Poemas

El arte de combate, como elemento de comunicación social y crítica radical.
Tano
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Poemas

Mensaje por Tano » 24 Ene 2018, 10:38

La fuente Rubén Darío

Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata
para que un día puedas colmar la sed ardiente,
la sed que con su fuego más que la muerte mata.

Mas debes abrevarte tan sólo en una fuente,
otra agua que la suya tendrá que serte ingrata,
busca su oculto origen en la gruta viviente
donde la interna música de su cristal desata,
junto al árbol que llora y la roca que siente.

Guíete el misterioso eco de su murmullo,
asciende por los riscos ásperos del orgullo,
baja por la constancia y desciende al abismo
cuya entrada sombría guardan siete panteras:
son los Siete Pecados las siete bestias fieras.

Llena la copa y bebe: la fuente está en ti mismo.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 25 Ene 2018, 10:30

Callémonos un rato Carlos Castro Saavedra

Hemos hablado mucho, compatriotas,
¿por qué no nos callamos
para que la palabra se madure
en medio del silencio
y se vuelva arroz,
cajas de pino, escobas,
duraznos y manteles?
Hacemos mucho ruido
y repetimos la palabra muerte
hasta que la matamos.

Decimos mucho corazón
y gastamos el fruto más hermoso del pecho.
Lo que importa es el río,
no su nombre.

Lo que interesa es pan
y no discursos
sobre las propiedades de la harina.

El mar es bello porque es mar
y no porque lo cantan los poetas,
y existirían piñas
aunque no se llamaran como llaman.
Bajo la tierra crece la semilla
porque el surco no habla
ni le pone adjetivos a la espiga.

Un hombre que se calla largamente
se convierte en camino,
y si guarda silencio su mujer
puede volverse viaje.

Callémonos un rato,
al menos para ver qué le sucede
a la palabra uva.

Es posible que crezca y se derrame
hasta llenar el mundo de dulzura
y cascadas de vino.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 26 Ene 2018, 09:54

En defensa de su honradez Catulo

¡Os daré por el culo y me la mamaréis,
mamón de Aurelio y marica de Furio,
que me creísteis poco decente,
porque mis versos son ligeros!
Que el poeta piadoso debe ser decente,
pero de ninguna manera sus versos,
pues sólo tienen sal y gracia,
si son ligeros y poco decentes
y si pueden excitar las cosquillas
no digo de los jovencitos, sino de esos
velludos incapaces de menear sus duros lomos.
¿Vosotros, porque leísteis muchos miles
de besos, creéis que no soy hombre?
¡Os daré por el culo y me la mamaréis!

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delirio punk
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Re: Poemas

Mensaje por delirio punk » 26 Ene 2018, 16:40

Tano escribió:En defensa de su honradez Catulo

¡Os daré por el culo y me la mamaréis,
mamón de Aurelio y marica de Furio,
que me creísteis poco decente,
porque mis versos son ligeros!
Que el poeta piadoso debe ser decente,
pero de ninguna manera sus versos,
pues sólo tienen sal y gracia,
si son ligeros y poco decentes
y si pueden excitar las cosquillas
no digo de los jovencitos, sino de esos
velludos incapaces de menear sus duros lomos.
¿Vosotros, porque leísteis muchos miles
de besos, creéis que no soy hombre?
¡Os daré por el culo y me la mamaréis!

Que buen poema!!! gracias

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 27 Ene 2018, 10:08

Barnanit IV Cristina Peri Rossi

Me he fumado todos los cigarrillos de este mundo
llené mis pulmones de nicotina y alquitrán
de monóxido de carbono y de tabaco.
Me fumé todas las alegrías todas las tristezas
todas las guerras las revoluciones los golpes de poder
y los fracasos.
Me fumé la soledad y la compañía
la letra de los tangos y los solos de trompeta
los versos de Baudelaire y de Verlaine
en rojas cajetillas Fortuna o L&M.
Me fumé las noches y los orgasmos
las ganas de vivir y de morirme
me fumé las flores de los tilos
y las pestañas de una rubia
la humedad de una vagina
y la crueldad del anochecer.

