Ola de "tomas feministas" en universidades y liceos en $hile

Contra el sexismo y el patriarcado. Luchas por las libertades sexuales. Despatologización de la diferencia.
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AXIONDIREKTA
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Ola de "tomas feministas" en universidades y liceos en $hile

Mensaje por AXIONDIREKTA » 15 May 2018, 20:43

Sólo para informar, que no he visto notas de esto en el sitio.

Desde hace varias semanas, varias facultades y universidades chilenas han sido tomadas por estudiantes mujeres en lo que se han denominado "tomas feministas", denunciando el sexismo en las aulas y en general en el ambiente estudiantil, la cultura de la violación, los abundantes casos de acoso y abuso sexual por parte de profesores, autoridades y los mismos estudiantes. También, han comenzado a sumarse varios establecimientos de educación secundaria. Son las primeras manifestaciones de este tipo, con este nivel de masividad, de las que se tenga memoria.

Dejo un par de enlaces con información:

(info desde un medio institucional)
Feminismo en toma: por qué las mujeres están paralizando las universidades

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http://radio.uchile.cl/2018/05/05/feminismo-en-toma-por-que-las-mujeres-estan-paralizando-las-universidades/
ENTREVISTA: MUJERES AUTOCONVOCADAS DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN MANTIENEN LA PRIMERA TOMA FEMINISTA Y SEPARATISTA EN LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN
https://lazarzamoracolectivalesbofem.wo ... oncepcion/
"Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar. " (Mark Twain)

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AXIONDIREKTA
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Re: Ola de "tomas feministas" en universidades y liceos en $

Mensaje por AXIONDIREKTA » 15 May 2018, 21:08

(Dejo aquí la entrevista del enlace del mensaje anterior)
ENTREVISTA: MUJERES AUTOCONVOCADAS DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN MANTIENEN LA PRIMERA TOMA FEMINISTA Y SEPARATISTA EN LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN

En una extensa entrevista, las MUJERES AUTOCONVOCADAS de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción, nos cuentan sus percepciones y sentires, a partir de que concretaran la primera toma FEMINISTA y SEPARATISTA de la historia de esa universidad.

La civilización patriarcal ha calado hondo en las vidas de las mujeres. En cada contexto particular, en cada espacio que habitamos, en las calles que recorremos, en nuestras propias casas hemos tenido que enfrentar cotidiana y naturalizadamente la invisibilización, la violación, el abuso y la agresión de una sociedad conformada en base a los privilegios masculinos y las prácticas patriarcales que buscan su perpetuidad.

Durante los últimos años debido a diferentes razones entre ellas el creciente acceso a las redes masivas de comunicación y el avance de las ideas feministas, se ha producido una fuerte respuesta a esta opresión histórica, que actualmente ha conmovido al mundo terribles hechos como violaciones masivas, feminicidios, abusos y acosos.

Frente a este contexto, nace la necesidad de visibilizar estas situaciones en todos los espacios, tanto en los cotidianos, como los institucionales, laborales y académicos, siendo este último escenario, el que ha protagonizado un auge feminista que ha marcado la historia de las universidades: la realización de las primeras tomas feministas separatistas en la historia de $hile.

Actualmente 7 universidades mantienen tomadas sus facultades, por parte de estudiantes mujeres que han decidido sacar la voz, los gritos y su gran fuerza para denunciar y desmantelar la terrible estructura patriarcal que rige las diferentes casas de estudio, históricamente dominadas por hombres.

Como Colectiva La Zarzamora, nos adentramos en la primera toma feminista y separatista de la Universidad de Concepción, dentro de sus 99 años de funcionamiento, específicamente en las dependencias de la Facultad de Educación, para conocer como se está llevando a cabo esta potente movilización generada por una enorme cantidad de mujeres autoconvocadas, quienes por medio de su equipo de comunicación, nos cuentan lo que ha significado para ellas el ser las protagonistas en este nuevo proceso histórico.

Con sus caras llenas de convicción y empatía, nos conducen a una de las salas de la facultad, donde nos preparamos para posteriormente encontrarnos en una conversación amena, llena de feminismo y amor entre mujeres.

Comenzamos refiriéndonos al cómo han vivido, sentido y habitado el auge del feminismo en el movimiento estudiantil. Frente a esto, consideran que hay una fuerte necesidad de solidarizar entre mujeres y de buscar espacios de contención. Esto se ha incrementado dentro de los dos últimos años, en los cuales se han creado instancias para ello, como los círculos de mujeres, pero también lo han visto reflejado en las decisiones cotidianas de las mujeres dentro de la universidad. Cambios como el dejar de salir con hombres, y preocupación por tener espacios seguros, son cada vez más frecuentes, lo que las ha llevado a re-encontrarse entre ellas.

“Ya estábamos bien cansadas de que en un espacio en el que principalmente convivimos muchas mujeres, fueran los hombres los que llevaran la voz, fueran los que nos representaran, ya era suficiente” agrega una de las compañeras.

Los espacios cotidianos que han generado entre mujeres, han sido absolutamente enriquecedores en sus vidas, lo que les ha permitido aprender las unas de las otras. Plantean que en este compartir pueden conversar sin afán de apropiarse del discurso de la otra, o de pasar por sobre las otras compañeras, anulando así la competitividad impuesta por el patriarcado en nuestras vidas. “Acá hemos vivido la sororidad, de la que hablamos siempre, de la que teorizábamos, acá yo he sentido sororidad con las compañeras, ha sido demasiado hermoso”.

Siendo la Universidad de Concepción una de las cunas de los movimientos políticos revolucionarios, consideran de suma importancia el dejar de reproducir las formas masculinas de hacer política para lograr generarla desde otra lógica, nuestra propia lógica, lo que marca un precedente, debido a que el machismo y el patriarcado afectan no solo los espacios de estudio, sino también los de organización política dentro de la universidad.

Con respecto a los hechos que motivan esta toma, plantean que por una parte están todos los relatos de abuso que han podido recopilar, tanto dentro de la universidad, como en la facultad misma, dentro de estos mencionan una gran cantidad de denuncias de abuso sexual, acoso laboral (en el caso de las profesoras), y también de violaciones generadas bajo el contexto universitario, situaciones tremendamente fuertes, lo cual las ha llevado a tomar la decisión de movilizarse. Así mismo la contingencia nacional y experiencias de otras universidades que están en toma, en particular mencionan la visita que realizaron a la toma de la facultad de artes de la Universidad Austral de Valdivia, que en un principio fue separatista, las ha llevado a evidenciar otros casos de abuso, agresiones, acoso y violaciones que también afectaban a las compañeras de esa casa de estudios.

A través de estas experiencias, han evidenciado que los funcionarios académicos que han sido acusados y/o denunciados por estos hechos no reciben ningún tipo de sanción. “Nos dio bastante rabia, porque vimos que eso se reproduce en cada una de las casas de estudios en las que estamos, no son hechos aislados, son hechos cotidianos, y la idea es que todas unamos fuerzas para que este movimiento cobre vida y eliminemos el patriarcado de raíz, no podemos seguir esperando. Ya basta de todos los asesinatos, de la violencia cotidiana, no podemos seguir esperando, este es el punto”.

