Gasteiz (sucesos)
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El dia 3 de marzo de 1976 la represión policial provocaba la muerte a 5 trabajadores y más de 150 sufrían heridas de bala en Gasteiz, 20 de ellxs graves. Los responsables de estos actos nunca han respondido por ellos, las víctimas y sus familiares continuan esperando una reparación, un reconocimiento que no llega. La mayoría de la población ignora lo que ocurrió. Elementos emblemáticos de la dictadura franquista, como el torturador Melitón Manzanas o Carrero Blanco, son reivindicados por la Ley de Solidaridad con las Víctimas del Terrorismo, mientras se niega cualquier reconocimiento a las víctimas del 3 de marzo y a tantas otras.
La del 3 de marzo era la tercera huelga general que se convocaba desde enero de 1976. Pocos días antes de lanzar la plataforma conjunta se hizo una asamblea de luchadorxs de todas las fábricas, para organizar una ofensiva conjunta. Entoncés, no veían buenas condiciones para la huelga, por dos motivos principales: las despolitización y casi nula experiencia de lucha de la clase obrera de Gasteiz, formada por obrerxs emigradxs del campo alavés y castellano, de Andalucía y de Extremadura; segundo, la integración de la clase obrera en el sindicato vertical, con índice de participación en las últimas elecciones del 60/70%, excepto en la empresa Gabilondo donde la participación fue practicamente nula.
La plataforma conjunta estableció una serie de puntos centrales también unificados entorno a la renovación de los convenios para 1976: (1) aumento salarial, de 5000 a 6000 pesetas, iguales para todxs. (2) jornada laboral de 40 ó 42 horas laborales semanales, más un mes de vacaciones, puentes y media hora para almorzar. (3) mejoras sociales, como la jubilación a los 60 años con sueldo completo y aumento paralelo en los salarios, 100% en caso de accidente, enfermedad, etc.
A dos días de la huelga, con las empresas cerradas por orden gobernativa, las asambleas asumen las siguientes reivindicaciones: (1) romper la congelación salarial decretada. (2) contra el Sindicato Vertical, por la negociación con lxs auténticxs representantes de lxs obrerxs, dimisión de los enlaces y jurados y la formación de la comisión representativa elegida por la asamblea de la que era portavoz. (3) ningún/a detenidx, ni represalaidx, ni despedidx.
Al poco tiempo de empezar las huelgas, el problema de los despidos se hizo patente; Forjas Alavesas, la primera fábrica en declararse en huelga el 8 de enero, ya tiene 20 despidos el 16 de aquel mes. También el de numerosxs detenidxs en las manifestaciones, a partir de la cuarta semana de huelga, y a medida que se radicaliza el hostigamiento a los esquiroles. Detenciones y despidos son las armas favoritas de la patronal contra la clase obrera que llevaba casi un mes de huelga sin ninguna mejora demandada. Pero las asambleas asumieron perfectamente el reto; ninguna empresa volvería a trabajar mientrás hubiera un/a solx despedidx. Sucede que cuando se pensaba que el movimiento estaba más débil, a los dos meses de huelga, renace con más fuerza y decisión, así se llega a la huelga general del 3 de marzo.
Es necesario decir primero, que la lucha en Gasteiz, como las más significativas de la transición, no fue organizada por lxs dirigentes del PCE ni del PSOE, ni de UGT ni de CCOO. Éstxs, más bien, veían mal estos movimientos, porque quedaban fuera de su control. Nicolás Sartorius, dirigente entonces del PCE i CCOO, criticó en la revista “Triunfo” la huelga de Gasteiz calificándola como "movimiento inmaduro". Para aquéllos que habían pactado con la dictadura una transición controlada, estas luchas constituían un obstáculo para la "representatividad" de sus juntas y plataformas de partido.