Cuando dejé de fumar
pareció que la vida se había detenido.

Ahora ya no fumo
ya no trago humo
ya no chupo alquitrán por los pulmones.

Y la vida vuelve a comenzar
sus imprevisibles gozos
su pasión
algo que llevarme a la boca
filtro o pezón
una cultura de prematuros destetados
una sociedad oral
que quiere consumirlo todo
hasta la muerte misma
inhalando monóxido de carbono
una cultura de la intoxicación,
todos bebés de pecho
todos ansiosos e insatisfechos.

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nazkauta
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Re: Poemas

Mensaje por nazkauta » 27 Ene 2018, 15:59

Responder citando
Tano escribió:
En defensa de su honradez Catulo

¡Os daré por el culo y me la mamaréis,
mamón de Aurelio y marica de Furio,
que me creísteis poco decente,
porque mis versos son ligeros!
Que el poeta piadoso debe ser decente,
pero de ninguna manera sus versos,
pues sólo tienen sal y gracia,
si son ligeros y poco decentes
y si pueden excitar las cosquillas
no digo de los jovencitos, sino de esos
velludos incapaces de menear sus duros lomos.
¿Vosotros, porque leísteis muchos miles
de besos, creéis que no soy hombre?
¡Os daré por el culo y me la mamaréis!



Que buen poema!!! gracias
Ostias, muy jarto el tal Catulo. :lol: No se si esto es exactamente un poema, pero tiene rosas, el ser amado... Ahi va.




“En una palabra, el enamorado de la vida quiere gozarla plenamente. No podría definir lo que es la felicidad,
pero incluso el refractario que no se adapta al ambiente busca satisfacciones.

Pero me diréis que esta lucha -por un mejor mañana- está llena de obstáculos, que los cardos del camino son muchos.

No obstante, si os gustan ardientemente las rosas fragantes, rojas como la sangre que os corre generosa por las venas,
y para cogerlas, a fin de ofrecerlas al ser más amado, debierais atravesar un barrizal o un espinoso boscaje,
estoy segura de que superaríais estos obstáculos y, llegando a la meta, enfangados,
ensangrentados y extenuados, asomará una sonrisa triunfal, de inmensa satisfacción, sobre vuestros labios.

No concibo que seáis individuos que vivan la vida de modo burocrático.
Se estancan, vegetan y mueren. Yo opino que la revolución es necesario hacerla y no esperarla.

He aquí por qué cualquier acto contra el Estado y contra los demás pilares del actual régimen es necesario y por tanto plausible.

El sentido de la vida en toda su plenitud, en el ambiente en el que vivimos,
forma esta corriente de acción que hace temblar a los esbirros del orden constituido. ”

(Josefina A Scarfó, alias de Severino Di Giovanni).
Última edición por nazkauta el 27 Ene 2018, 18:23, editado 1 vez en total.

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Re: Poemas

Mensaje por nazkauta » 27 Ene 2018, 18:10

---------------- La celda ----------------

Edward Moody


Soy una celda de prisión, 6x9m, nacida en el infierno.
Mi apodo: trena, mazmorra, calabozo.

Soy el lugar que muchos temen porque para algunos no hay salida.
Te quitaré a tu hijo y lo reemplazaré con miseria.
Cuando estás conmigo, la mayoría de la gente te considera muerto.

He visto a demasiados condenados desmoronarse.
Lloran a la guardia por la noche para dejarlos salir cuando está oscuro.

Los condenados piensan que están solos, pero,
si escuchan atentamente, pueden oír mi gemido.

Todas las fotos que pusiste en la pared; están pegadas a mi piel.
Escucho tus oraciones por la noche incluso cuando estás susurrando.

La hago más caliente en el verano y más frío en el invierno.
Tu dolor siempre es mi placer.

Cuando la junta te libera, entonces viene otro convicto;
no hay remordimiento por tus lágrimas.

Las veo con demasiada frecuencia.
Cuando lloras, te hago sentir como si vivieras dentro de un ataúd.

Miro cuando comes. Juego con tu mente mientras duermes.
Te haré soñar que eres libre, pero siempre despiertas conmigo;
cara a cara con una jaula.