Si bien siempre han existido estas situaciones de abuso y de violaciones, identifican que lo que marca la diferencia hoy, es el empoderamiento que han desarrollado entre todas, tratan de ir uniendo las diversas experiencias, lo que coincide con un punto especial en sus vidas. “Fuera de la violencia directa como los casos de abusos y acosos, que son conocidos dentro de la universidad, también hay otras situaciones que son incluso más cotidianas y normalizadas, por ejemplo dentro de la sala de clases, el que se nos discrimine por ser mujeres, en el discurso se nos estigmatiza todo el tiempo… siempre se nos plantea el discurso de que somos menos capaces para alguna cosa”, plantean. Del mismo modo denuncian el poder que ejercen académicos dentro de la universidad, lo que hace aun más difícil que sean denunciados y que incluso sus compañeras manifiesten algún tipo de malestar frente a esto.

“Es difícil estar en una clase en la cual te hablen 15 minutos de que las mujeres somos hipersensibles o de que ya no se les puede mirar el escote a las alumnas”, incluso un académico expresaba a partir de esto: “¿Qué pasaría si él se enamorara de una estudiante?”, situaciones que se ven obligadas a soportar por las exigencias de asistencia, por lo que no se pueden negar a asistir a esas clases, incluso no queriendo estar ahí. Con respecto a esto exigen “Que haya un cambio y que se saque a esos profesores, y no solamente sean desplazados de esta universidad, ya que quizás lleguen a hacer clases a otra más precarizada, lo cual tampoco es la idea. La idea es que dejen de hacer docencia, porque no están capacitados para eso, están reproduciendo cosas que nosotras ya no vamos a tolerar más”

Para ellas es fundamental el hecho de que al menos en esta facultad, se están preparando para ser profesoras, “Por eso no queremos seguir perpetuando esos patrones culturales patriarcales, no queremos que en las salas de clases estemos formando machitos violentos o princesitas, queremos que cada una sea lo que quiera ser, que sean libres realmente”

Frente a este punto, establecen que muchas de las que se encontraron en esta contingencia, llegaron con otras ideas previas de lo que querían proyectar desde la pedagogía: desde el feminismo, desde la educación popular; lugares en los cuales se reconocen a sí mismas, lo que las lleva a buscar estas experiencias constantemente. “Siempre estamos en constante búsqueda de lo que queremos construir como comunidad, la comunidad que tenemos”.

Desde ellas nace el sentir de no continuar siendo cómplices, expresan que no quisieron seguir reproduciendo el sistema, ni quieren seguir siendo parte de las dinámicas de este, por esto identificaron como fundamentales los factores de Tiempo y Espacio para poder reflexionar en torno a esta realidad y también para cuestionarse a sí mismas.


ENTREVISTA: MUJERES AUTOCONVOCADAS DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN MANTIENEN LA PRIMERA TOMA FEMINISTA Y SEPARATISTA EN LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN

MAYO 12, 2018 ~ COLECTIVALAZARZAMORA
En una extensa entrevista, las MUJERES AUTOCONVOCADAS de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción, nos cuentan sus percepciones y sentires, a partir de que concretaran la primera toma FEMINISTA y SEPARATISTA de la historia de esa universidad.
La civilización patriarcal ha calado hondo en las vidas de las mujeres. En cada contexto particular, en cada espacio que habitamos, en las calles que recorremos, en nuestras propias casas hemos tenido que enfrentar cotidiana y naturalizadamente la invisibilización, la violación, el abuso y la agresión de una sociedad conformada en base a los privilegios masculinos y las prácticas patriarcales que buscan su perpetuidad.

Durante los últimos años debido a diferentes razones entre ellas el creciente acceso a las redes masivas de comunicación y el avance de las ideas feministas, se ha producido una fuerte respuesta a esta opresión histórica, que actualmente ha conmovido al mundo terribles hechos como violaciones masivas, feminicidios, abusos y acosos.

Frente a este contexto, nace la necesidad de visibilizar estas situaciones en todos los espacios, tanto en los cotidianos, como los institucionales, laborales y académicos, siendo este último escenario, el que ha protagonizado un auge feminista que ha marcado la historia de las universidades: la realización de las primeras tomas feministas separatistas en la historia de $hile.

Actualmente 7 universidades mantienen tomadas sus facultades, por parte de estudiantes mujeres que han decidido sacar la voz, los gritos y su gran fuerza para denunciar y desmantelar la terrible estructura patriarcal que rige las diferentes casas de estudio, históricamente dominadas por hombres.

Como Colectiva La Zarzamora, nos adentramos en la primera toma feminista y separatista de la Universidad de Concepción, dentro de sus 99 años de funcionamiento, específicamente en las dependencias de la Facultad de Educación, para conocer como se está llevando a cabo esta potente movilización generada por una enorme cantidad de mujeres autoconvocadas, quienes por medio de su equipo de comunicación, nos cuentan lo que ha significado para ellas el ser las protagonistas en este nuevo proceso histórico.

Con sus caras llenas de convicción y empatía, nos conducen a una de las salas de la facultad, donde nos preparamos para posteriormente encontrarnos en una conversación amena, llena de feminismo y amor entre mujeres.

Comenzamos refiriéndonos al cómo han vivido, sentido y habitado el auge del feminismo en el movimiento estudiantil. Frente a esto, consideran que hay una fuerte necesidad de solidarizar entre mujeres y de buscar espacios de contención. Esto se ha incrementado dentro de los dos últimos años, en los cuales se han creado instancias para ello, como los círculos de mujeres, pero también lo han visto reflejado en las decisiones cotidianas de las mujeres dentro de la universidad. Cambios como el dejar de salir con hombres, y preocupación por tener espacios seguros, son cada vez más frecuentes, lo que las ha llevado a re-encontrarse entre ellas.

“Ya estábamos bien cansadas de que en un espacio en el que principalmente convivimos muchas mujeres, fueran los hombres los que llevaran la voz, fueran los que nos representaran, ya era suficiente” agrega una de las compañeras.

Los espacios cotidianos que han generado entre mujeres, han sido absolutamente enriquecedores en sus vidas, lo que les ha permitido aprender las unas de las otras. Plantean que en este compartir pueden conversar sin afán de apropiarse del discurso de la otra, o de pasar por sobre las otras compañeras, anulando así la competitividad impuesta por el patriarcado en nuestras vidas. “Acá hemos vivido la sororidad, de la que hablamos siempre, de la que teorizábamos, acá yo he sentido sororidad con las compañeras, ha sido demasiado hermoso”.

Primera toma Feministas UdeCSiendo la Universidad de Concepción una de las cunas de los movimientos políticos revolucionarios, consideran de suma importancia el dejar de reproducir las formas masculinas de hacer política para lograr generarla desde otra lógica, nuestra propia lógica, lo que marca un precedente, debido a que el machismo y el patriarcado afectan no solo los espacios de estudio, sino también los de organización política dentro de la universidad.