Desde siempre las dinámicas de lucha radical han contado con herramientas asamblearias. En Gasteiz todas las organizaciones asumen que todo el poder residiría en las asambleas. Se encuentran asambleas en cada fábrica en lucha, reunida todos los días para informar, discutir y decidir a mano alzada y vinculándose todxs respecto a los acontecimientos recientes. De estas asambleas individuales de cada fábrica pronto se pasó a las asambleas de conjunto, que se hacían dos veces por semana o más si lo requerían las circunstacias. Analizaban la lucha en conjunto y unificaban los criterios y las actividades a realizar. Ninguna decisión era tomada si antes no había sido discutida en las asambleas de cada fábrica. Las asambleas de mujeres de obreros parados también fueron importantes, ellas daban soporte y se preocupaban de cosas como el problema de los barrios, las viviendas, las guarderías, los colegios, etc. Y, finalmente, dos días antes de la huelga del 3 de marzo, se reunen con gran éxito las asambleas de barrio y las asambleas conjuntas, informan a lxs comerciantes, amas de casa, pequeños talleres, tebernerxs, sectores de clases medias, etc. se les sensibiliza y se reclama su solidaridad, es necesario generalizar y extender la lucha y, sobretodo, convocar la huelga general.
Junto con las asambleas, los otros instrumentos que hicieron posible esta explosión de autonomía obrera, fueron las marchas y manifestaciones, los comunicados en las fábricas, las reuniones diarias de las comisiones y el fondo de ayuda a la huelga.
Refrendada por las asambleas, se decidió la huelga para el dia 3 de marzo de 1976. Desde la mañana el paro fue generalizado en Gasteiz. La misma prensa oficial reconoció que el paro en las fabricas afectó al 80% al que se sumaron también estudiantes y comercios de los barrios. La policía reprimió desde primera hora con saña todo tipo de manifestación. Por la tarde estaba convocada a las cinco una asamblea general en la iglesia de San Francisco del barrio de Zaramaga. La Iglesia estaba abarrotada ya mucho tiempo antes y la policia rodeó violentamente la iglesia a las 16,55 y luego impidió la salida de los trabajadores para masacrarlos. Era el anuncio de la represión posterior que se saldó con mas de cien heridos y la muerte de cinco trabajadores alaveses: Romualdo Barroso, Francisco Aznar, Pedro Martinez Ocio, Jose Castillo y Bienvenido Pereda. El primero fue ametrallado cuando intentaba salir por una ventana. El segundo recibió un disparo en la cabeza, corrió para alejarse de la iglesia y cayó muerto a unos pasos de la iglesia. Algo similar ocurrió con el tercero. Los otros dos fallecerían días más tarde de resultas de las heridas recibidas en la Iglesia de manos de la policia.
El Gobierno español se apresuró a dar su versión oficial de la matanza. El entonces Director General de Seguridad, Victor Castro San Martin dijo en rueda de prensa en Bilbao lo siguiente: "En Vitoria no ha habido ni mas ni menos que un intento de ocupación de una ciudad por una masa, que desde la mañana cortó calles, derribó farolas y puso a las fuerzas del orden publico en verdadero aprietos. Y en un momento determinado, cuando las fuerzas estaban prácticamente desbordadas hubo que hacer fuego, precisamente en legitima defensa".
Esa versión sería desmentida totalmente por la transcripción de un cinta magnetofónica en la que un ciudadano vitoriano recogió la frecuencia de la policia en el momento de la masacre y que constituye todo un documento histórico de primera magnitud y que la juventud actual no lo conoció. Recogemos a continuación las principales partes de esa cinta magnetofónica:
-Parece ser que en los alrededores de San Francisco aun hay más gente, ¿qué hacemos? Cambio.
-Si hay gente a por ellos. Cambio.
-Pero ten en cuenta que se meterán en la sacristía. Cambio.
-Claro que lo que pasa es que no tenemos todavía esas órdenes; de todas formas tal como están las cosas, se puede entrar. Cambio.
-Bueno, si tu lo dices, ¿de acuerdo?.
-De acuerdo. Cambio.(...)
-Adelante Charly. Cambio.
-Me dispongo a entrar en la iglesia. Cambio.
-De acuerdo. Cambio. Enterado.
-Adelante J.2. Cambio (...)
-De acuerdo. Pero ¿cuánta gente hay?. Cambio.
-No lo se, todavía no lo se, no lo he visto; pero estoy rodeándoles ahora. Cambio.
-Bueno, de todas formas espera un poco que voy a estar con el jefe a ver lo que dice. Cambio.(...)
- (…)Oh, han puesto cuatro coches ahí en medio y creo que hay que quitar; de todas formas si nos marchamos de aquí se van a marchar de la iglesia, eh. Cambio.
