CNT

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La Confederación Nacional del Trabajo (CNT) es una unión confederada de sindicatos autónomos anarcosindicalistas de España que está adherida a la organización internacional Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). Se la conoce por este motivo también con el nombre de CNT-AIT. Es una organización que ha jugado un papel muy significativo dentro de los movimientos sociales relacionados con el anarquismo.


Contenido

Historia

Los primeros años

El movimiento anarquista español carecía de una organización nacional estable en sus primeros años. El anarquista Juan Gómez Casas discutió la evolución de la organización anarquista antes de la creación de la CNT:

Después de un periodo de dispersión, la Federación de Trabajadores de la Región Española desapareció, para ser reemplazada por la Organización Anarquista de la Región Española... Esta organización entonces cambió, en 1890, al Pacto de Ayuda y Solidaridad, el cual fue por sí mismo disuelto en 1896 debido a la represiva legislación en contra del anarquismo separandose en varios núcleos y sociedades de trabajadores autónomas... Los restos que quedaron del FRE dieron origen a la Solidaridad Obrera en 1907, la antecesora directa de la CNT.

Juan Gómez Casas {{{3}}}

Existió un consenso general entre los anarquistas a principios del siglo XX de que una nueva organización laboral nacional se necesitaba para traer coherencia y fuerza al movimiento. Esta situación se enmarcaba dentro del proceso natural de la revolución industrial. Durante la restauración borbónica, a los partidos tradicionales y dinásticos representados por Cánovas del Castillo y Práxedes Mateo Sagasta, el movimiento obrero emergente se unió alrededor del PSOE como fuerza política y de la UGT como sindicato obrero. No faltaban tampoco los movimientos republicanos y con más acento demócrata que parte de la nueva burguesía apoyaba.

El peso del sindicalismo revolucionario de los primeros años procedía de las tesis de los redactores de Solidaridad Obrera José Prat y Ricardo Mella, procedentes del anarcosindicalismo, pero que creían en los preceptos básicos de la lucha sindicalista revolucionaria.

Así, la CNT nació hacia el año 1910 en Barcelona en un congreso del sindicato catalán Solidaridad Obrera con el objetivo de constituir una fuerza relevante opositora al sindicato mayoritario por entonces, la socialista UGT y "apresurar la emancipación económica de la clase trabajadora a través de la expropiación revolucionaria de la burguesía...". La CNT comenzó siendo pequeña, con alrededor de 30.000 miembros a través de varios sindicatos y otras confederaciones.

En 1911 con ocasión de su primer congreso se convocó una huelga general lo que provocó que el sindicato fuese ilegalizado hasta 1914. En ese mismo año de 1911, el sindicato recibió oficialmente su nombre.

A partir de 1916 la CNT cambió de estrategia con respecto a la UGT estableciendo relaciones con este sindicato, lo que hizo que ambas organizaciones convocaran conjuntamente la huelga general de 1917. En el segundo congreso de la CNT en 1919 se estudió la posibilidad de la fusión de las organizaciones para contribuir a una mayor unidad del movimiento obrero español. En el mismo congreso se aprobó la vinculación provisional de la CNT a la Tercera Internacional, pero tras la visita de Ángel Pestaña a la URSS y por consejo de éste, la CNT se apartará de ella definitivamente en 1922.

Auge de la CNT

A partir de 1918 la CNT se fortaleció por una crisis en la industria catalana, lo que llevó a muchos obreros a afiliarse al sindicato. El sindicato tuvo un papel destacado en el desarrollo de la huelga de La Canadiense. Entonces empezó a cundir el pánico entre los patrones, siendo el origen del pistolerismo que propició un auge de la violencia y afectó significativamente al sindicato.

En 1922 se forma en Berlín la Asociación Internacional de los Trabajadores, organización a la que se adhiere la CNT. En 1923, con el advenimiento de la dictadura de Miguel Primo de Rivera, el sindicato es ilegalizado.

En 1927 y ante el posicionamiento "moderado" de algunos cenetistas, se crea en Valencia la Federación Anarquista Ibérica (FAI), una asociación de grupos de afinidad anarquistas, que desempeñará un papel importante en los siguientes años a través de la denominada trabazón con la CNT, es decir la presencia de elementos faístas en la anarcosindical. La intención era que el sindicato no se alejase de los postulados ácratas.

