Comunidad del Sur, Uruguay

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Violeta_Yakova
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Comunidad del Sur, Uruguay

Mensaje por Violeta_Yakova » 29 Jun 2018, 03:02

"El 20 de agosto de 1955 un grupo de seis estudiantes universitarios decidió pasar de las ideas a la acción. Abandonaron sus casas y alquilaron una casona en barrio Sur para vivir en comunidad. Esa misma noche uno de ellos planteó que se iba. Sin embargo la Comunidad del Sur, fundada en ese momento, mantiene intactos sus ideales libertarios. Hoy viven en una chacra de 13 hectáreas por camino Maldonado al kilómetro 16. Tienen una editorial, una granja ecológica y una estructura de edificios construidos por ellos mismos con barro, paja y madera. De los 15 integrantes actuales, solo uno, Ruben Prieto (69), estuvo en las reuniones del Grand Sportman que engendraron la idea de la comunidad. El vivió esos primeros diez años en el barrio Sur, la mudanza a una granja de tres hectáreas por la Cruz de Carrasco, la dictadura, el exilio, primero en Perú, después en Suecia, y la vuelta a Uruguay a refundar la comunidad. Los demás se engancharon por el camino. Laura (40) nació en aquella comunidad del barrio Sur, en tanto que Zaia (16), Erik (14) y Bruno (10) nacieron en Suecia, también en el seno de la comunidad. El más chico es Bruno (5) y los otros tienen entre 20 y 40 años. La diferencia más llamativa que tienen con respecto a los demás es que no creen en el concepto de familia. La educación de los niños, así como el resto de las tomas de decisión, son colectivas. El núcleo familiar se diferencia muy poco, apenas se nota. "Si un niño 'normal' tiene sed dice 'mamá'. en cambio los nuestros le dicen a algún adulto 'dame agua', pero si se lastiman los dos dicen 'mamá'", ilustra Ruben Prieto. Ahora son pocos, pero llegaron a ser 60 y entonces los niños vivía con sus padres hasta determinada edad, que variaba con los casos, pero que podía ser hasta los 8 años. A partir de entonces pasaba a convivir con los demás niños y adolescentes. La economía también es comunitaria. Haga lo que haga cada uno adquiere los bienes que necesita, financiados por el fondo común. Alguien, no siempre el mismo, se encarga de administrar el dinero, pero las decisiones económicas relevantes se toman en conjunto y surgen de las reuniones de los domingos de tarde. Nadie tiene nada en propiedad, más allá de la "propiedad de uso", que implica que "la radio es mía porque yo la escucho", según explica Silvana (31). Además del fondo común cada uno dispone de dinero para gastos personales, como tomar una cerveza o comprar cigarrillos. Este último ejemplo no vale ahora, porque nadie fuma. El monto para gastos personales varía de acuerdo a cómo esté la economía, pero nunca es demasiado. Si alguien llegara a ganar el 5 de Oro debería entregar el dinero a la comunidad, y además "estaría cometiendo una transgresión, porque habría pretendido enriquecerse, lo que no tiene sentido", aclara Ruben Prieto. Pero eso no pasa, porque no juegan al 5 de Oro. Tampoco miran televisión, a pesar de que tienen una, "pero se rompió hace dos meses y no la arreglamos". No hay apuro, porque los adultos, cuando no están trabajando en la chacra o en la editorial, prefieren leer, estudiar o discutir ideas, y los niños tienen una sala de juegos espectacular como para entretenerse, donde están desparramados juguetes, elementos para pintar e instrumentos musicales, además de una cancha de fútbol. Los niños suelen llevar a sus amigos a jugar a la chacra, y a los visitantes les encanta, según Silvana: Siempre tenemos problemas con los padres, porque los niños se quieren quedar a dormir o a vivir", exagera.

Cooperativas

La granja no solo les provee subsistencia sino que es didáctica. A ella concurren escuelas y colegios para aprender sobre métodos naturales de cultivar, sin uso de ningún producto químico para abonar o fertilizar. Otro tanto sucede con las casas de barro, madera y paja. El método de construcción está basado en los ranchos tradicionales de campaña y la ayuda de un arquitecto chileno y un constructor y un carpintero de obra alemanes. Tienen también una panadería, donde trabajan para vender, y ceden o alquilan las casas ecológicas para reuniones de organizaciones barriales o sociales, "pero no para un cumpleaños de 15", ilustra Silvana. La editorial tiene distintas colecciones. Los últimos títulos están referidos a la ecología. Utopía es una voz griega cuyo significado es "no hay tal lugar". Sin embargo hay un puñado de porfiados que aseguran que existe un lugar, llamado Comunidad del Sur, y que el 20 de agosto cumplirá sus primeros 45 años."



PD: Lamentablemente no he podido encontrar la segunda parte del documental.

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