercializada por todo el planeta a través de merchandising y giras deportivas.

Es un negocio para los dirigentes y conforme mayores son los equipos, más ingresos generan. El G-14, un grupo formado por los dieciocho equipos más poderosos de Europa, actúa conjuntamente y presiona a la UEFA y la FIFA Modificaron el modelo de la Champions League aumentando los participantes y partidos para obtener más beneficios. Utilizan los derechos televisivos de retransmisión como medida de presión y a los medios para difundir su imagen de forma mundial.

Se utiliza a los futbolistas como íconos, mitos generadores de moda como David Beckham. Su imagen es difundida con merchandising. Las empresas consideran a los futbolistas mercancías, que explotan hasta que dejan de ser rentables. Estos son los valores materialistas de la sociedad capitalista.

El mundo del fútbol cuenta con patrocinadores y grandes multinacionales, que se publicitan gracias él. Multinacionales como Nike que vende la imagen de Ronaldinho vistiendo su ropa y la gente la compra. Algunas empresas controlan clubes como Philips el PSV Eindhoven o Canal Plus France el Paris Saint Germain, cuyos ingresos son para esas empresas.

Muchos equipos actúan en paraísos fiscales, engañan a Hacienda y se desconoce cuanto dinero mueven. Joan Gaspart, siendo presidente del Barcelona, declaró 29 ́5 millones de euros, por el traspaso de Saviola de River Plate. Pero la operación movió 35 ́9.

Surgen nuevas competiciones como si fuesen productos industriales. Un ejemplo es el Mundial de Clubes, que sustituirá a la Copa Intercontinental. Otro exponente de esta industria de mercado es la J-League. Fue creada en Japón en 1993 al asociarse distintas empresas, cada una fundó su propio equipo, entre ellos el Uruwa de Mitsubishi o el Sanfrecce de Mazda.

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“En la Copa Mundial FIFA de Brasil en 2014, surgieron muchas manifestaciones violentas y artísticas con el fin de alzar la voz del pueblo brasileño en torno al voraz avance del capital internacional en la construcción de infraestructura, estadios, eventos turísticos y mantenimiento de espacios deportivos, antes que resolver problemas como la hambruna infantil, la prostitución y la infinita lista de colonias explotadas…”

4) EL PAPEL DE LA MASS MEDIA Y LA INFRAESTRUCTURA URBANA

El fútbol se difunde por los medios de comunicación. La información deportiva, en ocasiones tiene mayor relevancia mediática que la política. En España el diario más leído es el Marca, esto refleja el mayor interés de la sociedad española por el fútbol que por otras noticias. El consumo masivo de información deportiva provoca una clara desinformación en otros aspectos.

¿Quién tiene la culpa de todo esto? Los dueños de los medios y la gente. Pues si se educara en valores diferentes a la importancia del partido del domingo, habría una opinión pública informada y cualificada ante la situación socio-política y económica tanto nacional como internacionalmente. Por tanto en el fútbol se cumple la teoría de la agenda setting (4), los medios son tan poderosos que fijan los temas a debatir. Además las opiniones contrarias a esto al ser minoría son silenciadas por la masa, por ello también se puede hablar de espiral del silencio en torno al fútbol. La gente debería tener conciencia de la situación, preocuparse por saber la verdad y tratar de informarse, decidir los temas que le interesan por sí misma y dejar de ser masa.

La teoría de la Escuela de Frankfurt sobre la actual industria de una cultura estereotipada y estandarizada se cumple en cualquier evento como la UEFA Champions League o la Copa Libertadores. A través de los medios se difunden los campeonatos, que son seguidos apasionadamente y generan dinero que enriquece a los organizadores y participantes en esas competiciones. Estos enriquecidos empresarios han construido esa industria cultural estandarizada. Porque al carecer de ética y filosofía deportiva no se forma una verdadera cultura del deporte, sino que surge una cultura sin sentido, discontinua y fragmentaria. Es decir, la cultura de A. Moles generada por la sociedad de la información.

En la actual sociedad de consumo masivo de fútbol, ¿qué posibilidad de respuesta tiene el receptor ante el mensaje enviado por el emisor o el medio utilizado? Un aficionado puede opinar sobre la gestión del club o la trayectoria deportiva, ¿influye su opinión en algo? En un equipo una fuerte presión de la afición puede influir en los directivos para destituir a un técnico o causar la dimisión del presidente. Pero muchos receptores tienen un papel pasivo y sólo se considera válido lo que aparece en los medios. Por tanto el receptor no está al mismo nivel que el emisor y carece de verdadera posibilidad de respuesta en ese proceso comunicativo.

Esto llevaría a comparar la situación actual con mitos como 1984 de George Orwell (5), donde todo está controlado, no existe libertad y a través de la neolengua se maneja al pueblo. En el fútbol la realidad también es deformada. Pues no se dice a los seguidores “id al campo para que los directivos ganen dinero”, se les invita a ir para que con su apoyo gane el equipo. El aficionado vive en la Caverna Platónica o incluso en Matrix, que ha sido colocada delante para ocultarle el mundo real. El pueblo es utilizado por poderosos seres que ocultan su verdadero rostro.

El dictador Videla utilizó el Mundial de Argentina’ 78 para engañar al mundo. Durante la celebración de aquel campeonato hubo desaparecidos, torturas y asesinatos. Desde el gobierno argentino todo eso se silenció, se pretendía lograr que la gente sólo pensara en los goles de Kempes y se utilizó la selección para mostrar al mundo que los argentinos eran ganadores. La situación era terrible. Mientras las Madres de la Plaza de Mayo pedían justicia, los medios argentinos narraban el progreso de la albiceleste. La mejor información sobre la represión se publicaba en Europa. Videla pretendía hacer creer que su Estado era el mejor y aquella tierra era la más próspera.

En Argentina ’78 hubo espiral del silencio, pues la opinión mayoritaria fue “Argentina Campeón del Mundo” y la lucha de las Madres de la Plaza de Mayo era silenciada por los medios. También se produjo el proceso de agenda setting. El tema era el Mundial de fútbol y se pretendía que nadie hablase de la dictadura. Hubo una auténtica manipulación de la sociedad a través de los medios.

Se construye una nueva realidad a través del discurso de los medios. Sólo se considera real lo sucedido en ellos. Un jugador sólo es buen jugador, si los medios afirman eso y si no, nunca lo será. La función principal de los medios en torno al fútbol es construir la realidad futbolística.

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“El fútbol tiene dos caras insalubres: consumirlo y ser hipnotizado por el. Sin emabrgo, practicarlo libremente es la opción ante tales embustes…”

5) EL USO POLÍTICO

El fútbol es utilizado por la política. Silvio Berlusconi, pasó de la presidencia del AC Milan a Presidente del Gobierno de Italia. Gracias a su imperio mediático y poderío económico alcanzó el poder político. Esto muestra el circo mediático que envuelve a la sociedad actual y usa el fútbol como uno de sus agentes.

Muchos gobiernos participan en su administración. Siempre siguen términos de mercado, por eso hay una mercantilización de la esfera pública. Hubo intervenciones políticas como muestran el Caso Bosman en la Unión Europea, la Ley Pelé en Brasil o las leyes sobre las retransmisiones deportivas en España. Es una forma de entretener al pueblo y controlarlo para manejarlo fácilmente. Distintos regímenes lo utilizaron como la Italia de Mussolini, que organizó el Mundial de 1934 para dar propaganda al mensaje fascista de raza superior. El dictador Franco usó el triunfo de la selección española en la Eurocopa de 1964 con el gol de Marcelino en la final contra la Unión Soviética.

A principios de los ’90 los radicales croatas del Dinamo de Zagreb (actual Croatia Zagreb) se enfrentaban con los radicales serbios del Estrella Roja. Era un reflejo de la tensión en los Balcanes que derivó en una cruenta guerra civil. Milosevic usó la victoria del Estrella Roja en la Champions League en 1991 como propaganda serbia de una supuesta superioridad racial sobre el resto del mundo.