No importa tu edad, puedo destruir tus esperanzas.
Puedo convertirte en una rabia salvaje.

Puedo cambiar tu vida, pero eso es sólo si no estás cumpliendo
la sentencia de por vida.

Es enfermizo pensar en ropa de cama convirtiéndose en tu mujer.
Es en ese mismo momento cuando te das cuenta
de lo mucho que estás sufriendo.

Yo soy la que tiene todas las cartas
cuando estás involucrado en un levantamiento.

Tal vez un día, abriré mis puertas para liberarte,
pero siempre serás de mi propiedad,
porque he dejado una cicatriz de por vida en tu alma.

Puedes dejarme un día, pero siempre me recordarás; la celda.




Extraido de: http://tokata.info/wp-content/uploads/2 ... 2%BA-6.pdf

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 28 Ene 2018, 09:13

Aullido Allen Ginsberg

a Harold Solomon
He visto las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, histéricos famélicos muertos de hambre arrastrándose por las calles, negros al amanecer buscando una dosis furiosa, cabezas de ángel abrasadas por la antigua conexión celestial al dínamo estrellado de la maquinaria de la noche, quienes pobres y andrajosos y con ojos cavernosos y altos se levantaron fumando en la oscuridad sobrenatural de los departamentos con agua fría flotando a través de las alturas de las ciudades contemplando el jazz.
Quienes expusieron sus cerebros al Cielo, bajo Él y vieron ángeles mahometanos tambaleándose en los techos de apartamentos iluminados.
Quienes pasaron por las universidades con ojos radiantes y frescos alucinando con Arkansas y la tragedia luminosa de Blake entre los estudiantes de la guerra. Quienes fueron expulsados de las academias por locos por publicar odas obscenas en las ventanas del cráneo.
Quienes se encogieron sin afeitar y en ropa interior, quemando su dinero en papeleras y escuchando el Terror a través de las paredes.
Quienes se jodieron sus pelos púbicos al volver de Laredo con un cinturón de marihuana para New York.
Quienes comieron fuego en hoteles coloreados o bebieron trementina en Paradise Alley, muerte, o purgaron sus torsos noche tras noche con sueños, con drogas, con pesadillas despiertas, alcohol y verga y bolas infinitas, ceguera incomparable; calles de nubes vibrantes y relámpagos en la mente saltando hacia los polos de Canadá y Paterson, iluminando todas las palabras inmóviles del Tiempo, sólidos peyotes de los vestíbulos, amaneceres en el cementerio del árbol verde, ebriedad del vino en los tejados, puestos municipales el neon estridente luces del tráfico parpadeantes, vibraciones del sol, la luna y los árboles en los bulliciosos crepúsculos de invierno de Brooklyn, estrepitosos tarros de basura y una regia clase de iluminación de la mente.
Quienes se encadenaron a sí mismos a los subterráneos para el viaje infinito desde Battery al santo Bronx en benzedrina hasta que el ruido de las ruedas y niños empujándolos hacia salidas exploradas estremecidas y desiertos golpeados de cerebros absolutamente secos de esplendor en la melancólica luz del Zoo.
Quienes se hundieron toda la noche en la luz submarina de Bickford's emergidos y sentados junto a la añeja cerveza después del mediodía en el desolado Fugazzi's, escuchando el crujido del destino en la caja de música de hidrógeno.
Quienes hablaron setenta horas seguidas desde el parque a la barra a Bellevue al museo al Puente de Brooklyn, batallón perdido de conversadores platónicos bajando de espaldas las escaleras de escape de los alfeizares del Empire State lejos de la luna, gritando incoherencias, vomitando susurrando hechos y recuerdos y anécdotas y patadas en la bola del ojo y traumas de hospitales y cárceles y guerras, intelectos enteros disgregados en amnesia por siete días y noches con ojos brillantes, carne para la Sinagoga arrojada al pavimento.
Quienes se desvanecieron en ninguna parte de Zen New Jersey dejando un reguero de ambiguas postales ilustradas de Atlantic City Hall, sufriendo sudores orientales y artritis Tangerianas y jaquecas de China bajo la basura en las salas sin muebles de Newark.
Quienes dieron vueltas y vueltas en la medianoche por el patio de trenes preguntándose adónde ir, y fueron, sin dejar corazones rotos.
Quienes prendieron cigarrillos en vagones traqueteando por la nieve hacia granjas solitarias en la noche del abuelo.
Quienes estudiaron a Plotino, Poe, San Juan de La Cruz, telepatía y cábala debido a que el cosmos instintivamente vibraba en sus pies en Kansas.
Quienes solos por las calles de Idaho buscaban ángeles indios visionarios que fueran ángeles indios visionarios.
Quienes pensaban que sólo estaban locos cuando Baltimore destellaba en éxtasis sobrenatural.
Quienes saltaron a limusinas con el Chinaman de Oklahoma impulsados por la lluvia de los pequeños pueblos a la luz callejera de la medianoche del invierno.
Quienes haraganeaban hambrientos y solos por Houston buscando jazz o sexo o sopa, y siguieron al brillante español para conversar sobre América y la eternidad, una tarea sin esperanza, y tomaron un barco para África