Con respecto a los hechos que motivan esta toma, plantean que por una parte están todos los relatos de abuso que han podido recopilar, tanto dentro de la universidad, como en la facultad misma, dentro de estos mencionan una gran cantidad de denuncias de abuso sexual, acoso laboral (en el caso de las profesoras), y también de violaciones generadas bajo el contexto universitario, situaciones tremendamente fuertes, lo cual las ha llevado a tomar la decisión de movilizarse. Así mismo la contingencia nacional y experiencias de otras universidades que están en toma, en particular mencionan la visita que realizaron a la toma de la facultad de artes de la Universidad Austral de Valdivia, que en un principio fue separatista, las ha llevado a evidenciar otros casos de abuso, agresiones, acoso y violaciones que también afectaban a las compañeras de esa casa de estudios.

A través de estas experiencias, han evidenciado que los funcionarios académicos que han sido acusados y/o denunciados por estos hechos no reciben ningún tipo de sanción. “Nos dio bastante rabia, porque vimos que eso se reproduce en cada una de las casas de estudios en las que estamos, no son hechos aislados, son hechos cotidianos, y la idea es que todas unamos fuerzas para que este movimiento cobre vida y eliminemos el patriarcado de raíz, no podemos seguir esperando. Ya basta de todos los asesinatos, de la violencia cotidiana, no podemos seguir esperando, este es el punto”.

Si bien siempre han existido estas situaciones de abuso y de violaciones, identifican que lo que marca la diferencia hoy, es el empoderamiento que han desarrollado entre todas, tratan de ir uniendo las diversas experiencias, lo que coincide con un punto especial en sus vidas. “Fuera de la violencia directa como los casos de abusos y acosos, que son conocidos dentro de la universidad, también hay otras situaciones que son incluso más cotidianas y normalizadas, por ejemplo dentro de la sala de clases, el que se nos discrimine por ser mujeres, en el discurso se nos estigmatiza todo el tiempo… siempre se nos plantea el discurso de que somos menos capaces para alguna cosa”, plantean. Del mismo modo denuncian el poder que ejercen académicos dentro de la universidad, lo que hace aun más difícil que sean denunciados y que incluso sus compañeras manifiesten algún tipo de malestar frente a esto.

“Es difícil estar en una clase en la cual te hablen 15 minutos de que las mujeres somos hipersensibles o de que ya no se les puede mirar el escote a las alumnas”, incluso un académico expresaba a partir de esto: “¿Qué pasaría si él se enamorara de una estudiante?”, situaciones que se ven obligadas a soportar por las exigencias de asistencia, por lo que no se pueden negar a asistir a esas clases, incluso no queriendo estar ahí. Con respecto a esto exigen “Que haya un cambio y que se saque a esos profesores, y no solamente sean desplazados de esta universidad, ya que quizás lleguen a hacer clases a otra más precarizada, lo cual tampoco es la idea. La idea es que dejen de hacer docencia, porque no están capacitados para eso, están reproduciendo cosas que nosotras ya no vamos a tolerar más”

Para ellas es fundamental el hecho de que al menos en esta facultad, se están preparando para ser profesoras, “Por eso no queremos seguir perpetuando esos patrones culturales patriarcales, no queremos que en las salas de clases estemos formando machitos violentos o princesitas, queremos que cada una sea lo que quiera ser, que sean libres realmente”

Frente a este punto, establecen que muchas de las que se encontraron en esta contingencia, llegaron con otras ideas previas de lo que querían proyectar desde la pedagogía: desde el feminismo, desde la educación popular; lugares en los cuales se reconocen a sí mismas, lo que las lleva a buscar estas experiencias constantemente. “Siempre estamos en constante búsqueda de lo que queremos construir como comunidad, la comunidad que tenemos”.

Desde ellas nace el sentir de no continuar siendo cómplices, expresan que no quisieron seguir reproduciendo el sistema, ni quieren seguir siendo parte de las dinámicas de este, por esto identificaron como fundamentales los factores de Tiempo y Espacio para poder reflexionar en torno a esta realidad y también para cuestionarse a sí mismas.


Con respecto al cómo llegan a otorgarle el carácter SEPARATISTA a la toma, nos plantean que es fundamental el generar un espacio de confianza y seguro sin hombres presentes. En tomas mixtas en las cuales ellos están presentes se han generado rivalidades y competencias entre compañeras, por ir a encontrarse con los “hombres líderes”, y esos líderes solían ser quienes tenían las conductas más machistas, generando una forma de represión muy tóxica. Así mismo una de ellas nos expresa: “Nadie quiere estar al frente de su violador, nadie quiere estar al frente de quien la abuso, estamos cansadas de que crean que tiene la razón en todo, que nos quiten la palabra y digan, esto es de esta manera” luego interpela: “¿Por qué crees que tienes la razón en todo por ser hombre?, nunca has vivido un periodo menstrual, como puedes decir que conoces el dolor, ¡suficiente! Ya estamos agotadas de sus construcciones de su manera de ver el mundo tan cerrada tan poco empática y sin emocionalidad por que la han tenido reprimida toda su vida. Es agotador relacionarse con ellos. Es el momento de crear algo diferente entre nosotras y con ellos no se puede, sinceramente no se puede”

“Creemos también, que si vamos a hablar de demandas históricas de mujeres, no podemos ponernos a discutir con los hombres sobre lo que necesitamos como mujeres, en ese sentido tenemos que darnos el espacio para nosotras, por nosotras entre nosotras, si hay hombres porque hablaríamos entonces de feminismo si van a estar ellos. Nuestra misión no es contenerlos, seguir conteniéndolos, tenemos que realmente priorizarnos” agrega otra de las estudiantes.

Consideran que lo trascendental de estas movilizaciones, es que son creadas entre mujeres y para mujeres. Y con estas buscan evidenciar y visibilizar hechos de abuso, acoso y violaciones que no afectan a hombres sino a mujeres.

Nos cuentan sobre una asamblea general de estudiantes y funcionarias en la universidad, en la cual alguna estudiante plantea el incorporar a los hombres, haciéndose cargo de entregarles el conocimiento necesario para cambiar esta realidad, postura que rechazan, considerando que ya están cansadas de asumir esa carga, de asumir esa función, no quieren perder el tiempo en ello, ni siquiera en mencionarlo, ya que al igual que ellas, estos tienen acceso a la misma información y si quisieran informarse lo harían. Así mismo, nos expresan que ellos siempre han construido solos, y ellas siempre han quedado en segundo plano, no considerándolas. “Toda la vida han construido sin nosotras, ahora nosotras estamos construyendo sin ellos, porque queremos hacer algo para nosotras, para sanarnos nosotras y no para hacernos cargo de ellos”.

Las tremendas diferencias entre una toma mixta y una toma separatista son innegables, por ende quisimos saber sobre las que ellas consideraban más notorias: “Se pueden ver muchas diferencias, primero acá en esta misma facultad se veía mucho la dinámica de que eran los hombres quienes estaban en los espacios de discusión, y las mujeres generalmente, aunque suene doloroso decirlo, haciendo el aseo acá en la facultad, y eso es una gran diferencia. Yo creo que entre nosotras nos hemos compartido súper concientemente los roles y no se da eso de querer perjudicar a otra”.