El fútbol puede representar una manifestación pública de unos valores, como la unión de un pueblo a través del equipo, que es el concepto equipo-nación. Una muestra fue la unión del pueblo iraní al clasificarse para el Mundial del ’98. Este concepto explica reivindicaciones nacionalistas como las de Argelia, cuando era colonia. La selección argelina era un símbolo de la lucha argelina por su independencia de Francia.

Un símbolo de libertad fue el austriaco Sindelar, conocido como el “Mozart del fútbol”. Representó un ejemplo de lucha por la libertad austriaca frente a la opresión nazi. El 3 de abril de 1938 los nazis organizaron un partido entre Alemania y la anexionada Austria, que debía ganar Alemania para ensalzar los valores de la raza aria. Sindelar era un patriota austriaco y uno de los mejores jugadores del mundo. Anotó un gol y llevó a Austria a ganar el partido por 2-0. Fue una victoria moral sobre el nazismo. La mañana del 29 de enero de 1939 fue encontrado muerto con su novia en su casa. La policía dijo que había sido un suicidio y cerró el caso. Al entierro en Viena acudieron más de 40.000 personas, su muerte fue una tragedia nacional y se convirtió en una leyenda. Sindelar con su gol dio esperanza al pueblo austriaco.

En el fútbol se han introducido grupos de ultraderecha e izquierda radical dentro del fenómeno hooligan. Se originó en Inglaterra en los 60 y provocó tragedias como la de Heysel en 1985 con 34 muertos y 500 heridos o Hillsborough en 1989 con 96 muertos. Se adoptaron medidas contra los causantes, pero estos grupos no desaparecieron. Una violencia generada desde fuera, que se refugia en el fútbol y lo usa como escenario. Junto con los tifos y actos vandálicos utilizan la música para confraternizar. Organizan conciertos y dan popularidad a sus ideas a través de bandas musicales. Existe un fenómeno neonazi mundial, que encabezado por las organizaciones Blood & Honour y Hammerskin entre otras, se ha introducido en este juego para darse propaganda.

En España hay grupos de ultraderecha como Ultras Sur o Yomus, grupos de izquierda radical como Biris Norte o Celtarras y grupos de izquierda abertzale radical como Herri Norte. El periodista Antonio Salas6 en Diario de un Skin explica el fenómeno skin, introduciéndose dentro de Ultras Sur.

En Suramérica la violencia es provocada por las torcidas brasileñas, las barras bravas argentinas o mafias como en Colombia, donde cometen asesinatos relacionados con las apuestas y el tráfico de coca. En 1994 el defensa colombiano Escobar fue asesinado por anotar un gol en propia puerta en el Mundial.

Incluso hubo una “Guerra del Fútbol” entre El Salvador y Honduras en 1969. Se enfrentaban por la clasificación del Mundial de 1970 y se declararon la guerra por los violentos comportamientos de los aficionados.

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“No hace falta explicar que la clase política utiliza como conducto todo fenómeno ‘patriótico’ que emane de los eventos futbolísticos…”

CONSIDERACIONES FINALES

Este análisis ha mostrado las distintas caras del fútbol. Este deporte es un fenómeno de masas y en él intervienen numerosos actores. Es utilizado por empresarios, políticos y medios de comunicación para alcanzar distintos fines. Este trabajo ha pretendido ser un breve análisis desde la sociología, la política, la economía y los medios.

El fútbol es un negocio, que reporta grandes beneficios. Por eso tantas empresas se introducen en él. Los valores deportivos han sido sustituidos por criterios mercantiles y los jugadores son productos para comerciar. Los futbolistas son una especie de gladiadores, que se dedican a entretener al pueblo. El aficionado es un simple espectador sin posibilidad real de respuesta. Porque a una persona le pueda gustar este deporte, pero sólo se le permite opinar en ciertos niveles. Un seguidor nunca podrá entrar en la Fifa y decirle a Joseph Blatter lo que piensa de su gestión. En el fútbol no hay igualdad de condiciones.

Se presenta como un juego integrador, todos unidos por unos colores y detrás hay unos señores llenándose los bolsillos. El aficionado es el que sufre cada domingo con el equipo. Si desciende de categoría, los mercenarios jugadores se irán a otro club y cobrarán el sueldo estipulado. El descenso lo padece el aficionado y aquel jugador que sienta los colores. El empresario gestiona el club como una empresa, por eso sólo le preocupa la pérdida de ingresos.

En este deporte se maneja mucho dinero y se produce malversación de fondos. Los clubes hacen las operaciones en paraísos fiscales y engañan a hacienda para pagar menos impuestos. ¿Qué pasa si un ciudadano realiza sus operaciones en un paraíso fiscal y engaña a Hacienda? Cuando se dan cuenta del fraude, el ciudadano es puesto en disposición judicial. Muchos presidentes de clubes malversan miles de millones y no van a la cárcel. Se negocia con ellos y se busca un acuerdo beneficioso para ambas partes. Porque el fútbol interesa al Gobierno y no va a juzgar a los señores que organizan el espectáculo que entretiene a la población.

También se puede comentar el uso político. Si los emperadores romanos hablaban de pan y circo, aquí ocurre algo parecido. El objetivo es que la gente esté pendiente del partido, no que tenga tiempo para reflexionar sobre los acontecimientos de actualidad. Se oculta o tergiversa la realidad con ayuda de los medios de comunicación y un ciudadano se encuentra ante sí con una realidad construida por los medios.

El fútbol es un agente de la sociedad de masas. El mundo se dirige a la globalización y con este juego se está produciendo una especie de “gol-balización”. El balón se lleva a todas partes, hay goles en cualquier rincón de la aldea global. Un aficionado puede querer disfrutar del fútbol de otros lugares, pero ¿por qué no decide él sí quiere fútbol o no en ese momento y en ese espacio?

El deporte tiene una gran repercusión social y podría utilizarse para hacer buenas obras, para construir una sociedad plural con unos valores éticos de solidaridad, compañerismo e igualdad de condiciones para todos. Se organizan partidos benéficos, algunos deportistas son embajadores de Unicef, hay quien como Weah lucha por la paz en su país o hace labores sociales. Si todos los agentes que conforman el fútbol colaborasen por el bien de la sociedad, ayudarían a hacer un mundo mejor.
REFERENCIAS

(1) Dunning, Eric, El Fenómeno Deportivo, Barcelona, 2003.
(2) Nys, Jean François, Una Apuesta Económica en Segurola, Santiago et al: Fútbol y Pasiones Políticas, Madrid, 1999.
(3) Brohm, Jean-Marie, Una Multinacional del Beneficio en Segurola, Santiago et al: Fútbol y Pasiones Políticas, Madrid ,1999.
(4) Galdón, Gabriel et al: Introducción a la Comunicación y la Información, Barcelona, 1999.
(5) Orwell, George, 1984, Barcelona 1952.
(6) Salas, Antonio, Diario de un Skin, Madrid, 2003.

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Última edición por blia blia blia. el 31 Ene 2016, 00:33, editado 1 vez en total

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 28 Ene 2016, 21:45 
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SPARTAK LECCE, UN FÚTBOL SIN FRONTERAS.

El Spartak Lecce es un equipo atípico, ya que su sentido, su razón de ser no se encuentra en el resultado deportivo pero si en la integración de social de los inmigrantes presentes en el Salento (región de Puglia, Italia), territorio de peregrinación extranjera en los años 90. Esta afirmación puede parecer un insulto, sobretodo si se piensa a la connotación comercial que rodea al fútbol de hoy en día, pero demuestra que otra manera de hacer deporte es posible.