La Segunda República

Tras la caída del antiguo régimen hay un inicial apoyo a la Segunda República que irá disminuyendo durante el período del 1931-1933 por los constantes enfrentamientos con las autoridades republicanas en las sucesivas huelgas sectoriales y generales, al final del cual incluso se llevarán a cabo las llamadas revoluciones de Enero y de Diciembre, ambas rápidamente controladas por el Estado, y a los sucesos de Casas Viejas. En aquel entonces, el núcleo principal de la CNT estaba en Cataluña, pero en otras regiones ganaba importancia como en Aragón (donde era mayoritario frente a UGT) o Andalucía.

Las tensiones entre el "ala moderada" (no faístas) y el "ala radical" (faístas) son constantes y complejas de analizar dado el carácter descentralizado y sectorial de la organización. Finalmente en 1931 un grupo de no faístas publica el Manifiesto de los Treinta que dará lugar al treintismo y en 1932 Ángel Pestaña crea el Partido Sindicalista.

El bienio radical-cedista supuso una etapa de clandestinidad que atacó profundamente las bases del anarcosindicalismo a nivel nacional, durante el que la CNT participaría en un plano secundario frente a la iniciativa socialista en la llamada Revolución de octubre de 1934. En Asturias, sin embargo, la Confederación Regional del Trabajo de Asturias, León y Palencia de la CNT participará activamente en la revolución como consecuencia de su postura más proclive a la alianza obrera formalizada a través de la UHP con el pacto con la UGT y la FSA. De esta manera, en La Felguera, y en el barrio de El Llano de Gijón se llegaron a dar breves experiencias de comunismo libertario:

En la barriada de El Llano se procedió a regularizar la vida de acuerdo con los postulados de la CNT: socialización de la riqueza, abolición de la autoridad y el capitalismo. Fue una breve experiencia llena de interés, ya que los revolucionarios no dominaron la ciudad. [...] Se siguió un procedimiento parecido al de La Felguera. Para la organización del consumo se creó un Comité de Abastos, con delegados por calles, establecidos en las tiendas de comestibles, que controlaban el número de vecinos de cada calle y procedían a la distribución de los alimentos. Este control por calle permitía establecer con facilidad la cantidad de pan y de otros productos que se necesitaban. El Comité de Abastos llevaba el control general de las existencias disponibles, particularmente de la harina.

Manuel Villar. El anarquismo en la insurrección de Asturias: la CNT y la FAI en octubre de 1934 {{{3}}}

Se considera que hubo hasta 30.000 encarcelados durante este periodo. La exitosa huelga de transportes en Zaragoza, continuada por huelga general, que duró más de dos semanas, se convocó en unidad con la UGT en 1935. Sin embargo, la colaboración no cuajó en siguientes acciones.

Las elecciones de 1936 tras el desmoronamiento del gobierno de Lerroux colocaron en una compleja tesitura a la CNT. Las opiniones dentro de la organización se repartían entre el tradicional abstencionismo, el dejar vía libre a los obreros para votar, o directamente a pedir el voto para el |Frente Popular. Éste tenía entre sus promesas electorales la amnistía para los presos.

Se considera que una parte del crecimiento del Frente Popular sobrevino precisamente por el voto libertario.

La Guerra Civil

En 1936, la CNT sería finalmente ilegalizada, tras períodos de clandestinidad seguidos de otros más cortos de legalización, hasta su aplastamiento al final de la Guerra Civil, donde el sindicato colaboró con otras fuerzas del llamado Bando republicano para oponerse al Bando nacional, llegando incluso durante el desarrollo de la contienda a formar parte del gobierno de la República con varios ministerios y altos cargos de la administración.