La confianza es otra de las diferencias que destacan: “La confianza hermosa que se da. A la hora de dormir, un hecho tan simple y cotidiano, es otra cosa, es muy distinto” aludiendo a la inseguridad que provoca el dormir entre hombres, teniendo que cuidarse constantemente de que estos no vulneren sus espacios, ni cuerpas.

Otra diferencia que mencionan es la gran creatividad que surge en el estar entre mujeres, lo cual se manifesta en todos los aspectos de la cotidianidad en la toma, donde hay espacio para la poesía, la música y el arte tanto como para la discusión política. “Es como volver a ser niñas, reconectarnos, contar nuestras vidas, conocernos, conocer las historias de cada una, eso se ha ido dando: la reconstrucción histórica de las mujeres”

Desde su práctica en la toma las estudiantes, han reivindicado la sensibilidad, reconociéndola como algo que se les negaba constantemente: “La reivindicación de la sensibilidad, no se daba en otros espacios, donde estas en una toma y todo es súper estructurado y milico. Acá reivindicamos la sensibilidad, el llanto el apañarnos, el querernos” expresa una de ellas. La conversación siempre va sacándolos dolores de cada una y con esto van generando la identificación de sus propios dolores y el apañe necesario para sanar.

Nos cuentan también, que en otras tomas el nivel de tensión era tremendo, que se veían obligadas a estar concentradas constantemente, a no demostrar debilidad para poder ser escuchadas, el llorar estaba prohibido. “Es maravillosos estar entre compañeras y nunca había sentido esta libertad, estas ganas de crear… No me voy a detener, porque tengo la fuerza de todas, no quiero que pare jamás”, nos comenta emocionada una de ellas.

La horizontalidad es un aspecto fundamental que han desarrollado a cabalidad, y advierten que no se han generado liderazgos ni egos políticos que recuerdan haber visto crecer en tomas mixtas. Nos reímos juntas cuando una de ellas recuerda: “Estos hombres lideres que se posicionaban y que estaban todos los años en la toma, algunos que ya ni siquiera están en la universidad, y aparecen ahí”.

En esta toma se sienten acogidas, agregan que se mueven en bloque, que se ayudan constantemente inclusive en sus actividades académicas pedagógicas: “Ha sido una instancia de retroalimentación pedagógica feminista, y eso es importante”. No existen los amiguismos sino que todas son amigas y están dispuestas a ser mas amigas aún.

Anteriormente habían compartido solo en un espacio separatista, generado en la universidad, en el cual participaron a raíz de la denuncia de una estudiante que evidencio un abuso. Esto provocó que se autoconvocaran en un círculo de mujeres. “Ahora nos politizamos, ya dejamos de ser círculo de mujeres, fue harto tiempo que nos amamos, que nos conocimos, que nos tuvimos confianza, para reconstruir nuestras alas rotas, y ahora ya estamos politizadas, sabemos que queremos algo más profundo”, nos expresan con convicción.

Quisimos saber también sobre sus dinámicas diarias, nos cuentan que hay un respeto por el descanso de cada una, que intentan no reprimirse con respecto a ese descanso, que surge a partir de la gran cantidad de espacios de reflexión, asambleas nocturnas y creación. Es parte del cuidado entre mujeres, por eso tienen especial cuidado en esto, como también en mantener una buena alimentación. Todos los días, establecen turnos para hacer las comidas y hay un cuidado especial en el mantener una alimentación sana y balanceada, con muchas frutas, cereales, avena y legumbres. Entre todas han consensuado llevar una alimentación vegetariana.

En esta toma, la autonomía se manifiesta siempre, y esto ayuda a que nadie espere que le hagan nada, “La verdad es que siempre hemos sido autónomas, si los que no son autónomos son ellos, que siempre están esperando que les háganla comida, que les hagan el desayuno, que les laven la ropa, que les hagan todo ¡que les sirvan! Acá no pasa eso, acá hay mucho apañe”.

También nos expresan, que hay una preocupación tremenda por las otras y por su salud.”Yo me enfermé y todas me han cuidado caleta, un día me quedé dormida hasta la una de la tarde y cuando desperté ya me habían ido a ver, a preguntarme si estaba bien, me han traído remedio, y entre todas nos vamos cuidando, es súper bonito. Sé que hay un ojo atento… se que a todas nos importamos, es algo real”. Nos cuentan que este es un espacio libre de muchas cosas dañinas, como el ritmo de vida, la presión, y siempre ponen atención en conocerse, así como en mantener los espacios abiertos para poder escucharse todas.

Quisimos saber que pensaban sobre la misoginia presente, tanto en el curriculum, como en las prácticas pedagógicas. A partir de esto nos cuentan que estas se pueden identificar por ejemplo en los autores que deben leer, nos aseveran que tienen buenísimas profesoras, con tremendas investigaciones, que no son avaladas por la academia por ser mujeres. También nos dicen que hay muchas estudiantes que escriben y que les cuesta mucho ser avaladas en este espacio. Siempre están leyendo a los profesores hombres que tienen mucho poder, los cuales son priorizados por la universidad, lo cual induce a postergar a las profesoras mujeres, como si ellas no fueran relevantes en su formación pedagógica, y si estas son exigentes inmediatamente hay un cuestionamiento lo que no se refleja en la reacción hacia las exigencias de profesores hombres. “Creo que también eso es misógino que solamente los profesores sean los que pueden ser exigentes” comentan.

Nos expresan que hay una dominación del lenguaje masculino sexista en el aula, que cada vez mas hay interpelaciones en este aspecto a los profesores, y esto ha ido en aumento, se dan cuenta que son invisibilizadas y que no quieren seguir siéndolo.

Con respecto al mismo punto pero en relación a las aulas de los colegios en los cuales realizan sus pasantías, una de ellas nos comenta: “Podríamos sacar un compilado de lenguaje sexista en el aula y de cómo se reproducen los roles, eso es algo que también discutimos harto, porque es súper explicito”. Esto se manifiesta en sus propias clases, en las cuales se generaliza el lenguaje masculinista: “En un momento les dije que empezaran a ocupar el todas que somos 44 mujeres y un hombre, que mi compañero no se va a sentir poco incluido porque digamos todas, sino que es todo lo contrario ¿Donde estamos todas en ese todos? ¿Por qué tiene que ser así, y ha sido interesante conversar eso con mis profesoras, porque son mujeres muy inteligentes, las cuales van en pos de la inclusión, porque de eso se trata la educación diferencial, que se deje de discriminar a las personas por sus diferencias y que empecemos a construir en base a estas diferencias, intentar ser todas iguales no nos va a llevar a ningún lugar” expresa una de ellas como estudiante de pedagogía diferencial.