El proyecto Spartak tiene sus orígenes en el torneo futbolístico “Calcio senza confini” (Fútbol sin fronteras), organizado por la Asociación cultural “Bfake” y que ha celebrado ya su quinta edición. Toman partido unas selecciones de Senegal, de Brasil, Marruecos, Albania y de Montenegro. Estos equipos están formados por jóvenes nacidos en el Salento o por inmigrantes en el sentido completo del termino, jóvenes asentados totalmente en Lecce pero con pasaporte extranjero. El compromiso hay ido creciendo, Brasil participa desde el primer año, el Senegal ha conseguido que compitan dos equipos y Montenegro ha conquistado las dos ultimas ediciones. Al ver el éxito del torneo, se pensó en organizar algo con las mismas finalidades pero que tuviera una duración mas amplia e no delimitada por la duración del torneo.

El equipo del Spartak nació como el paso sucesivo a este proyecto, basándose en los jugadores del torneo. En su primer año de vida, el Spartak ha conseguido alinear a un joven marroquí y a tres jóvenes de Sri Lanka. El número de muchachos no italianos hubiera sido mucho mayor si no existiera una legislación que prevé solo un extranjero por equipo. Se podría de burlar la norma recurriendo a un proceso burocrático, sin embargo, sería demasiado caro para los chicos que ya se enfrentan a un laberinto de oficinas administrativas italianas por razones no deportivas. Las intenciones para la próxima temporadas son las acrecentar el número de italianos de segunda generación. Pero la directiva se esta moviendo también por otro frente para intentar eliminar esta absurda norma. Este es seguramente un objetivo a largo tiempo, pero que se puede conseguir trabajando con otras realidades creadas para perseguir el mismo objetivo que el del Spartak en todo el territorio nacional.

El Spartak es muy interesante también por su estructura como club y por el modelo a la hora de tomar las decisiones. El proyecto tomó forma con un guiño a los modelos de participación popular ya bien en curso en algunas partes de Europa, y en particular de St. Pauli, el folk y punk club en las afueras de Hamburgo llegó a la Bundesliga. Con una acción del sistema de financiación, cada seguidor es también presidente del Spartak, y esto permite obtener una pirámide jerárquica aceptada y compartida por todos los miembros, que determinan el destino democráticamente. Esta herramienta de financiación se ha integrado, necesariamente, por un sistema de colecta a la que todos los jugadores han contribuido.

Un sistema integrado que requiere una perfecta armonía entre las partes para operar. El presidente del Spartak nos dijo que el equipo de gestión es lo más divertido. Baste decir que el nacimiento de Spartak fue durante una cena, sólo por diversión. A continuación, el proyecto se ha consolidado con el tiempo. Obviamente, la estructura jerárquica es necesaria, pero todos los papeles son interpretados como el respeto mutuo personal, nunca llegar a enfrentarse con posiciones encontradas.

La iconografía y la caracterización gráfica elegidas para caracterizar al Spartak son elementos suficientes para aclarar la intención y los objetivos del equipo. Honrando el nombre del esclavo tracio que se rebeló contra el Imperio romano del cual toma el nombre, el equipo de Lecce se rebela contra el modelo futbolístico actual con un impulso que proviene del estrato mas bajo. La conciencia politica antifascistas es, ademas, otro elemento característico del Spartak Lecce, y el esclavo que desafió al Imperio es el que mejor representa este espíritu. Esta elección es una representación de los valores del pueblo del Spartak. Por la misma lógica, el brazalete de capitán tiene el símbolo de la lucha, y siempre en las gradas agitando la misma bandera. Se trata de la “Aktion Antifaschistische”, que representa una bandera roja que indica su matriz socialista y una negra símbolo del espíritu anarquista de la asociación nacida en la Europa septentrional y que se ha convertido en el símbolo de la lucha contra el racismo, el sexismo y el fascismo.

El balance del primer año fue sin duda positivo. 200 personas que participaron activamente todos los domingos independientemente del resultado, fue una cosa excepcional el ver como se ha convertido en un proyecto absolutamente vencedor y compartido. En el campo, en cambio, el Spartak ha pagado el ser el equipo novato y por ello falto de experiencia en comparación con otros equipos. El objetivo para el próximo año es el de mejorar la posición en la tabla, partiendo de la base construida este primer año. Además, ha comenzado desde “Calcio senza confini” la campaña de refuerzos: han sido contactados varios jóvenes que se han dado a conocer en el torneo.

El Spartak desarrollará aun mas el fuerte vinculo que le une con el Quartograd, equipo nacido en Nápoles y activo desde hace algún año. Los vínculos entre los dos equipos han sido siempre bastante fuertes, para empezar el Spartak fue “bautizado” en un torneo en Campania (región cuya capital es Nápoles) organizado por el Quartograd antes del inicio de la temporada. La visita del Quartograd a Lecce sirvió para jugar un amistoso para celebrar en el Salento el ascenso del equipo napoletano a la “Seconda Categoria”, juntos festejaran la victoria del fútbol limpio y del antifascismo.

Matteo (de Trappola del Fuorigioco) Traducido por Víctor Gómez
http://wanderersfutbol.com/2013/08/11/s ... fronteras/

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 30 Ene 2016, 20:52 
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Registrado: 30 Ene 2016, 18:08
Estoy completamente de acuerdo con Galico, el futbol como deporte para pasarlo bien comn los amigos es una de las mejores cosas de la vida,( quien no recuerda con cariño esos partidos cuando eramos pequeños y mas o menos inocentes...),por otro lado el futbol como fenomeno de masas es precisamente todo lo contrario ya que lo considero uno de los mallores canceres que existen en el mundo.¿Que diferencia hay entre seguir a un futbolista, o a un equipo de futbol, a segui a un dictador, un partido politico, o a una religión..? El caso es idolatrar a algo o a alguien y eso lleva a estar por debajo de el, yo no sigo el fútbol y lo aborrezco profundamente por idiotizar y educar para la sumisión a una muy gran cantidad de gente, nadie debe de seguir a nadie, debemos ir todos unos al lado de otros o eso creo yo....

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”Si destrozamos todo entenderán que estamos nerviosos y que queremos que las cosas cambien ya. Si hablamos amablemente los poderosos se burlarán de nosotros... no tenemos ningún medio de expresión, ahora esta es nuestra forma de hacer correr el mensaje”.
[Declaraciones de un casseur, París octubre 1998]


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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 31 Ene 2016, 22:10 
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Registrado: 16 Dic 2006, 16:32
Corzo escribió:
Estoy completamente de acuerdo con Galico, el futbol como deporte para pasarlo bien comn los amigos es una de las mejores cosas de la vida,( quien no recuerda con cariño esos partidos cuando eramos pequeños y mas o menos inocentes...),por otro lado el futbol como fenomeno de masas es precisamente todo lo contrario ya que lo considero uno de los mallores canceres que existen en el mundo.¿Que diferencia hay entre seguir a un futbolista, o a un equipo de futbol, a segui a un dictador, un partido politico, o a una religión..? El caso es idolatrar a algo o a alguien y eso lleva a estar por debajo de el, yo no sigo el fútbol y lo aborrezco profundamente por idiotizar y educar para la sumisión a una muy gran cantidad de gente, nadie debe de seguir a nadie, debemos ir todos unos al lado de otros o eso creo yo....


Los que van a un concierto o a una exposición de pintura ¿también son seguidores de ese grupo/cantante/pintor de la misma manera que los que siguen a un dictador o a una Iglesia? A mí me parece sacar un poco las cosas de quicio. Mucha gente va al fútbol porque le gusta, no hay que darle tantas vueltas. Igual que yo voy a un concierto de flamenco porque me gusta, y sí un grupo que me gusta saca un disco de mierda o da un concierto decepcionante, me cabrearé y me joderé, y sí lo hace bien lo apoyaré, piyaré el disco o pagaré la entrada. ¿Soy un seguidor, igual que el creyente de una religión o el que apoya a un dictador? No sé...