Quienes desaparecieron en los volcanes de México dejando tras suyo nada excepto la sombra del estiércol y la lava y la ceniza de la poesía quemada en Chicago.
Quienes reaparecieron en la Costa Oeste investigando el F.B.I. en barbas y pantalones cortos con grandes ojos pacifistas atractivos en su oscura piel entregando incomprensibles folletos.
Quienes se quemaron sus brazos con cigarros encendidos protestando contra la bruma narcótica del tabaco del Capitalismo.
Quienes distribuyeron panfletos supercomunistas en Union Square sollozando y desvistiéndose mientras las sirenas de Los Alamos los deprimían, y se deprimía Wall, y el ferry de Staten Islan también se deprimía.
Quienes rompieron a llorar en blancos gimnasios desnudos y temblorosos frente a la maquinaria de otros esqueletos.
Quienes mordieron detectives en el cuello y chillaron con placer en autos policiales por no cometer un crimen salvo su propia pederastia salvaje y su intoxicación.
Quienes aullaron de rodillas en el metro y fueron arrastrados por el techo ondeando sus genitales y manuscritos.
Quienes permitieron ser penetrados por el ano por virtuosos motociclistas, y gritaron con alegría.
Quienes chuparon y fueron chupados por aquellos serafines humanos, los marineros, caricias del amor Atlántico y Caribeño.
Quienes eyacularon en la mañana en la tarde en jardines de rosas y en el pasto de parques públicos y cementerios esparciendo su semen libremente a quienquiera que llegara.
Quienes hiparon sin cesar tratando de reír pero se torcían de llanto detrás de un cubículo de un Baño Turco cuando el ángel rubio y desnudo venía a atravesarlos con una espada.
Quienes perdieron a sus amantes por las tres viejas musarañas del destino, la musaraña tuerta del dólar heterosexual, la musaraña tuerta que hace guiños fuera del útero y la musaraña tuerta que no hace nada sino sentarse en su trasero y corta las hebras doradas intelectuales del vislumbre del artesano.
Quienes copularon extáticos e insaciables con una botella de cerveza, un novio, un paquete de cigarrillos, una vela y se cayeron de la cama, y continuaron en el suelo y por los pasillos y terminaron desmayándose en la pared con una visión del último coño y llegaron a eludir el último atisbo de conciencia.
Quienes endulzaron las conchitas de un millón de chicas temblorosas en el ocaso, y tenían los ojos rojos en la mañana pero preparados para endulzar las conchitas del sol naciente, destellantes traseros bajo los establos y desnudos en el lago.
Quienes iban a putas en Colorado por miríadas en autos robados, N.C., héroe secreto de estos poemas, semental y Adonis del alegre Denver a la memoria de sus innumerables encamadas con chicas en lotes vacíos, patios de bares, hileras de desvencijadas casas rodantes en la cima de montañas, en cavernas o con demacradas meseras en familiares subidas de enaguas al lado del camino y especialmente la secreta estación de gasolina solipsismos de Juan, y callejones pueblerinos también
Quienes se desvanecieron en vastas películas sórdidas, se transformaron en sueños, despertaron en un repentino Manhattan, y se encontraron a sí mismos fuera de los sótanos colgados sobre descorazonados Tokay y los horrores de los sueños de hierro de la Tercera Avenida y tropezaron con las oficinas de desempleo.
Quienes caminaron toda la noche con sus zapatos llenos de sangre en los muelles esperando una puerta en East River para entrar a un cuarto lleno de vapor caliente y opio.
Quienes crearon grandes dramas suicidas en el apartamento de los acantilados del Hudson bajo el rayo azul de la luna de tiempo de guerra y sus cabezas eran coronadas con el laurel del olvido.
Quienes comieron la cazuela de cordero de la imaginación o digirieron cangrejos en el fondo lodoso de los ríos de Bowery.
Quienes lloraron por el romance de las calles con sus carritos llenos de cebollas y mala música.
Quienes se sentaron en cajas respirando en la oscuridad bajo el puente, y se levantaron para construir arpas en sus desvanes.
Quienes tosían en el sexto piso del populoso Harlem con llamas bajo el cielo tuberculoso rodeados por las jaulas naranjas de la teología.
Quienes garrapatearon toda la noche golpeando y rodando sobre elevadas incantaciones que en las amarillas mañanas eran estrofas de jerigonza.
Quienes cocinaron animales podridos pulmones, corazón, pata, cola borsht y tortilla soñando con el puro reino vegetal.
Quienes se zambulleron en camiones de carne buscando un huevo.
Quienes tiraron sus relojes del tejado para dar su voto a la eternidad fuera del Tiempo y despertadores cayeron sobre sus cabezas todos los días por la siguiente década.
Quienes se cortaron las muñecas tres veces seguidas sin éxito, se rindieron y fueron forzados a abrir anticuarios donde pensaban que se ponían viejos y gritaban.