“Nosotras también hemos trabajado en educación popular y es lo mismo, es sexista igual, la validación de los hombres por sobre las mujeres, siempre van a escuchar a los hombres por sobre nosotras, siempre van a validar el discurso de los hombres sobre las mujeres y así se reproduce en todo” Agregan con respecto a sus experiencias autónomas en el ámbito de la educación popular. “Nos posicionamos frente a eso y queremos cambiarlo, destruirlo, no es ponerle un parche, esto desde la raíz está mal y queremos eliminarlo por completo y construir algo nuevo entre nosotras”.

Ellas están cuestionando los roles que observan en la escuela: “La escuela no está pensada para mujeres como nosotras, está pensada para mujeres sumisas, que reproducen los roles del patriarcado. entonces también nos motiva lo interno. El cómo nos vamos a acomodar a un sistema educativo, si este sistema educativo no está hecho para lo que pensamos, para la forma en la cual queremos proyectar comunidad”. Consideran la escuela como “Una escuela homofóbica, lesbofóbica, transfóbica, una escuela muy apegada al patriotismo” y frente a este escenario, las mujeres son en su mayoría quienes desarrollan la labor de propiciar estos espacios de aprendizaje y enseñanza, por ende, no pueden seguir reproduciendo una sociedad patriarcal que va en desmedro de ellas mismas.


ENTREVISTA: MUJERES AUTOCONVOCADAS DE LA FACULTAD DE EDUCACIÓN MANTIENEN LA PRIMERA TOMA FEMINISTA Y SEPARATISTA EN LA UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN

MAYO 12, 2018 ~ COLECTIVALAZARZAMORA
En una extensa entrevista, las MUJERES AUTOCONVOCADAS de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción, nos cuentan sus percepciones y sentires, a partir de que concretaran la primera toma FEMINISTA y SEPARATISTA de la historia de esa universidad.
La civilización patriarcal ha calado hondo en las vidas de las mujeres. En cada contexto particular, en cada espacio que habitamos, en las calles que recorremos, en nuestras propias casas hemos tenido que enfrentar cotidiana y naturalizadamente la invisibilización, la violación, el abuso y la agresión de una sociedad conformada en base a los privilegios masculinos y las prácticas patriarcales que buscan su perpetuidad.

Durante los últimos años debido a diferentes razones entre ellas el creciente acceso a las redes masivas de comunicación y el avance de las ideas feministas, se ha producido una fuerte respuesta a esta opresión histórica, que actualmente ha conmovido al mundo terribles hechos como violaciones masivas, feminicidios, abusos y acosos.

Frente a este contexto, nace la necesidad de visibilizar estas situaciones en todos los espacios, tanto en los cotidianos, como los institucionales, laborales y académicos, siendo este último escenario, el que ha protagonizado un auge feminista que ha marcado la historia de las universidades: la realización de las primeras tomas feministas separatistas en la historia de $hile.

Actualmente 7 universidades mantienen tomadas sus facultades, por parte de estudiantes mujeres que han decidido sacar la voz, los gritos y su gran fuerza para denunciar y desmantelar la terrible estructura patriarcal que rige las diferentes casas de estudio, históricamente dominadas por hombres.

Como Colectiva La Zarzamora, nos adentramos en la primera toma feminista y separatista de la Universidad de Concepción, dentro de sus 99 años de funcionamiento, específicamente en las dependencias de la Facultad de Educación, para conocer como se está llevando a cabo esta potente movilización generada por una enorme cantidad de mujeres autoconvocadas, quienes por medio de su equipo de comunicación, nos cuentan lo que ha significado para ellas el ser las protagonistas en este nuevo proceso histórico.

Con sus caras llenas de convicción y empatía, nos conducen a una de las salas de la facultad, donde nos preparamos para posteriormente encontrarnos en una conversación amena, llena de feminismo y amor entre mujeres.

Comenzamos refiriéndonos al cómo han vivido, sentido y habitado el auge del feminismo en el movimiento estudiantil. Frente a esto, consideran que hay una fuerte necesidad de solidarizar entre mujeres y de buscar espacios de contención. Esto se ha incrementado dentro de los dos últimos años, en los cuales se han creado instancias para ello, como los círculos de mujeres, pero también lo han visto reflejado en las decisiones cotidianas de las mujeres dentro de la universidad. Cambios como el dejar de salir con hombres, y preocupación por tener espacios seguros, son cada vez más frecuentes, lo que las ha llevado a re-encontrarse entre ellas.

“Ya estábamos bien cansadas de que en un espacio en el que principalmente convivimos muchas mujeres, fueran los hombres los que llevaran la voz, fueran los que nos representaran, ya era suficiente” agrega una de las compañeras.

Los espacios cotidianos que han generado entre mujeres, han sido absolutamente enriquecedores en sus vidas, lo que les ha permitido aprender las unas de las otras. Plantean que en este compartir pueden conversar sin afán de apropiarse del discurso de la otra, o de pasar por sobre las otras compañeras, anulando así la competitividad impuesta por el patriarcado en nuestras vidas. “Acá hemos vivido la sororidad, de la que hablamos siempre, de la que teorizábamos, acá yo he sentido sororidad con las compañeras, ha sido demasiado hermoso”.

Primera toma Feministas UdeCSiendo la Universidad de Concepción una de las cunas de los movimientos políticos revolucionarios, consideran de suma importancia el dejar de reproducir las formas masculinas de hacer política para lograr generarla desde otra lógica, nuestra propia lógica, lo que marca un precedente, debido a que el machismo y el patriarcado afectan no solo los espacios de estudio, sino también los de organización política dentro de la universidad.


Con respecto a los hechos que motivan esta toma, plantean que por una parte están todos los relatos de abuso que han podido recopilar, tanto dentro de la universidad, como en la facultad misma, dentro de estos mencionan una gran cantidad de denuncias de abuso sexual, acoso laboral (en el caso de las profesoras), y también de violaciones generadas bajo el contexto universitario, situaciones tremendamente fuertes, lo cual las ha llevado a tomar la decisión de movilizarse. Así mismo la contingencia nacional y experiencias de otras universidades que están en toma, en particular mencionan la visita que realizaron a la toma de la facultad de artes de la Universidad Austral de Valdivia, que en un principio fue separatista, las ha llevado a evidenciar otros casos de abuso, agresiones, acoso y violaciones que también afectaban a las compañeras de esa casa de estudios.

A través de estas experiencias, han evidenciado que los funcionarios académicos que han sido acusados y/o denunciados por estos hechos no reciben ningún tipo de sanción. “Nos dio bastante rabia, porque vimos que eso se reproduce en cada una de las casas de estudios en las que estamos, no son hechos aislados, son hechos cotidianos, y la idea es que todas unamos fuerzas para que este movimiento cobre vida y eliminemos el patriarcado de raíz, no podemos seguir esperando. Ya basta de todos los asesinatos, de la violencia cotidiana, no podemos seguir esperando, este es el punto”.