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"Nadie podrá vencer
Al viejo y nuevo clamor
Nadie podrá borrar
De nuestro valeroso corazón
El hambre de libertad"


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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 05 Jun 2016, 15:30 
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Ubicación: Paciencia
Registrado: 28 Abr 2009, 19:57
Bueno, pues ahí va otro artículo sobre el tema:

Citar:
Hypomnemata (Brasil)

..."Los torneos improvisados que se organizaban parecía que no terminaban nunca. Incluso, hemos jugado a la luz de la luna, lo que era fantástico ", recordaba una vez el anarquista Jaime Cubero sobre los partidos de fútbol que jugó en el Jardín Bertioga de Sao Paulo. Cubero contaba que a través de la pasión por el balón, asociada con la relación entre amigos establecidos en las canchas y extendida fuera de ellas, aprendió mucho sobre la anarquía. Inspirado por algunas historias de ese libertario, Roberto Freire escribió su novela Los cómplices; allí Liberto, joven zaguero de várzea que "más allá anarquismo se enamoró del tipo de juego bastante autogestionado, propio de Varzea, que sólo se juega por amor y por pura solidaridad ".

Más allá de Brasil, sin respetar las líneas de frontera, el fútbol y la anarquía se extienden por todo el mundo en el siglo XIX. El fútbol, como sabemos, se organizó en 1863 en Inglaterra - un año antes de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) - a través de la aprobación de la "Football Association". Sin embargo, no fue hasta la década de 1880 que el balón rodó a otras tierras, especialmente en América del Sur, lo que permite la creación de asociaciones en Argentina (1891) y Chile (1893).

Y fue precisamente al sur, en 1904, que, en el barrio de Villa Crespo, Buenos Aires, surgió el equipo Mártires de Chicago. No se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo tuvo el nombre dado en memoria de los trabajadores anarquistas asesinados por el gobierno de Estados Unidos en 1886. El equipo de Villa Crespo, identificado más tarde como Argentinos Juniors, fue el responsable de la década de 1970, por la revelación de Diego Armando Maradona, el más grande creador de juego de la historia.

Eugenio Valdenebro cuenta que Buenaventura Durruti en su viaje de huida a la misma Buenos Aires, veinte años después de la creación del equipo de los Mártires, dribló a la policía porteña identificándose como un jugador de fútbol vasco. En 1936, ya de vuelta a España en los combates iniciales de la revolución, el mismo Durruti debe haber vibrado con las opiniones anarquistas que, según los investigadores, tenían la mayor parte de los integrantes del equipo de Barcelona.

Las historias extraordinarias de Cubero y Durruti tienen eco hoy en día entre ácratas amantes del balón, aunqué sea casi imperceptible. La cara del Durruti está impresa en la enseña del Radical Contra FC, equioi recientemente constituido por jovenes libertarios de Río de Janeiro. Hoy, frente a clubes muy jerarquizados, con uniformes plenos de patrocinantes comerciales y suntuosos locales, con aficiones guardadas entre barras y polizonte, un arbitraje que se pretende juez imparcial e incorruptible, es vital recordar aquellas elegantes jugadas de ataque para burlar al Estado y sus torvos defensores. Para ello, ¡basta con tener valor y la (A) en el balón!, como lo han hecho tantos activistas anónimos demostrando cómo ciertas batallas en esos campos de lucha unieron a anarquía y fútbol.

... Y la pasión es lo que se les escapa

El fútbol siempre ha despertado pasiones imposibles de ser enmarcado por las prácticas del poder estatal. Esta pasión vive en quien lo práctica como si un juego divertido porque sabes que es asunto serio. También es la pasión del aficionado a muerte, porque siente que es impulso de vida, provocando acercamientos y relaciones entre amigos, más que las identificaciones de carnet.

Los clubes y sus seguidores pueden ser asociaciones, que requieren del Estado para ser gestionados, ya que este les provee de normas y recursos (tangibles e intangibles). Vivimos en el momento del fútbol-negocio. También de "barras" organizadas con su herencia de masas que viene del siglo XX y su comportamiento fascista, capaces de crear nichos y jugar con sus habilidades de conducción en el mercado político, relacionandose con los directivos del club, la sociedad y el Estado, a través de su policía y los tribunales.

Los clubes manejan a los jugadores-producto y sus derechos de imagen administrados por equipos gestores de carreras. Estos mismos clubes producen una nueva figura: el aficionado-consumidor, que se convierte en un activo económico a ser negociado en programas de fidelidad que involucran a empresas del "show business", comunicaciones bebidas y otros bienes y servicios de consumo masivo. Los jugadores y los aficionados-consumidores también se ven a sí mismos como participantes de esa operación, aquienes se convoca para extraer rentabilidades y realizar inversiones que mejoran su posición en el mercado del balón. Los jugadores-empresa que invierten en sus carreras con los "media training" y una infinidad de conocimientos médico-tecnológica de sus equipos técnicos que monitorean cada uno de sus movimientos, regidos por objetivos medidos entre el potencial y el rendimiento alcanzado.

Los Técnica, los llamados en otros tiempos "profesores", son los nuevos pastores ungidos del balón, idolatrados y seguidos por jugadores, aficionados y directivos. Ordenan el capital humano, con la ayuda de un nuevo personaje, el ejecutivo a cargo de operaciones futbolísticas, que es responsable del movimiento de los activos en el entorno empresarial dictaminando ventas, canjes, prestamos, credibilidad y valoración.

Los árbitros, sigue siendo el viejo moboliario, que cada fanatico apasionado conoce por su nombre y mañas.

Todo esto puede dejar fútbol escaso, aburrido y recolonización por el "entertainment" millonario de los campeonatos europeos. Pero cuando comienza a rodar la pelota, habla más alto la pasión. En el territorio de la buena lid y la lucha apasionada, todo huye y escapa de los múltipless controles y vigilantes. En el calor del partido, el dominio sobre la multitud se suspende, el "buen-mocismo" mercadeado de los jugadores puede desenmascararse en una pelea, el pastor ungido en el borde del campo, grita palabrotas y habla mucho sin que nadie le escuche.

Aupando dentro o alrededor del estadio, delante de la televisión o en los bares de la ciudad, la pasión irrefrenable puede poner la política y los negocios en espera. El fútbol actual hace uso de las tecnologías políticas para producir un ambiente seguro para los negocios, pero en la medida que el fútbol es pasión, siempre existe la posibilidad de perturbaciones ambientales que escapan a estas tecnologías o les obligan a desencadenar otros medios, más violentos, para moderar las conductas. En el momento del evento, cada fanático vibra con una pasión anárquica que se filtra y se pueden propagar a través de la ciudad, sin gobierno ni mediación electrónica, ni de consumo, ni imposición violenta, que la cancele.

El fútbol es inteligencia en movimiento, es decir., ¡la anarquía!

Aficionados - policías

A pesar de las diferencias, hay una característica presente en todos las aficiones organizadas: el patrimonio. Incluso las fanaticadas que toleran pequeños grupos identificados con el fascismo italiano o con sus protestas contra el gobierno del estado de São Paulo y su "tradición democrática", producir y garantizar la existencia de su "patrimonio". La "herencia", cultural o inmaterial, llamada así, es la gran propiedad de la afición organizada. Son sus símbolos: banderas, estandartes y fajas, y los exaltados gritos de guerra que identifican a cada estadio. En los estadios, cada afición organizada, con su patrimonio, tiene su lugar en particular obtenido en negociación con la directiva del club, lo que les da una condición específico frente a otros seguidores.

Los estadios se han convertido en locales vigilados bajo la gestión centralizada de las compañías de "show business". Para contener la pasión desembocada y moderar las conductas, toda represión es convocada: la policía del Estado, la seguridad del club, los "para-policía" de la afición organizada, las cámaras y hasta los socios del club (llamando para reportar irregularidades), deben garantizar el entorno común, de acuerdo con las recomendaciones de las autoridades.