Quienes fueron quemados vivos en sus inocentes trajes de franela en Madison Avenue entre ráfagas de versos plomizos y el parloteo borracho de los regimientos de acero de la moda y los chillidos de nitroglicerina de las agencias de publicidad y el gas mostaza de los editores siniestramente inteligentes, o cayeron por los taxis ebrios de la Absoluta Realidad.
Quienes saltaron del Puente de Brooklyn esto realmente sucedió y quedaron desconocidos y olvidados en el aturdimiento fantasmal de los callejones de sopa y camiones de incendio de Chinatown, ni siquiera una cerveza gratis.
Quienes cantaron por sus ventanas de desesperación, cayeron de la ventana del metro, saltaron en el sucio Passaic, brincaron en negros, gritaron por toda la calle, bailaron descalzos en trozos de copas de vino rotas grabaciones de fonógrafos de la nostalgia Europea jazz alemán de 1930 terminaron el whisky y se lanzaron gemebundos en baños sangrientos, gemidos en sus oídos y la ráfaga colosal del silbido del vapor.
Quienes rodaron por las carreteras del viaje al pasado para cada uno el látigo del Gólgota reloj de la soledad de la cárcel o encarnación del jazz de Birmingham.
Quienes condujeron una visión para encontrar la eternidad. Quienes viajaron a Denver.
Quienes murieron en Denver.
Quienes volvieron a Denver y esperaron en vano.
Quienes aguardaron en Denver y empollaron solos en Denver y finalmente se fueron para encontrar el Tiempo, y Denver es solitario para sus heroínas.
Quienes cayeron de rodillas en catedrales sin esperanza rezando por la salvación de cada uno y la luz y los pechos, hasta que el alma iluminara su cabello por un segundo.
Quienes chocaron con sus mentes en la cárcel esperando criminales imposibles con cabezas doradas y el encanto de la realidad en sus corazones que cantaban dulces blues a Alcatraz.
Quienes se retiraron a México para cultivar un hábito, o a Rocky Mount para ofrecer Buddha o Tánger a los muchachos al Southern Pacific a la locomotora negra o a Harvard a Narciso a Woodland para la sepultura o daisychain.
Quienes exigieron juicios de cordura acusando a la radio de hipnotismo y fueron dejados con su locura y sus manos y un jurado colgado.
Quienes arrojaron papas saladas a los conferencistas de Dadaísmo en CCNY y subsecuentemente se presentaron ellos mismos en las baldosas de granito del manicomio con cabezas rapadas y un discurso arlequinesco de suicidio, demandando una lobotomía instantánea, y quienes a su vez se entregaron a la nulidad concreta de la insulina, Metrazol, electricidad, hidroterapia, psicoterapia, terapia ocupacional, ping pong y amnesia.
Quienes en protesta seria dieron vuelta sólo una simbólica mesa de ping pong, descansando brevemente en catatonia, volviendo años después verdaderamente calvos excepto por una peluca de sangre, y lágrimas y dedos, a la visible fatalidad del hombre loco de los pupilos de los pueblos locos del Este, salas fétidas de Pilgrim State's Rockland's y Greystone discutiendo con los ecos del alma, pegando y rodando en la soledad-banca-dolmen-reinos del amor de medianoche, sueños de vida en una pesadilla cuerpos convertidos en roca tan pesados como la luna, con la madre finalmente, y el último libro fantástico arrojado por las ventanas del departamento, y la última puerta cerrada a las 4 A.M. y el último teléfono pegado a la pared sonando y la última pieza amueblada, un papel rosa amarillo torcido en un colgador de alambre en el closet, e incluso eso imaginario, nada sino un poco de esperanzadora alucinación ah, Carl, mientras no estés seguro yo no estoy seguro, y ahora tú estás realmente en la sopa animal total del tiempo y quienes por lo tanto corrieron a través de las calles congeladas obsesionados con un repentino destello de la alquimia del uso de la elipse el catálogo el metro y el plano vibrante.
Quienes soñaron y encarnaron brechas en el Tiempo y Espacio a través de imágenes yuxtapuestas, y atraparon al arcángel del alma entre 2 imágenes visuales y unieron los verbos elementales y establecieron el nombre y rasgos de la conciencia al mismo tiempo saltando con sensación de Pater Omnipotens Aeterna Deus para recrear la sintaxis y medida de la pobre prosa humana y ponerse frente a ti estupefacto e inteligente y sacudirse con vergüenza, rechazando incluso revelar el alma para conformarse al ritmo del pensamiento en su desnuda y eterna cabeza, el vagabundo loco y el golpe del ángel del Tiempo, desconocido, incluso poniendo aquí lo que podría dejar de ser dicho en tiempo de volver después de la muerte, y surgieron reencarnados en los trajes fantasmales del jazz en la sombra del corno dorado de la banda y exhalar el sufrimiento de la mente desnuda de América para amar en un eli eli lamma lamma sabacthani saxofón que llora estremeciendo las ciudades bajo la última radio con el corazón absoluto del poema de la vida descarnada de sus propios cuerpos buenos para comer mil años.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 29 Ene 2018, 10:10