Si bien siempre han existido estas situaciones de abuso y de violaciones, identifican que lo que marca la diferencia hoy, es el empoderamiento que han desarrollado entre todas, tratan de ir uniendo las diversas experiencias, lo que coincide con un punto especial en sus vidas. “Fuera de la violencia directa como los casos de abusos y acosos, que son conocidos dentro de la universidad, también hay otras situaciones que son incluso más cotidianas y normalizadas, por ejemplo dentro de la sala de clases, el que se nos discrimine por ser mujeres, en el discurso se nos estigmatiza todo el tiempo… siempre se nos plantea el discurso de que somos menos capaces para alguna cosa”, plantean. Del mismo modo denuncian el poder que ejercen académicos dentro de la universidad, lo que hace aun más difícil que sean denunciados y que incluso sus compañeras manifiesten algún tipo de malestar frente a esto.

“Es difícil estar en una clase en la cual te hablen 15 minutos de que las mujeres somos hipersensibles o de que ya no se les puede mirar el escote a las alumnas”, incluso un académico expresaba a partir de esto: “¿Qué pasaría si él se enamorara de una estudiante?”, situaciones que se ven obligadas a soportar por las exigencias de asistencia, por lo que no se pueden negar a asistir a esas clases, incluso no queriendo estar ahí. Con respecto a esto exigen “Que haya un cambio y que se saque a esos profesores, y no solamente sean desplazados de esta universidad, ya que quizás lleguen a hacer clases a otra más precarizada, lo cual tampoco es la idea. La idea es que dejen de hacer docencia, porque no están capacitados para eso, están reproduciendo cosas que nosotras ya no vamos a tolerar más”

Para ellas es fundamental el hecho de que al menos en esta facultad, se están preparando para ser profesoras, “Por eso no queremos seguir perpetuando esos patrones culturales patriarcales, no queremos que en las salas de clases estemos formando machitos violentos o princesitas, queremos que cada una sea lo que quiera ser, que sean libres realmente”

Frente a este punto, establecen que muchas de las que se encontraron en esta contingencia, llegaron con otras ideas previas de lo que querían proyectar desde la pedagogía: desde el feminismo, desde la educación popular; lugares en los cuales se reconocen a sí mismas, lo que las lleva a buscar estas experiencias constantemente. “Siempre estamos en constante búsqueda de lo que queremos construir como comunidad, la comunidad que tenemos”.

Desde ellas nace el sentir de no continuar siendo cómplices, expresan que no quisieron seguir reproduciendo el sistema, ni quieren seguir siendo parte de las dinámicas de este, por esto identificaron como fundamentales los factores de Tiempo y Espacio para poder reflexionar en torno a esta realidad y también para cuestionarse a sí mismas.


Con respecto al cómo llegan a otorgarle el carácter SEPARATISTA a la toma, nos plantean que es fundamental el generar un espacio de confianza y seguro sin hombres presentes. En tomas mixtas en las cuales ellos están presentes se han generado rivalidades y competencias entre compañeras, por ir a encontrarse con los “hombres líderes”, y esos líderes solían ser quienes tenían las conductas más machistas, generando una forma de represión muy tóxica. Así mismo una de ellas nos expresa: “Nadie quiere estar al frente de su violador, nadie quiere estar al frente de quien la abuso, estamos cansadas de que crean que tiene la razón en todo, que nos quiten la palabra y digan, esto es de esta manera” luego interpela: “¿Por qué crees que tienes la razón en todo por ser hombre?, nunca has vivido un periodo menstrual, como puedes decir que conoces el dolor, ¡suficiente! Ya estamos agotadas de sus construcciones de su manera de ver el mundo tan cerrada tan poco empática y sin emocionalidad por que la han tenido reprimida toda su vida. Es agotador relacionarse con ellos. Es el momento de crear algo diferente entre nosotras y con ellos no se puede, sinceramente no se puede”

“Creemos también, que si vamos a hablar de demandas históricas de mujeres, no podemos ponernos a discutir con los hombres sobre lo que necesitamos como mujeres, en ese sentido tenemos que darnos el espacio para nosotras, por nosotras entre nosotras, si hay hombres porque hablaríamos entonces de feminismo si van a estar ellos. Nuestra misión no es contenerlos, seguir conteniéndolos, tenemos que realmente priorizarnos” agrega otra de las estudiantes.

Consideran que lo trascendental de estas movilizaciones, es que son creadas entre mujeres y para mujeres. Y con estas buscan evidenciar y visibilizar hechos de abuso, acoso y violaciones que no afectan a hombres sino a mujeres.

Nos cuentan sobre una asamblea general de estudiantes y funcionarias en la universidad, en la cual alguna estudiante plantea el incorporar a los hombres, haciéndose cargo de entregarles el conocimiento necesario para cambiar esta realidad, postura que rechazan, considerando que ya están cansadas de asumir esa carga, de asumir esa función, no quieren perder el tiempo en ello, ni siquiera en mencionarlo, ya que al igual que ellas, estos tienen acceso a la misma información y si quisieran informarse lo harían. Así mismo, nos expresan que ellos siempre han construido solos, y ellas siempre han quedado en segundo plano, no considerándolas. “Toda la vida han construido sin nosotras, ahora nosotras estamos construyendo sin ellos, porque queremos hacer algo para nosotras, para sanarnos nosotras y no para hacernos cargo de ellos”.


Primera toma Feministas UdeC 50Las tremendas diferencias entre una toma mixta y una toma separatista son innegables, por ende quisimos saber sobre las que ellas consideraban más notorias: “Se pueden ver muchas diferencias, primero acá en esta misma facultad se veía mucho la dinámica de que eran los hombres quienes estaban en los espacios de discusión, y las mujeres generalmente, aunque suene doloroso decirlo, haciendo el aseo acá en la facultad, y eso es una gran diferencia. Yo creo que entre nosotras nos hemos compartido súper concientemente los roles y no se da eso de querer perjudicar a otra”.

La confianza es otra de las diferencias que destacan: “La confianza hermosa que se da. A la hora de dormir, un hecho tan simple y cotidiano, es otra cosa, es muy distinto” aludiendo a la inseguridad que provoca el dormir entre hombres, teniendo que cuidarse constantemente de que estos no vulneren sus espacios, ni cuerpas.

Otra diferencia que mencionan es la gran creatividad que surge en el estar entre mujeres, lo cual se manifesta en todos los aspectos de la cotidianidad en la toma, donde hay espacio para la poesía, la música y el arte tanto como para la discusión política. “Es como volver a ser niñas, reconectarnos, contar nuestras vidas, conocernos, conocer las historias de cada una, eso se ha ido dando: la reconstrucción histórica de las mujeres”

Desde su práctica en la toma las estudiantes, han reivindicado la sensibilidad, reconociéndola como algo que se les negaba constantemente: “La reivindicación de la sensibilidad, no se daba en otros espacios, donde estas en una toma y todo es súper estructurado y milico. Acá reivindicamos la sensibilidad, el llanto el apañarnos, el querernos” expresa una de ellas. La conversación siempre va sacándolos dolores de cada una y con esto van generando la identificación de sus propios dolores y el apañe necesario para sanar.

Nos cuentan también, que en otras tomas el nivel de tensión era tremendo, que se veían obligadas a estar concentradas constantemente, a no demostrar debilidad para poder ser escuchadas, el llorar estaba prohibido. “Es maravillosos estar entre compañeras y nunca había sentido esta libertad, estas ganas de crear… No me voy a detener, porque tengo la fuerza de todas, no quiero que pare jamás”, nos comenta emocionada una de ellas.