La eficacia se muestra en la medida en que las peleas entre barras no puedan ocurrir en etapas y se extiendan por la ciudad, quedando bajo el control racional de las aficiones organizadas que hieren y matan por su patrimonio. Esta guerra de presas implica la captura de trofeos camisas y banderas de barras enemigas. Los "trofeos" se muestran con orgullo en las redes sociales, a menudo manchados de sangre, alimentando a los medios de difusión con las imágenes conocidas que ofrecen las actuaciones de la policía. Estas confrontaciones abiertas nutren las políticas de identidad de las barras y ayuda en la organización de su cadena de mando.

Los miembros jóvenes, acostumbrados a la violencia de la policía (que les tienen como blancos), o los miembros del partido (que asisten organizados), sueñan con una carrera dentro de la barra, retroalimentando la cadena burocrática de la violencia, con nuevos cuadros dirigentes. En esto, muchas aficiones organizadas se asemejan a la burocracia estatal y su reparto legitimado de la violencia. Los más violentos e instruidos en la racionalidad local de la organización se califican para la "gestión de patrimonio". Por lo tanto, la masa sigue el orden emanado de sus superiores. Es el "departamento de patrimonio" quien organiza la producción del material, su transporte desde la sede a los estadios, y forman en la primera línea de batalla, de modo que el "patrimonio" no esté amenazada por una afición rival.

En el último "derby" entre Palmeiras y Corinthians [equipos de São Paulo], unos 20 integrantess del grupo de patrimonio de la "democrática" barra Gaviões da Fiel golpearon a un hombre y su hijo que llevaban camisas de Palmeiras. El caso llevó a la decisión de la Secretaría de Seguridad Pública, hoy Ministro de Justicia, y al representante del Ministerio Público de São Paulo de prohibir la entrada de barras del equipo visitante en los clásicos realizados en el estado. Esta medida favorece a la nueva gestión de los clubes y sus programas de membresía de fans que pueden gestionar mejor a sus consumidores, previamente registrados y sujetos a los manuales de conducta impuestos en los nuevos , presentadas el estado del ventilador y manuales de conducta de los nuevos estadios estadios del estándar FIFA.

La afición, razón de ser de los torneos, que se deleita en los cantos y los gritos al unísono, será transformada en audiencia a ser manipulada en sus regularidades y variabilidad en nombre de la reducción de la violencia y la gestión racional de negocios. Va a operar el manejo de las emociones que triangula entre la violencia del Estado, la violencia de las barras y la gestión del club.

El objetivo es moderar el comportamiento, eliminar riesgos y producir en torno al fútbol un ambiente controlado que favorece los negocio, con sus patrocinadores oficiales, canción tema y el himno nacional. Algunoos apasionados, irreductibles al gobierno, saben que ir al juego es más que aupar a su equipo, pues también se enfrentan al gobierno de los estadios de la policía - estatal o no - que defiende el orden y la propiedad con su violencia inherente y gestión optimizada. La pasión que se filtra en dicho ámbito es la actitud anárquica que podrían subvertir esa violencia que el poder ha construido alrededor de la rentabilidades.

[Texto publicado originalmente en portugués por el boletín electrónico Hypomnemata # 187, São Paulo, mayo 2016. Número accesible en http://www.nu-sol.org/hypomnemata/hypomnematas.php. Versión al castellano por Redacción de El Libertario.]

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 08 Jun 2016, 07:38 
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Fotallesa escribió:
Corzo escribió:
Estoy completamente de acuerdo con Galico, el futbol como deporte para pasarlo bien comn los amigos es una de las mejores cosas de la vida,( quien no recuerda con cariño esos partidos cuando eramos pequeños y mas o menos inocentes...),por otro lado el futbol como fenomeno de masas es precisamente todo lo contrario ya que lo considero uno de los mallores canceres que existen en el mundo.¿Que diferencia hay entre seguir a un futbolista, o a un equipo de futbol, a segui a un dictador, un partido politico, o a una religión..? El caso es idolatrar a algo o a alguien y eso lleva a estar por debajo de el, yo no sigo el fútbol y lo aborrezco profundamente por idiotizar y educar para la sumisión a una muy gran cantidad de gente, nadie debe de seguir a nadie, debemos ir todos unos al lado de otros o eso creo yo....


Los que van a un concierto o a una exposición de pintura ¿también son seguidores de ese grupo/cantante/pintor de la misma manera que los que siguen a un dictador o a una Iglesia? A mí me parece sacar un poco las cosas de quicio. Mucha gente va al fútbol porque le gusta, no hay que darle tantas vueltas. Igual que yo voy a un concierto de flamenco porque me gusta, y sí un grupo que me gusta saca un disco de mierda o da un concierto decepcionante, me cabrearé y me joderé, y sí lo hace bien lo apoyaré, piyaré el disco o pagaré la entrada. ¿Soy un seguidor, igual que el creyente de una religión o el que apoya a un dictador? No sé...


Si, el mundo del espectáculo también es un poco escandaloso. Recuerdo cuando la primera vez que vinieron los Back Street Boys a Zaragoza, lo tuvieron que cancelar porque unas chicas se desmayaron de la emoción de ver a los "artistas". O eso dijeron en los 90.

La verdad que intentar justificar una religión de masas diciendo "pues si esto es así, también lo es esto?"

Estamos hablando que para aprobar una reforma laboral y que no haya movilización, solamente tienen que poner una final de copa. En cambio, si hay un concierto de U2, eso no va a frenar las movilizaciones.


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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 14 Jun 2016, 21:17 
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Registrado: 28 Abr 2009, 19:57
En México (ver convocatoria)

Citar:
CASCARA DE FUTBOL LIBERTARIA

"En solidaridad con presxs políticxs y espacios okupados"

Este evento pretende reunir a colectividades e individades, asi como gente de los barrios a que participen en este evento político-cultural, que tiene como principal objetivo recaudar fondos para presxs politicxs y espacios okupados.

La dinámica principal es un torneo relámpago de futbol, habrá mas actividades como fanzines, libros, convivencia al término del evento, entre otras cosas.

La inscripción de los equipos es con anticipación, enviando nombre del equipo, representante y color de uniforme a la página del evento.

- Los equipos se formaran de 4 participantes en adelante. Cualquiera puede jugar, sin importar género u edad.

- Los partidos serán de dos tiempos de 20min, con un intermedio de 10min El límite de equipos es de 16.

- Los equipos inscritos antes del 20 de junio, son los que estarán dentro del sorteo, para la fase de eliminación y después de dos días, se les dará la hora específica de su primer juego.

Se les recomienda que asistan desde el inicio del torneo o manden a su representante.

Publicar el nombre del equipo en el evento. Posteriormente se subiran con aticipacion los equipos inscritos.Inviten a sus amigxs, colectivos, afines etc.

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 18 Nov 2016, 15:40 
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Ubicación: Paciencia
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Artículo en el medio sensacionalista VICE:

CE Júpiter, el equipo anarquista que escondía armas en los balones
(enlace al artículo)
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Todas las buenas historias empiezan en un bar, y la del Club Esportiu Júpiter lo cumple a rajatabla. En 1909, en la antigua cervecería Cebrían de Barcelona, donde ahora está la horchatería El Tío Che, los hermanos Mauchan fundaron un club que desempeñaría un papel militante durante la dictadura de Primo de Rivera, la Segunda República, la Guerra Civil y el franquismo.

Estos hermanos británicos, trabajadores fabriles en el barrio del Poblenou, bautizaron al equipo con ese nombre, planetario y místico, inspirados por el ganador de una competición de globos aerostáticos celebrada en la playa de la Mar Bella. Ya desde un primer momento, el club reflejó el espíritu obrero del barrio, el mayor exponente de la Revolución Industrial en Catalunya y, en consecuencia, de España.