Conocí a un genio Charles Bukowski

conocí a un genio en el tren
hoy
como de 6 años de edad
se sentó a mi lado
y mientras el tren
avanzaba a lo largo de la costa
llegamos hasta el océano
entonces él me miró
y dijo,
no es hermoso.
fue la primera vez que me
percaté
de ello.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 30 Ene 2018, 08:21

Secreto Saulo Torón

Porque estoy callado
me dicen las gentes
que soy reservado.

¡Mal haya mi suerte!
¿Qué quieren que diga,
si nadie me entiende?

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 31 Ene 2018, 11:09

Bizia lo Xabier de Lizardi

Otsail-erdi

Egur ezearen kea
goink du kolore:
egunaren atariruntz
zauri bat, gordiña,
odol-bearean ure.
Sakoneko lañoz gora
tontorak elurez:
itosoa iduri,
ametsezko ontziez.
Bide-ertzean, ez marubi
ez belar gizenik.
Otalorea, bakanka,
goiztxo karaxika,
Udaberiari deika.
Or pago bat, leaden-aski,
igazko apaingariak
(gaur orbel goriak)
oso yaregin nai-ezik,
nola baituten oi
neskazar ezin-etsiak.
Ostobakandu-sasian
kabi bat, uts uratua...
Aeru-betik erekak ots,
euriteak bulartua...
Basora naiz. An-or,
goldiozko ogean,
yoan-elurte gaitzaren
ondarak nabari;
kabidun usoak, ala
emazte zuraren
zapiak iduri.
Aritzak, eundaka,
aier zazkio goiari,
argo-lenenkia
egari baitute,
arako urezko zauria
izanik ituri.
Orengatik daude
luze-luze egiñik,
arrean oñak ilunik,
azken-arbazta-begiez
udabe'rirako
ornitzen biziez.
O, zein aizen eder loa:
erizaren anaitzakoa:
bizitzazko urloa!...