En Barcelona los anarquistas se hicieron con el control, colectivizando gran parte de las actividades, hecho del que fue testigo George Orwell:

Por primera vez en mi vida, me encontraba en una ciudad donde la clase trabajadora llevaba las riendas. Casi todos los edificios, cualquiera que fuera su tamaño, estaban en manos de los trabajadores y cubiertos con banderas rojas o con la bandera roja y negra de los anarquistas; las paredes ostentaban la hoz y el martillo y las iniciales de los partidos revolucionarios; casi todos los templos habían sido destruidos y sus imágenes, quemadas. Por todas partes, cuadrillas de obreros se dedicaban sistemáticamente a demoler iglesias. En toda tienda y en todo café se veían letreros que proclamaban su nueva condición de servicios socializados; hasta los limpiabotas habían sido colectivizados y sus cajas estaban pintadas de rojo y negro. Camareros y dependientes miraban al cliente cara a cara y lo trataban como a un igual. Las formas serviles e incluso ceremoniosas del lenguaje habían desaparecido. Nadie decía señor, o don y tampoco usted; todos se trataban de «camarada» y «tú», y decían ¡salud! en lugar de buenos días.

George Orwell, Homenaje a Cataluña {{{3}}}

En agosto de 1936 cuando el frente en Aragón comenzó a estabilizarse, dos quintos de la región estaban bajo control de los rebeldes, aunque comprendiendo a la mitad de la población puesto que controlaban las tres capitales de provincia y Calatayud. A pesar de la importancia de la CNT en esta región no fue capaz de responder y la represión pronto fue acabando con la organización en las zonas controladas por el bando nacional.

En la otra parte del Aragón dividido, el Estado republicano quedó igualmente anulado. Las milicias de la CNT que ocuparon el Bajo Teruel y Huesca, establecieron comités de defensa que sustituían a los antiguos ayuntamientos. En las zonas con mayor presencia anarquista previa a la guerra comenzó con fuerza el proceso de colectivización de la tierra. Estas primeras colectivizaciones eran voluntarias y se establecían a partir de las tierras propiedad de los miembros y las requisadas a los huidos o desaparecidos. Aquellos que quisieran mantener la propiedad de la tierra no podían contratar a terceras personas, que no fueran de su familia, y las tierras que no labraran pasaban a control de la colectividad.

George Orwell comentó acerca de las características de la nueva sociedad que se creó en las colectividades:

Yo estaba integrando, más o menos por azar, la única comunidad de Europa occidental donde la conciencia revolucionaria y el rechazo del capitalismo eran más normales que su contrario. En Aragón se estaba entre decenas de miles de personas de origen proletario en su mayoría, todas ellas vivían y se trataban en términos de igualdad. En teoría, era una igualdad perfecta, y en la práctica no estaba muy lejos de serlo. En algunos aspectos, se experimentaba un pregusto de socialismo, por lo cual entiendo que la actitud mental prevaleciente fuera de índole socialista. Muchas de las motivaciones corrientes en la vida civilizada —ostentación, afán de lucro, temor a los patrones, etcétera— simplemente habían dejado de existir. La división de clases desapareció hasta un punto que resulta casi inconcebible en la atmósfera mercantil de Inglaterra; allí sólo estábamos los campesinos y nosotros, y nadie era amo de nadie.

George Orwell, Homenaje a Cataluña {{{3}}}

Algunas de las colectividades más importantes fueron las de Alcañiz, Calanda, Alcorisa, Valderrobres, Fraga o Alcampel. No sólo se colectivizaron las tierras, sino que se empredieron labores colectivas como la residencia de ancianos de Fraga o la recuperación de hospitales (como en Barbastro o Binéfar, La Casa de Salud Durruti); así como la fundación de escuelas, entre ellas la Escuela de Militantes Libertarios. Estas obras serían destruidas durante la guerra por las tropas nacionales.

Para proteger las nuevas organizaciones rurales el comité organiza un pleno regional extraordinario de representantes sindicales de los pueblos liderados, respaldado por Buenaventura Durruti. En contra de la opinión del comité nacional de la CNT, fundamentalmente catalán, se crea el Consejo Regional de Defensa de Aragón.