La horizontalidad es un aspecto fundamental que han desarrollado a cabalidad, y advierten que no se han generado liderazgos ni egos políticos que recuerdan haber visto crecer en tomas mixtas. Nos reímos juntas cuando una de ellas recuerda: “Estos hombres lideres que se posicionaban y que estaban todos los años en la toma, algunos que ya ni siquiera están en la universidad, y aparecen ahí”.

En esta toma se sienten acogidas, agregan que se mueven en bloque, que se ayudan constantemente inclusive en sus actividades académicas pedagógicas: “Ha sido una instancia de retroalimentación pedagógica feminista, y eso es importante”. No existen los amiguismos sino que todas son amigas y están dispuestas a ser mas amigas aún.

Anteriormente habían compartido solo en un espacio separatista, generado en la universidad, en el cual participaron a raíz de la denuncia de una estudiante que evidencio un abuso. Esto provocó que se autoconvocaran en un círculo de mujeres. “Ahora nos politizamos, ya dejamos de ser círculo de mujeres, fue harto tiempo que nos amamos, que nos conocimos, que nos tuvimos confianza, para reconstruir nuestras alas rotas, y ahora ya estamos politizadas, sabemos que queremos algo más profundo”, nos expresan con convicción.

Quisimos saber también sobre sus dinámicas diarias, nos cuentan que hay un respeto por el descanso de cada una, que intentan no reprimirse con respecto a ese descanso, que surge a partir de la gran cantidad de espacios de reflexión, asambleas nocturnas y creación. Es parte del cuidado entre mujeres, por eso tienen especial cuidado en esto, como también en mantener una buena alimentación. Todos los días, establecen turnos para hacer las comidas y hay un cuidado especial en el mantener una alimentación sana y balanceada, con muchas frutas, cereales, avena y legumbres. Entre todas han consensuado llevar una alimentación vegetariana.

En esta toma, la autonomía se manifiesta siempre, y esto ayuda a que nadie espere que le hagan nada, “La verdad es que siempre hemos sido autónomas, si los que no son autónomos son ellos, que siempre están esperando que les háganla comida, que les hagan el desayuno, que les laven la ropa, que les hagan todo ¡que les sirvan! Acá no pasa eso, acá hay mucho apañe”.

También nos expresan, que hay una preocupación tremenda por las otras y por su salud.”Yo me enfermé y todas me han cuidado caleta, un día me quedé dormida hasta la una de la tarde y cuando desperté ya me habían ido a ver, a preguntarme si estaba bien, me han traído remedio, y entre todas nos vamos cuidando, es súper bonito. Sé que hay un ojo atento… se que a todas nos importamos, es algo real”. Nos cuentan que este es un espacio libre de muchas cosas dañinas, como el ritmo de vida, la presión, y siempre ponen atención en conocerse, así como en mantener los espacios abiertos para poder escucharse todas.

Quisimos saber que pensaban sobre la misoginia presente, tanto en el curriculum, como en las prácticas pedagógicas. A partir de esto nos cuentan que estas se pueden identificar por ejemplo en los autores que deben leer, nos aseveran que tienen buenísimas profesoras, con tremendas investigaciones, que no son avaladas por la academia por ser mujeres. También nos dicen que hay muchas estudiantes que escriben y que les cuesta mucho ser avaladas en este espacio. Siempre están leyendo a los profesores hombres que tienen mucho poder, los cuales son priorizados por la universidad, lo cual induce a postergar a las profesoras mujeres, como si ellas no fueran relevantes en su formación pedagógica, y si estas son exigentes inmediatamente hay un cuestionamiento lo que no se refleja en la reacción hacia las exigencias de profesores hombres. “Creo que también eso es misógino que solamente los profesores sean los que pueden ser exigentes” comentan.

Nos expresan que hay una dominación del lenguaje masculino sexista en el aula, que cada vez mas hay interpelaciones en este aspecto a los profesores, y esto ha ido en aumento, se dan cuenta que son invisibilizadas y que no quieren seguir siéndolo.

Con respecto al mismo punto pero en relación a las aulas de los colegios en los cuales realizan sus pasantías, una de ellas nos comenta: “Podríamos sacar un compilado de lenguaje sexista en el aula y de cómo se reproducen los roles, eso es algo que también discutimos harto, porque es súper explicito”. Esto se manifiesta en sus propias clases, en las cuales se generaliza el lenguaje masculinista: “En un momento les dije que empezaran a ocupar el todas que somos 44 mujeres y un hombre, que mi compañero no se va a sentir poco incluido porque digamos todas, sino que es todo lo contrario ¿Donde estamos todas en ese todos? ¿Por qué tiene que ser así, y ha sido interesante conversar eso con mis profesoras, porque son mujeres muy inteligentes, las cuales van en pos de la inclusión, porque de eso se trata la educación diferencial, que se deje de discriminar a las personas por sus diferencias y que empecemos a construir en base a estas diferencias, intentar ser todas iguales no nos va a llevar a ningún lugar” expresa una de ellas como estudiante de pedagogía diferencial.

“Nosotras también hemos trabajado en educación popular y es lo mismo, es sexista igual, la validación de los hombres por sobre las mujeres, siempre van a escuchar a los hombres por sobre nosotras, siempre van a validar el discurso de los hombres sobre las mujeres y así se reproduce en todo” Agregan con respecto a sus experiencias autónomas en el ámbito de la educación popular. “Nos posicionamos frente a eso y queremos cambiarlo, destruirlo, no es ponerle un parche, esto desde la raíz está mal y queremos eliminarlo por completo y construir algo nuevo entre nosotras”.

Ellas están cuestionando los roles que observan en la escuela: “La escuela no está pensada para mujeres como nosotras, está pensada para mujeres sumisas, que reproducen los roles del patriarcado. entonces también nos motiva lo interno. El cómo nos vamos a acomodar a un sistema educativo, si este sistema educativo no está hecho para lo que pensamos, para la forma en la cual queremos proyectar comunidad”. Consideran la escuela como “Una escuela homofóbica, lesbofóbica, transfóbica, una escuela muy apegada al patriotismo” y frente a este escenario, las mujeres son en su mayoría quienes desarrollan la labor de propiciar estos espacios de aprendizaje y enseñanza, por ende, no pueden seguir reproduciendo una sociedad patriarcal que va en desmedro de ellas mismas.


Sobre la transcendencia de estas movilizaciones a nivel social y cómo se extiende hacia afuera del espacio académico, nos mencionan que por medio de la difusión de sus actividades tratan de llegar a todas, así mismo conversan con las mujeres que conforman sus entorno cotidiano, desde la señora a la cual ven diariamente, a las trabajadoras, a sus profesoras de pasantía, a las niñas del liceo de sus pasantías; saben que esto va relacionado a un cambio real, en el cual “Se dejen de normalizar todas las construcciones patriarcales que tenemos, yo se que todo el mundo va a empezar a darse cuenta de que hay algo que no está bien”, nos plantea una de ellas.