"El Júpiter era el equipo del Poblenou, el pulmón industrial de Catalunya, al que también llamaban el Manchester catalán. El barrio era, además, el cuartel general de los anarquistas", explica a VICE Sports Andreu Mitjans, que ha documentado la historia del club en el Archivo Histórico del Poblenou. Allí se establecieron figuras del anarquismo y el sindicalismo español como Buenaventura Durruti, y el barrio se convirtió en el centro neurálgico de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

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Los jugadores del Júpiter en 1913 en su primer campo, con las fábricas de fondo. Imagen cedida por el Archivo Histórico del Poblenou

El escudo del Júpiter era ya toda una declaración de intenciones; lucía sin embudos la bandera catalana apuntalada por una estrella azul de cinco puntas. Esa proximidad al catalanismo y a la República alimentaría su apasionante y complicada historia, que mezcla fútbol, fábricas, pitadas monumentales y grandes dosis de censura, pero que también esconde armas y una resistencia férrea al golpe de Estado de 1936.

Después de unos años jugando modestamente en el Campo de la Bota, que en realidad no era nada más que un descampado, el equipo se federó y empezó a cosechar buenos resultados en los años veinte. Desafortunadamente, sus años de esplendor coincidieron con los de dictadura, inestabilidad y represión en nuestro país.

En 1923, el general Primo de Rivera impuso su golpe de estado y la balanza no se inclinó precisamente a favor de los intereses de un club abiertamente obrero y anarquista. En esa época, el equipo cambió por primera vez de escudo, debido a que el régimen creía que la estrella y la señera eran ofensivas. No sería la última vez, y hasta Franco ordenó que le cambiaran el nombre, pero eso fue más adelante. Mejor vamos por orden.

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El club cambió de apariencia pero su base social —que por entonces rondaba los 2 000 socios, que no es moco de pavo para la época— era la misma y durante ese período, su afición usó los balones para transportar pistolas con la excusa de los desplazamientos del equipo a otros campos de España.

"Las pelotas antiguas no estaban cerradas herméticamente como las de ahora, sino que tenían cordones como unas zapatillas. Los anarquistas las desataban, sacaban la cámara de aire y colocaban dentro la pistola desmontada", confirma a VICE Sports Agustí Guillamón, historiador barcelonés especialista en el movimiento obrero y revolucionario de la época.

En 1925, a pesar de la represión, del "juego de las pistolas" y de la poca simpatía que causaban entre los estamentos militares, el Júpiter logró el título de campeón de España del grupo B, lo que a día de hoy sería la segunda división. La consecución del título coincidió con otro alirón barcelonés, el del FC Barcelona en la Copa de España.

"Era un equipo pionero en Catalunya, de los más importantes, y su historia se mezcla con la del Barça por el incidente que provocó el cierre del campo de les Corts", recuerda Mitjans. Ambos clubes se reunieron en el antiguo coliseo azulgrana para celebrar sus respectivos títulos y jugar un partido de homenaje al Orfeón Catalán.

La Marina Real Británica, que estaba anclada en el puerto de Barcelona esos días, asistió al encuentro e interpretó la Marcha Real, por entonces himno de España, antes del partido. El público reaccionó con una sonora pitada que disgustó a las autoridades, que cerraron el campo y castigaron al Júpiter con seis meses de suspensión. A pesar de quedarse sin fútbol, el club no dejó de combatir por la causa revolucionaria.
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https://sports-images.vice.com/images/2 ... quality=75[/img]
El Júpiter se codeó con los mejores equipos españoles durante la primera mitad del siglo XX. Aquí, en un partido contra el FC Barcelona en 1944. Imagen cedida por el Archivo Histórico del Poblenou

"El club daba al movimiento gran parte de sus ganancias, y en breve espacio de tiempo el estadio se transformó en un arsenal", relató Julio Nacarino, expresidente del club, al periodista Andrea Sceresini. "Los obreros, futbolistas y anarquistas llevaban sus batallas uno al lado del otro". Aunque no hay pruebas fehacientes, los investigadores de la época dan veracidad al siguiente capítulo de la tumultuosa historia del club, que sitúa el campo del Júpiter como centro de operaciones de la resistencia anarquista al golpe de Estado del 19 de julio de 1936.

"Cuando el río suena, agua lleva. En estas cosas siempre hay un punto de leyenda y épica, pero es una historia cierta", apunta Mitjans en referencia al relato oral que señala la tribuna del campo del Júpiter como un arsenal clandestino.

"Desde el campo del Júpiter salieron dos camiones para combatir la insurrección fascista", afirma Guillamón. "Salieron de allí por dos motivos: primero, porque era donde vivían los miembros importantes de la Federación Anarquista Ibérica (FAI); y segundo, porque probablemente debajo de la tribuna del Júpiter había un almacén clandestino de armas".

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La tribuna de madera del campo de Lope de Vega, uno de los varios de la historia del club, pudo ser un escondite de armas de los anarquistas. Imagen cedida por el Archivo Histórico del Poblenou

Todos sabemos cómo acabó la cosa, y con el inicio del franquismo el club volvió a perder la identidad recuperada durante la Segunda República. "Al régimen, no sé muy bien por qué motivo, no les gustaba demasiado el nombre del club, así que rebautizaron al equipo como Hércules", explica Guillamón.

Curiosamente, el destino volvió a relacionar al Júpiter con los pasajes más oscuros de nuestra historia. En el antiguo campo de las Botas, el descampado donde nació el equipo y donde ahora se levantan los edificios del Fórum de las Culturas, fue el lugar elegido para fusilar a los enemigos de la dictadura en Barcelona.

En 1948, el club recibió un mazazo que todavía perdura. El equipo que mejor reflejaba la lucha de clases y activismo del Poblenou fue trasladado por el régimen al campo de la Verneda, en el distrito de Sant Martí de Barcelona. De hecho, los planes originales de los franquistas eran convertir al equipo en el filial del RCD Espanyol y diluir el nombre histórico del Júpiter y, con él, gran parte de las huellas anarquistas en la ciudad.

Por fortuna, esos planes no cuajaron, y el Júpiter —que vuelve a vestir con orgullo su escudo y colores originales desde los noventa— sigue dando guerra a día de hoy en la tercera división española.

Aunque ya no queden —demasiados— anarquistas y el fútbol se haya convertido en una industria del capitalismo reinante, la historia del Júpiter nos recuerda que hubo un tiempo en el que el fútbol eran muchas más cosas que pilas y pilas de billetes.

Sigue al autor de este reportaje en Twitter: @GuilleAlvarez41

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 18 Nov 2016, 16:29 
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Fútbol y control social

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Tierra y Tempestad

El fútbol es un fenómeno de masas, como gran negocio de unos pocos o como pasión de muchos está presente en casi cualquier parte del mundo. Al igual que el circo romano que mantenía al pueblo idiotizado con las luchas de gladiadores, nos preguntamos: ¿Qué se esconde detrás de este circo moderno que representa el fútbol?, ¿Por qué este deporte y no otro atrae a millones de admiradores?, ¿Son los jugadores de fútbol actuales como los gladiadores de antaño?

El fútbol es sin duda un deporte, un juego, hasta una forma de socialización e integración, es también parte de la cultura, pero es ante todo y sobretodo un mecanismo de control social que tiene una influencia directa sobre los individuos. Es preciso que el fútbol sea identificado como una institución en el sentido que Deleuze le da al término, entendiendo por esto un discurso mayor, incuestionado y dominante.

I-EL FÚTBOL Y LA CIUDAD

La evolución del fútbol se ha dado paralela al proceso civilizatorio e industrializador. En sus orígenes la ciudad, lo urbano generaba en el trabajador alienado un ansia e la búsqueda de la naturaleza, de lo salvaje. Es así que practicar el fútbol desprovisto de todos los manejos actuales claro está!, daba a este ser atomizado algo de lo que la ciudad despojaba día a día, daba a los individuos un contacto con los instintos frente a la racionalización creciente de las ciudades.