El 23 de diciembre de 1936, tras recibir en Madrid una comitiva formada por Joaquín Ascaso, Miguel Chueca y tres líderes republicanos e independientes, el gobierno de Largo Caballero en el que se habían integrado como ministros cuatro anarquistas (Joan García Oliver, Juan López, Federica Montseny y Juan Peiró), reconoce la formación del Consejo Nacional de Defensa, órgano revolucionario en que estaban representados tanto anarquistas como socialistas y republicanos, en el que la CNT disponía de dos Consejeros.

A mediados de febrero de 1937 se celebra un congreso en Caspe con el propósito de crear una federación de colectividades regional al que asisten 500 delegados que representan a 80.000 colectivistas del Aragón libertario.

En un pleno de la CNT de marzo de 1937, el comité nacional pedía un voto de censura para la supresión del Consejo Regional. La amenaza de dimisión de todo el comité regional aragonés lo impidió. Las Jornadas de mayo en Barcelona y la caída del gobierno de Largo Caballero seguida del gobierno de Juan Negrín precipitaron el derrumbe de la experiencia libertaria.

A principios de julio las organizaciones aragonesas del Frente Popular apoyaron públicamente al Consejo a su presidente, Joaquín Ascaso. Cuatro semanas después la 11ª División de Enrique Líster entró en la región. El 10 de agosto de 1937 el gobierno repubicano establecido en Valencia disolvía el Consejo Regional de Defensa de Aragón. La división de Líster se disponía a una ofensiva en el frente de Aragón, pero también fueron utilizadas para someter a la organización anarquista y desmontar las estructuras colectivas creadas en los doce meses anteriores.

Otras figuras clave de la época son Francisco Ascaso y Miguel García Vivancos.

Existió también un espíritu de revolución sexual. La organización Mujeres Libres estableció liberatorios para la prostitución en donde se daba una alternativa a las mujeres que querían dejar esa actividad. La mujer adquirió un papel que nunca había tenido en la sociedad española hasta entonces, combatiendo en el frente y trabajando en los tajos, lugares que hasta entonces les habían sido vedados. El amor libre se popularizó, aunque las suspicacias de algunos padres hicieron que se creasen los casamientos revolucionarios, ceremonias informales en las que se hacía constar los emparejamientos, y que podían ser anulados si las partes afectadas no querían continuar la relación.

La CNT bajo la dictadura franquista

En 1939 la Ley de responsabilidades políticas ilegalizaba la organización y se expropiaban sus bienes; inmuebles, material, vehículos, cuentas bancarias, empresas colectivizadas y documentación. Por aquel entonces la CNT contaba con un millón de afiliados y la infraestructura que la soportaba era amplia.

La CNT funcionó de forma clandestina dentro de España durante el franquismo, dándose también actividades de cenetistas en el exilio y siguió la lucha contra el régimen de Francisco Franco hasta 1948 a través de algunos maquis y la guerrilla urbana durante unos años más. A partir de entonces, posturas divergentes propiciaron un debilitamiento de la organización que hizo que ésta perdiese influencia entre la población. En 1961 se revitalizó consolidándose a lo largo de las décadas de 1960 y 1970 gracias a la penetración del ideario anarcosindicalista en organizaciones obreras católicas antifranquistas como Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y Juventud Obrera Cristiana (JOC).

Durante la Transición

Tras la muerte de Franco en noviembre de 1975 y el comienzo de la Transición, la CNT celebra su primer congreso desde 1936 así como diversos mítines multitudinarios, el más destacado en Montjuïc (Barcelona). De sus conclusiones surgirán algunas de las líneas de actuación que marcan su actividad en los centros de trabajo. No participación en las elecciones sindicales, no reconocimiento de los comités de empresa, no aceptación de subvenciones estatales o empresariales, apoyo a la formación de secciones sindicales.

En este primer congreso, celebrado en 1979 en Madrid, un sector minoritario, partidario de las elecciones sindicales, se escinde y pasa a llamarse CNT Congreso de Valencia (en referencia al Congreso alternativo realizado en esa ciudad) y posteriormente, perdidas judicialmente las siglas en abril de 1989, a CGT. Un año después un grupo de afiliados de la CGT se marcha de este sindicato por recibir subvenciones, y funda Solidaridad Obrera (SO). La CGT se diferencia de la CNT por su participación en las elecciones sindicales y los comités de empresa, así como por la aceptación de la figura del liberado sindical. Por ello, al margen de su participación en programas de formación, y de acuerdo a la legislación vigente, recibe las oportunas subvenciones económicas fijadas por el Estado. Más allá de personalismos, todas estas cuestiones son causa de polémica entre las dos organizaciones y la razón última que impide el entendimiento entre ambas.