Consideran que esta ola feminista, de alguna u otra forma, repercutirá en el cotidiano de otras personas externas, es un tema que conversan en las asambleas, ya que es fundamental que esto no quede dentro de la academia: “Estamos todas muy claras de que tenemos un privilegio, que podemos utilizar en pos de ayudar a nuestras hermanas”. La idea que quieren desarrollar, es generar redes de apoyo que se expandan hacia fuera de la universidad, a la cual identifican con una “burbuja”. Tienen la preocupación de lograr que el mensaje que quieren comunicar, sea entendido también por las mujeres que no están dentro del espacio académico, por no querer o no poder estar en este por razones de trabajo, porque son mamas, porque tienen que cumplir con otros tipos de necesidades propias de su entorno social. “Sabemos que si nosotras tenemos el tiempo y el espacio ¿Por qué solamente limitaríamos este movimiento a nosotras?, ¿Para conseguir más privilegios de los que tenemos solo para nosotras? ¿Qué sacamos con levantar un protocolo, si eso no va a terminar con la violencia en las calles, porque claro nos vamos a ver protegidas dentro de la universidad, pero de aquí para afuera, ¿Cuál va a ser el escenario donde vamos a transitar? Entonces también queremos llamar a los sindicatos, llamar a las mujeres pobladoras, llamar a las mujeres de los movimientos sociales, a las de los movimientos territoriales que puedan confluir en esto, que en el fondo, es un llamado a parar todas, a entender también como puede ser la organización entre mujeres y para mujeres”

Sobre el apoyo que han recibido de mujeres externas a la universidad, señalan que se han desarrollado diferentes actividades como el “circulo autónomo de estudios feministas” de la colectiva Rebrote Feminista, que se iba a desarrollar en otro espacio, pero al contactarlas, tuvieron el gesto de cambiar el espacio y realizarlo en la biblioteca de la Facultad en apoyo a la toma, cambio que fue realizado casi el día anterior al evento, cosa que podía haber repercutido en la convocatoria, pero de todas formas lo hicieron como forma de solidarizar. También Radio Humedales ha ofrecido apoyo, han realizado entrevistas y las invitaron a generar una transmisión en vivo. “Ustedes mismas, Camila que ha estado registrando todo lo que es la toma, las asambleas, ha estado presente, yo creo que todas esas cosas a nosotras nos quedan y agradecemos un montón el apañe, así como también las mujeres que han venido a realizar talleres en un espacio separatista, solo para mujeres, han tenido esa disposición”

Dentro de los talleres que se han desarrollado en la toma, mencionan el taller de ginecología natural, taller de educación no sexista, conversatorios con mujeres pobladoras y organizaciones territoriales, taller de bio danza, taller de tinku, entre otros.

También han tenido la oportunidad de conocer “muchas redes de mujeres lesbofeministas, mujeres muy inteligentes, que nos van llenando de tanta información de tanta cultura, me impresiona todo lo que tienen en sus cabezas y como lo entregan y como nos educan, sin darme cuenta estoy llenándome de información todos los días y estoy generando muchas ideas. No puedo dormir en las noches de todo lo que quiero hacer, y eso es gracias a toda esta red gigante de mujeres que realmente se sienten convocadas en este espacio”. Esto las proyecta en el tiempo, y nos cuentan que tienen semanas enteras copadas de actividades y talleres, para todo lo que necesitan aprender.

Sobre el apañe dentro de la universidad, nos conversan que las profesoras están apoyándolas, y que cada vez se suman más estudiantes de otras facultades, lo cual se manifiesta en el desarrollo de tremendas asambleas de mujeres, en las cuales comunican sus sentires, exigencias y prácticas. También mencionan el apoyo que han conseguido dentro de sus entornos cercanos, con sus madres, con las mujeres que las rodean, en el día a día quienes les manifiestan su total apoyo frente a las exigencias e ideas que plantean.

Cuando les preguntamos sobre qué mensaje enviarían a las compañeras que aun no se unen a las movilizaciones nos dicen: “Quiero hacer un llamado a que todas las mujeres se den cuenta de que siempre hemos sido libres, de que nunca hemos sido la mitad de otra persona, de que tenemos que volver a amarnos, que hay que empezar a construir con nuestras compañeras, que nos empoderemos para no volver a sentir miedo, porque al final, creo que vamos a poder ser libres y que las personas y los hombres van a dejar de ejercer esta violencia en todos los aspectos”.

“Los hombres siempre ha tenido privilegios, y eso no está bien, no corresponde, eso es una construcción y todo lo que se construye se puede destruir” agrega una de las estudiantes”. Otra de las chicas agrega “Llamamos a otras mujeres de las distintas universidades que se pueden tomar sus espacios, por ejemplo para las mujeres trabajadoras tal vez es mucho más complejo en cuanto a la represión en torno a la toma de sus espacios entonces también llamamos a fortalecer estos espacios estudiantiles de movilización en un primera instancia para poder extenderlo a toda la sociedad. Es necesario que nos tomemos este año, como un año histórico de lucha” agregan.

“Queremos re significar lo que es la universidad y lo que significa para nosotras, también nos gustaría hacer un llamado a las mujeres que se sienten empoderadas, o que quieren hacerlo a que se sumen, todo parte por hablar con las amigas, y después de eso no para, encuentras una amiga y ya no hay vuelta atrás”.

Continúan luego: “Hacemos un llamado a organizarnos entre mujeres, mas allá de un contexto específico como este, que es una situación extraordinaria, yo creo que el llamado es a estar constantemente conociéndonos, creando entre nosotras, organizándonos políticamente, porque es necesario para sacar y enterrar por siempre estas lógicas que hemos estado llevando a cabo nosotras mismas en otros espacio organizativos, de donde hemos finalmente ido restándonos, restándonos de los espacios políticos en general y eso no está bien. No está bien que tengamos que dejar de ser sujetas transformadoras de la sociedad, solamente porque no nos sentimos cómodas en esos espacios. Tenemos que tener alternativas, nuestras alternativas propias, y que nos una a todas, yo creo que es una invitación ahora y en la posteridad también”

“Hacemos un llamado a organizar esa rabia de cuando matan a una de nosotras, o abusan de una compañera, para que esto deje de ocurrir y nosotras podamos transformar esta sociedad. También queremos hacer la invitación a las mujeres a atreverse, porque organizarse entre mujeres es genial, hay que atreverse a hacerlo”. Terminan luego con las siguientes frases: “Libérense de todos los prejuicios, olviden la mirada ajena y vuelvan a ser libres. LA REVOLUCIÓN SERA FEMINISTA O NO SERÁ”.

*Las estudiantes determinaron no incluir nombres en esta entrevista, ya que los pensamientos que nos manifestaron no son individuales, sino que se han trabajado de manera horizontal y representan los sentires consensuados de todas las mujeres autoconvocadas de la Facultad de Educación de la Universidad de Concepción.

Colectiva La Zarzamora/ Registro fotográfico: Camila Lassalle R.
"Cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar. " (Mark Twain)

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