Luego, se pasa de la práctica, al espectador donde los estadios de fútbol pasan a ser un lugar de encierro de los que describía Foucault en sus sociedades disciplinarias.(1)

Hoy cuando las sociedades de control (2) han remplazado a las sociedades disciplinarias y cada vez más el panóptismo (mecanismo de vigilancia que consiste en inducir al aprisionado a un estado permanente de visibilidad aunque la vigilancia sea discontinuada) deja lugar a la seducción como mecanismo de control, el fútbol profesional pasa a ser un mecanismo más de simulación entre otros.

II-EL FÚTBOL Y LA PASIÓN; LA MORFINA DE LOS DÉBILES

“Bo Carbonero, no tenés huevo,
por eso el Rodri está en el cementerio.
Yo no me olvido de aquel día,
cuando lloraban todas las gallinas.
Antes que te matemo al segundo,
te voy a contar lo que yo veo.
Con las manos corrés,
con los fierros también.
Manya pará de correr".
(Canción del club Nacional de fútbol)

“Le dicen el matador al carbonero,
la banda de los borrachos y faloperos,
ya le matamos a uno, le vamo a matar a dos,
cuídate villero puto que sos cagón.
Dale Peñarol, dale Peñarol, dale Peñarol".
(Canción del club Atlético Peñarol)

En elactual estado putrefacto de la sociedad la gente que necesita creer en algo encuentra en el fútbol la posibilidad de soñar con una gloria. En la era de la nada, del vacío, el fútbol viene a ser el lugar de búsqueda de identidad de muchos “hinchas”. Piensen solo por un momento el efecto del gol en las multitudes, causando una euforia incontrolable o una angustia terrible.

El fútbol al ser un deporte de “meta opositora”, necesariamente está estructurado en un esquema de oposición y agresividad. En el fútbol siempre es el otro el que impide ganar, el obstáculo, el enemigo. De está manera la estructura mental del hincha relacionará todo lo bueno con su club y todo lo malo con el club contrario. Toda su conducta seguirá esta lógica dado que la “hinchicidad” no es racional sino que completamente emocional todo su comportamiento lo conducirá hasta incluso el enfrentamiento violento. Esta característica es lo que provocará la formación de grupos de hinchas capaces de hacer cualquier cosa por su club, siempre listos a dispararse con el hincha contrario. Este fenómeno que se inicia con los Hooligans en la Inglaterra de la década del 60 y llega a Latinoamérica como barras bravas en Uruguay y Argentina y como torcidas en Brasil, es claramente funcional a los intereses políticos de los gobiernos de turno. Inclusive algunos grupos como los Hooligans se encuentran vinculados a grupos de ultraderecha y ultraizquierda.

III-EL FÚTBOL ENTRE LA CULTURA Y LA INDUSTRIA DEL ENTRETENIMIENTO

En el cortejo fúnebre de la cultura el fútbol también tiene su lugar y rápidamente un síntoma de descomposición social se convierte en un producto de la industria cultural. El fútbol sigue como cualquier otro producto la lógica del mercado, de la industria del entretenimiento donde cualquier bien o servicio cultural es producido, reproducido y difundido como parte de un proceso económico.

La FIFA es claramente la multinacional de fútbol y por cierto hace muy bien la administración financiera de este negocio, recaudando miles de millones al año. La FIFA tiene más de 265 millones de esclavos y su presidente Joseph Sepp Blater es quién garantiza el control estatal a través del fútbol.

En las sociedades de consumo actuales claramente el fútbol es mucho mas un producto que una parte de la cultura.

IV-EL FUTBOL, LOS MEDIOS Y LO POLITICO

Como ya es sabido los medios de comunicación de masas siguen dos lógicas: la del mercado y la de la estratégica construcción de opinión pública en favor del poder político. Desde sus orígenes el fútbol ha estado relacionado con los mass media a través de la construcción directa de un imaginario colectivo futbolístico. En nuestro país el diario EL DIA propiedad de José Batlle y Ordóñez, ya en 1908 crea su página deportiva, viendo tempranamente en el fútbol un gran potencial para la creación de cultura de masas.

También sabemos que los medios están íntimamente vinculados con lo político. Es en la construcción del imaginario colectivo futbolístico que se ha logrado la unidad nacional tan necesaria cuando un gobierno pretende que un proyecto político triunfe. Es así como en nuestro país el fútbol vino a dar la identidad nacional que necesitaba José Batlle y Ordóñez hace 100 años y la que necesita José Mujica en nuestros días.

Es preciso agregar que no es casualidad que cuando ocurre un hecho político importante la televisión trasmite o en todo caso retransmite un partido que coopte la atención de millones de individuos que pasan su velada frente a la pantalla, sin enterarse si quiera de lo que está pasando ahí fuera. Claro ejemplo de esto es el Mundialito del 80 en nuestro país, el uso que dio al fútbol Videla en la Argentina del 78 o la reciente Copa de las Confederaciones en Brasil.

Además el fútbol es una clara fuente de poder para dirigentes, jugadores, directores y presidentes de clubes que no dudan en darle un uso político a este poder; por ejemplo Berlusconi pasó de la presidencia del Club Atlético Milán a presidente de Italia. En nuestro país altos dirigentes del partido colorado están directamente vinculados al Club Atlético Peñarol.

V-EL MELODRAMA DE LA INDIGNACIÓN

“Lo que mas falta nos hace...es suscitar acontecimientos aunque sean mínimos, que escapen al control, hacer nacer nuevos espaciotiempos... La capacidad de resistencia o al contrario la sumisión a un control se deciden en el curso de cada tentativa.”
Deleuze “Mil Mesetas”

El fútbol se encuentra ahí donde los signos pierden su sentido y se agotan en la fascinación, en lo espectacular. En un trabajo directo de la industria; de aniquilación de la cultura en nombre de la rentabilidad del mercado, y de los gobiernos de control de las masas en provecho del poder político, el fútbol pasa a ser de un juego o un modelo de socialización a un mecanismo de disuasión del poder. Es simple, se trata de la manipulación de las masas por el poder y su mistificación por el fútbol. Es de esta manera que la masa mistificada no tendrá un comportamiento propio, idolatrando cualquier contenido mientras se resuelva en una secuencia espectacular.

Millones de individuos permanecen pasivos ante el espectáculo del fútbol, y otros tantos millones prefieren preguntarse por un partido de fútbol que por un drama político o social. Y de esta manera es que el poder se encuentra demasiado contento de poder gravitar sobre el fútbol la responsabilidad del embrutecimiento de las masas. Estas masas embrutecidas, convenientemente sugestionadas, se encuentran estupidizadas por el sentimiento religioso que les da el fútbol. Este fanatismo hace a los individuos encontrar su “felicidad” en la adoración a un club y los impulsa a sacrificar su vida por sus ídolos, considerándolos inclusive héroes nacionales, adorando una gamba mientras el mundo se cae a pedazos.

El fútbol con un P.B.I. de 500 mil millones y con una economía que lo posiciona dentro de las principales industrias del mundo es el vertedero de las multitudes neuróticas que depositan en los triunfos futbolísticos el honor y el orgullo nacionales. No se trata solo de control social sino control económico a unos niveles millonarios.

Ante este sistema de avasallamiento que pretende mantener bloqueado el deseo y que cada uno aparezca modulado por una misma frecuencia, es preciso que seamos capaces de crear líneas de fuga que nos permitan liberarnos de los espacio-tiempos regidos por el mercado y el poder dominante, y de esta manera abrir paso a lo inesperado.

Considero que cuestionar un mecanismo de control simbólico como el fútbol es cuestionar el capital en su conjunto y contribuye directamente a abrir en él una fuga, es por esto que repudiamos todo medio de control del poder y como tal nos da asco esa cosa llamada fútbol.

Notas:

(1)“Este espacio cerrado, recortado, vigilado, en todos sus puntos, en el que los individuos están insertos en un lugar fijo, en el que los menores movimientos se hallan controlados, en el que todos los acontecimientos están registrados... todo esto constituye un modelo compacto de dispositivo disciplinario” Véase Foucault; “Vigilar y Castigar”

(2)Las sociedades de control ya no funcionan mediante el encierro como funcionaban las sociedades disciplinarias, sino mediante un control continúo y una comunicación instantánea. En las sociedades de control no se confisca al individuo en ningún lugar físico pero somos permanentemente “ubicables”. Véase Deleuze; “De las sociedades disciplinarias a las sociedades de control”.