La CNT se vio afectada un año antes, en 1978, por el Caso Scala, un incendio provocado en una sala de fiestas barcelonesa. Los cenetistas han mantenido que se buscó criminalizar a la organización: Plantilla:Fn

Resultaba evidente que la policía no buscaba nada ni a nadie —ya tenían a los culpables— se trataba simplemente de amedrentar a los cenetistas y de ahuyentar de la organización a miles de trabajadores afiliados que, si bien se identificaban con la línea sindical de los anarconsindicalistas, no estaban dispuestos a llegar demasiado lejos en su adhesión, ni mucho menos a desafiar una represión policial de aquella envergadura. La cosa no era de broma, las noticias de nuevas detenciones crearon un ambiente de inseguridad en gran parte de la afiliación. Por otra parte, la certeza de la implicación de la CNT en el atentado fue afianzándose en la opinión pública, lo que provocó un serio deterioro en la imagen de la organización y de los anarquistas por extensión. Si a esto añadimos las noticias de agresiones y asaltos por parte de grupos fascistas, que en aquellos días se incrementaron de forma muy considerable, podemos hacemos una imagen aproximada de la situación. Ser libertario en aquellos momentos se convirtió en algo bastante desagradable. Los medios de comunicación lo hicieron impopular, la policía y los grupos de la ultraderecha lo hicieron peligroso.

Revista Polémica: El Caso Scala. Un proceso contra el anarcosindicalismo {{{3}}}

A partir de su legalización, se inicia un movimiento para la reparación de las expropiaciones de 1939, que se concretará en la ley 4/1986 que obligaba a la devolución de los bienes incautados y el derecho a la cesión y uso de inmuebles por parte de los sindicatos. Desde entonces, la CNT viene reclamando la devolución de bienes por parte del Estado.

En la década de 1990 se procedió a la ocupación de las instalaciones del Consejo Económico y Social, con sede en Madrid, organismo encargado de la repartición del patrimonio sindical acumulado. En el año 2004 se llegó a un acuerdo entre la fiscalía y la CNT por el cual el centenar de procesados por dicha ocupación quedaban libres con cargos.

La CNT es, hoy por hoy, el único sindicato en el Estado español totalmente independiente de directrices políticas, en el que los que deciden son los trabajadores afiliados y no un comité de profesionales del sindicalismo, que renuncia a la financiación del Estado y la Patronal para mantener su independencia económica, y que no deja las negociaciones en manos de intermediarios.

En la actualidad

La CNT se opone al modelo de las elecciones sindicales y comités de empresa, Plantilla:Fn y es crítica con los sindicatos mayoritarios UGT y CC.OO. y las reformas laborales, Plantilla:Fn a la vez que mantiene una plataforma reivindicativa. Plantilla:Fn

En el año 2005, el gobierno de España continuó la devolución del patrimonio sindical incautado durante y tras la Guerra Civil a los sindicatos UGT y CNT. Desde algunos colectivos sociales y medios de comunicación, se calificó esta devolución como una muestra de favoritismo hacia la UGT, pues en 1936 la afiliación en la central anarcosindicalista era superior a la del otro sindicato y el gobierno devolvió ese año a la CNT cuatro millones de euros mientras que a la UGT devolvía una cantidad mucho mayor. La CNT sigue reclamando a día de hoy la devolución de su patrimonio histórico incautado por las tropas franquistas. Plantilla:Fn

En julio de 2006 se celebró el 70º aniversario de la Revolución Española de 1936, motivo por el cual la CNT y la FAI organizaron unas jornadas conmemorativas con distintos eventos como ponencias, debates, proyecciones, exposiciones y actuaciones musicales. Plantilla:Fn Actos similares se están realizando durante el año 2010 para conmemorar el centenario de su fundación.