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 01 Feb 2018, 08:37

La musa venal VIII Charles Baudelaire

Oh, musa de mi corazón, amante de los palacios,
¿Tendrás tú, cuando Enero suelte sus Bóreas,
Durante los negros tedios de las nevadas veladas,
Un tizón para calentar tus dos pies violáceos?

¿Reanimarás, pues, tus hombros marmóreos
En los nocturnos rayos que atraviesan los postigos?
Sintiendo tu bolsa tan seca como tu paladar,
¿Recogerás tú el oro de las bóvedas azúreas?

Necesitas, para ganar tu pan de cada día,
Como un monaguillo, manejar el incensario,
Entonar Te Deum en el que nada crees,

O, saltimbanqui en ayunas, desplegar tus encantos
Y tu risa humedecida de lágrimas invisibles,
Para dilatar las carcajadas de la vulgaridad.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 02 Feb 2018, 08:27

Golondrina Louise Michel

Golondrina que vienes de la nube tormentosa,
golondrina fiel, dime, ¿a dónde vas?
¿Qué brisa te lleva, viajera errante?
Escucha, quisiera irme contigo.
Lejos de aquí, muy lejos de aquí, hacia inmensas orillas,
hacia grandes rocas desnudas, hacia playas y desiertos,
hacia lo desconocido silencioso, o hacia otros tiempos,
hacia los astros errantes que se deslizan en el cielo.
¡Ah! Déjame llorar, llorar, cuando con tus alas
acaricias la hierba verde y cuando a los profundos sonidos
de los bosques y de los vientos tú respondes
con tu voz ronca, dulce ave de los mares.
¡Golondrina, golondrina de los ojos negros, te amo!
No sé qué eco de costas lejanas me llega a través de ti.
Para vivir, ley suprema,
me hace falta, como a ti, el aire y la libertad.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 03 Feb 2018, 10:21

Oda a Afrodita Safo

¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina,
Hija de Zeus, inmortal, dolosa:
No me acongojes con pesar y sexo
Ruégote, Cipria!

Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Zeus
Alta morada.

El áureo carro que veloces llevan
Lindos gorriones, sacudiendo el ala,
Al negro suelo, desde el éter puro
Raudo bajaba.

Y tú ¡Oh, dichosa! en tu inmortal semblante
Te sonreías: ¿Para qué me llamas?
¿Cuál es tu anhelo? ¿Qué padeces hora?
—me preguntabas—

¿Arde de nuevo el corazón inquieto?
¿A quién pretendes enredar en suave
Lazo de amores? ¿Quién tu red evita,
Mísera Safo?

Que si te huye, tornará a tus brazos,
Y más propicio ofreceráte dones,
Y cuando esquives el ardiente beso,
Querrá besarte.

Ven, pues, ¡Oh diosa! y mis anhelos cumple,
Liberta el alma de su dura pena;
Cual protectora, en la batalla lidia
Siempre a mi lado.

Tano
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Re: Poemas

Mensaje por Tano » 04 Feb 2018, 10:13

Al oír las canciones Rosalía de Castro

Al oír las canciones
que en otro tiempo oía,
del fondo en donde duermen mis pasiones
el sueño de la nada,
pienso que se alza irónica y sombría,
la imagen ya enterrada
de mis blancas y hermosas ilusiones,
para decirme: —¡Necia!, lo que es ido
¡no vuelve!; lo pasado se ha perdido
como en la noche va a perderse el día,
ni hay para la vejez resurrecciones...

¡Por Dios, no me cantéis esas canciones
que en otro tiempo oía!

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