[Aparecido originalmente en la publicación Tierra y Tempestad # 17, Montevideo, invierno/primavera 2013.
Número completo accesible en https://laturbaediciones.files.wordpres ... tyt-17.pdf.]

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 18 Nov 2016, 16:41 
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Ubicación: Paciencia
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En inglés. Entrevista con el anarquista Gabriel Kuhn que fue jugador de fúbol profesional: http://libcom.org/blog/militancy-beauti ... n-29102016

Tiene un libro sobre fútbol y política radical Soccer vs. the State. Tackling Football and Radical Politics. Lo sacó primero autoeditado (ver índice e introducción). También tradujo una recopilación de textos sobre clase obrera y deporte: Antifascism, Sports, Sobriety: Forging a Militant Working-Class Culture

Y muchos otros libros, sobre temas variados (straight edge, piratería, en inglés publica sobre hanarquismo en Alemania y en Alemán sobre el movimiento anarquista en EEUU, el artículo "La Hipótesis Anarquista o Badiou, Žižek y el prejuicio anti-anarquista",...

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 Asunto: Re: Fútbol y anarquismo
NotaPublicado: 18 Nov 2016, 16:58 
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Tenía unas cuantas cosas guardadas para poner aquí. Esto creo que no se ha puesto todavía, aunque cosas de Olsvaldo Bayer (quizá en las que se basa) sí. http://www.altoquedeportes.com.ar/?sect ... nion&op=38

Fútbol Anarquista

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Proclamando sus ideales políticos y sociales el italiano Errico Malatesta, a fines del siglo XIX y a comienzos del XX, promulgaba que “la anarquía es una forma de convivencia social en la cual los hombres viven como hermanos sin que nadie pueda reprimir y explotar a los demás”. El pensamiento de Malatesta considera que “abolir la autoridad, abolir el gobierno, no significa destruir las fuerzas individuales y colectivas que se agitan en el seno de la humanidad” sino que afirma que “el hombre que organiza la vida colectiva y asegura la solidaridad social asegura mejor su conservación y favorece su bienestar”.

Es a lo largo de esta historia de lucha en donde la proclamación anarquista se manifiesta en contra del fútbol industrializado que se sostiene y se fortalece con la acumulación de capital. Es una disputa que se gestó en la segunda década del siglo XX y se profundizó en los últimos cuarenta años.

Pero a pesar del rechazo por su profunda capitalización, en un principio los anarquistas en la Argentina utilizaron al fútbol con fines sociales1. Cuenta el historiador Osvaldo Bayer que es importante la influencia del anarquismo en la fundación de varias instituciones futbolísticas en la primera década del siglo XX, época en la que coincidía con el momento de auge de corrientes anarquistas y socialistas. Pero al observar que comenzó a capitalizarse de la mano de la profesionalización decidieron alejarse definitivamente de la institucionalidad futbolística para dar nacimiento a una nueva estructura que hasta el día de hoy sigue desarrollándose: el futbol anarquista.

Si bien en la Argentina los orígenes del fútbol están relacionados con los aristocráticos centros educativos ingleses, lo más interesante es el proceso de apropiación por parte de los sectores populares de esta práctica cultural. Con el correr de los años el fútbol se había transformado en un elemento fundamental de la cultura popular y pasó a formar parte de la cultura obrera.

En los primeros años del siglo XX las corrientes anarquistas y socialistas encontraron en el fútbol una forma de integración que ayudaba a desarrollar un sistema en equipo, lo cual permita una camaradería entre los jugadores.

Sostiene Bayer: “En las dos primeras décadas del siglo el fútbol ya se había acriollado igual que los hijos de los inmigrantes europeos, entre los que había muchos anarquistas. En cada barrio nacían uno o dos clubes. Se los llamaba Club Social y Deportivo, que en buen porteño significaba "milonga y fútbol"2.

El 15 de agosto de 1904, en La Partenal, se fundaba el Club Mártires de Chicago en homenaje a los obreros anarquistas ahorcados en Estados Unidos. Años después pasó a ser el Club Argentinos Juniors, un nombre menos comprometedor3. En 1905 surgía el Club Atlético Independiente, otro ejemplo de cómo la lucha social se cruzó con el fútbol. Este nombre lo eligieron los empleados argentinos de una gran tienda inglesa, a los que no se les permitía integrar el equipo de la casa y por ello se declararon "Independientes de la patronal”.

El 1º de mayo de 1906, Día del trabajador, se fundó Chacarita Juniors en una biblioteca libertaria. Para los colores de su camiseta se escogió al rojo por el socialismo, al cual estaban vinculados todos los miembros fundadores, el blanco por la pureza de sus miembros y el negro por el anarquismo.

El Club Atlético Colegiales es otra de las instituciones que tiene su origen anarquista. La entidad fue fundada el 1 de abril de 1908 bajo el nombre de Club Atlético Libertarios Unidos pero cambió su denominación en 1924. Aunque muchos sostienen que el nombre inicial se debe al nombre de la calle Libertad en la que estaba la sede del club, esta postura pierde fuerza porque la primera indumentaria era de color rojo con una franja negra, distintivos del movimiento anarquista. En la actualidad la casaca de Colegiales es de color azul, rojo y amarillo.

“Los anarquistas y socialistas estaban alarmados. En vez de ir a las asambleas o a los picnis ideológicos, los trabajadores concurrían a ver fútbol os domingos a la tarde y a bailar tango los sábados a la noche”, escribió Osvaldo Bayer en su indispensable Fútbol argentino.

El diario anarquista La Protesta escribía en 1917 contra la “perniciosa idiotización a través del pateo reiterado de un objeto redondo”. Mientras que la Federación Juvenil Comunista (FJC) advertía en 1923: “El deporte es uno de los recursos de sujeción de que dispone la burguesía. Sirve para alejar de las preocupaciones proletarias y de la lucha de clases a una cantidad harto numerosa de trabajadores […] Si los jóvenes no se acercan a nosotros, nosotros debemos acercarlos4”.

En 1924 la FJC fundó la Federación Deportiva Obrera (FDO), que llegó a agrupar en sus seis años de trayectoria a más de setenta clubes obreros. La FDO se pronunció contra el profesionalismo y el “patrioterismo” del fútbol. Contra la prensa “que encubre”, y proclamó: “¡Contra los clubs-empresa!”, “¡Por el deporte popular y obrero!”. Las críticas recaían también por la violencia en los estadios y la exaltación del crack-estrella que fomentaba el individualismo en contra de un carácter colectivo, solidario e internacionalista basado en la ética deportiva5.

“La FDO saludó la “conciencia obrera” de los jugadores de Huracán que en 1924 se negaron a posar para la revista El Gráfico porque su dueño, “el seudoevangelista obrero” Constancio Vigil, rechazaba reclamos de sus trabajadores. Criticó en cambio a los jugadores de un barrio obrero (se refería a Boca Juniors) que sí permitieron “que los fotógrafos de El Gráfico los enfocasen”6.

Fue a partir de la segunda década del cuando el fútbol comenzó a transformarse en una profesión y en un potencial mercado de propaganda y publicidad. Significó el alejamiento definitivo de las corrientes anarquistas del fútbol industrializado.



mgasseuy@altoquedeportes.com.ar

Notas

1,2 y 3.- Osvaldo Bayer (“Fútbol argentino”).

4.- Ezequiel Fernández Moores (“Breve historia del deporte argentino”).

5 y 6.- Cristina Mateu (Política e ideología de la Federación Deportiva Obrera).


Imagen: http://www.dylanminer.com

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Traducción al español por Huan Manwë
     
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