En los últimos años la CNT-AIT ha mantenido multitud de conflictos laborales, algunos de ellos muy duros, como la pasada Huelga de Mercadona, la huelga más larga de la historia de Cataluña. También su activa participación en la huelga del metro de Madrid, contando con el apoyo de los trabajadores y militantes de base del resto de sindicatos del metro y de gran parte del movimiento social madrileño. Y organizando grandes movilizaciones huelguísticas en varios municipios andaluces en el año 2009 (Lebrija, Rota o Sevilla). El número de afiliación esta creciendo así como la creación de nuevos sindicatos a lo largo de todo el estado español como así se demuestra en los diferentes números del periódico cnt donde informan de la creación de nuevos sindicatos, como en Elche, Pilar de la Horadada, Santander, ect...

Símbolos y cultura

La CNT, como parte de su interés en una transformación radical de la sociedad, ha pretendido que la cultura y el libre conocimiento fuesen accesibles a los trabajadores, labor que se ha desarrollado a través del apoyo a los ateneos libertarios. La Escuela de Militantes Libertarios fue una institución que mediante la pedagogía libertaria pretendía que los "grupos de adolescentes pudieran adquirir los conocimientos y la responsabilidad personal imprescindible para servirlas a las colectividades como animadores y contables". A través de la Fundación de Estudios Libertarios Anselmo Lorenzo la CNT gestiona su patrimono cultural, edita libros y organiza charlas y coloquios. También desde algunas secciones de la CNT se ha apoyado y promovido el esperanto.

La bandera de la CNT es la tradicional del anarcosindicalismo que une en diagonal, como negación del nacionalismo y reafirmación del internacionalismo, el color rojo del movimiento obrero y el negro del anarquismo.

El himno de la CNT es la célebre canción conocida como A las barricadas, compuesta por el poeta polaco Wacław Święcicki en 1883 con el nombre de Warschawjanka y cuya letra fue adaptada al castellano por Valeriano Orobón Fernández, publicándose junto a unos arreglos musicales para coro mixto de Ángel Miret en 1933.

Plantilla:Media

Los aficionados a la filatelia pueden disfrutar de los sellos Plantilla:Fn con motivos de la CNT que se emitieron durante la Guerra Civil Española. También existe una amplia variedad de carteles Plantilla:Fn de este periodo, entradas de cine y otros objetos de coleccionista relacionados con las empresas que fueron colectivizadas durante la Revolución Española de 1936.

George Orwell, que luchó en la Guerra Civil Española en las milicias del POUM —un partido marxista revolucionario cuyos militantes fueron aliados de la CNT durante la revolución y al que pertenecía el que fuera antiguo secretario general del sindicato Andrés Nin— describió en su libro Homenaje a Cataluña los días de la Barcelona volcada con la CNT y el anarquismo. En el capítulo noveno del mencionado libro comenta que "De acuerdo con mis preferencias puramente personales, me hubiera gustado unirme a los anarquistas".

Robert Capa retrató la muerte del miliciano Federico Borrell García durante la Guerra Civil Española en la instantánea titulada Muerte de un miliciano, Plantilla:Fn fotografía que ha dado la vuelta al mundo y se ha convertido en una imagen mítica que muestra la fatalidad de la guerra.

En 1936 se colectivizó la industria cinematográfica Plantilla:Fn de tal manera que se produjeron cortometrajes como En la brecha Plantilla:Fn (1937). La CNT se ha visto reflejada en el cine español reciente a través de la película Libertarias Plantilla:Fn (1996) de Vicente Aranda en la que se muestra a un grupo de milicianas en el frente de Aragón durante la Guerra Civil Española. También se han rodado numerosos documental y entrevistas sobre el anarquismo en España.

Militantes destacados

Éstos son algunos de los más destacados militantes de la CNT en su historia.

                   

Sucesos históricos

Éstos son algunos de los sucesos históricos más destacados en los que tomó parte o se vio involucrada la CNT.

Filmografía

  • Vivir la utopía (el anarquismo en España), documental de 1997 dirigido por Juan Gamero.

Bibliografía

Otras obras consultadas

Notas


Relacionado

Véase también

Enlaces externos

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