-Oye J.1 no interesa que Charly se marche del sitio donde está puesto que entonces se les escapa la gente de la iglesia. Cambio.
-Bueno vamos a ver, Charly; en la puerta de la iglesia está la orden de desalojo; si tú estás en condiciones, acércate con gente y desalojas la iglesia lo primero. Cambio.
-J.2 y J.3 para J.1, procedan a desalojar la iglesia. Cambio.
-Ahora vamos a proceder entre J.2 y J.3. Cambio.
-Vamos a ver Charly, en cuanto estés desalojen a palos. Cambio.
-Ha venido aquí un cura de la Coronación y ha entrado con Altuna para ver al otro cura, porque antes nos han negado que estaban; vamos a ver lo que pasa.
-Si desalojan por las buenas, vale; si no a palo limpio. Cambio.
-De acuerdo.
-Vengan aquí; si no, no podemos hacer nada en San Francisco; manden refuerzos, si no, no hacemos nada. Si no nos marchamos de aquí. Ha salido con un cura pero resulta que no es el párroco, hemos estado dentro, pero esto está muy mal; si no, vamos a tener que emplear las armas de fuego. Cambio.
-Vamos a ver, mando por aquí un Charly. Entonces el Charly que está allá y J.2 y J.3 desalojen la iglesia como sea. Cambio.
-No se puede desalojar porque está repleta de tíos. Entonces por las afueras tenemos rodeado de personal, va a haber que emplear las armas. Cambio
-Gasear la Iglesia. Cambio.
-De acuerdo.
-Adelante J.2. cambio.
-Interesa que vengan aquí unos Charly, porque estamos aquí rodeados de gente y al salir de la iglesia aquí va a ser un pataleo; vamos a tener que usar las armas, seguro además.
-Esperamos la llegada de una compañía que viene de San Sebastián a Vitoria, eh; tenéis ahí a Charly 3. Intervenir los tres juntos, sacarlos como sea. Cambio.
-Conforme. Enterado. (...)
-Adelante, adelante V.47, dime con qué unidad estás y qué lío tenéis ahí. Cambio.
-Aquí están sacándolos a todos fuera en estos momentos.
-Pero vamos a ver, ¿estáis cargando o qué?. Cambio.
-¡A tope, a tope!.
-De acuerdo, de acuerdo. Cambio. Comunica a V-O que esto es una batalla campal para que lo sepa él. Cambio.. (s'escolten trets de metralleta, crits i bocines de cotxes).
-Que manden fuerza aquí que hemos tirado mas de 2.000 tiros. Cambio.
-¿Estás en el ajo?. Ahí hay tiros y hay de todo. Cambio.
-Llegan ahí otra sección de Valladolid y creo que con Charly 1 y Charly 2 también…Digo si está ahí en el punto en la Iglesia de San Francisco porque creo que hay una batalla campal. Cambio.
-He visto varios coches con un pañuelo blanco, lo que quiere decir que hay heridos a manta. ¿Entiendes?.
-(…)Estaba preguntando sí había heridos. Cambio.
-De momento de los nuestros no hay ninguno. Cambio.
-(...)Tengo dos secciones y media paralizadas, la otra media tiene todavía unos poquitos…o sea aquí ha habido una masacre. Cambio.
-De acuerdo, de acuerdo. Cambio.
-Muy bien…pero de verdad una masacre.
-J.2 se acerca a la Iglesia San Francisco que según J.1 debe facilitar pelotas y granadas a Charly. Cambio.
-Ya tenemos dos camiones de munición eh… o sea que actuar a mansalva, y a limpiar, nosotros que tenemos las armas, a mansalva y sin duelo de ninguna clase.
El Institut de Historia Social Valentín de Foronda hizo público un dictamen donde se constataba que hubieron "responsabilidades penales" en aquellos hechos, situades "en alguna instancia de la cadena de mando policial".
Fraga era entonces el Ministro de Interior. Manuel Fraga, actual presidente de la Xunta de Galizia por el PP, y pieza clave del partido del Gobierno español actual, era durante la matanza de Gasteiz en 1976 el Ministro de Interior del Gobierno español y por tanto responsable politico de aquella masacre. Con él estaba en el mismo Gobierno de Arias Navarro, otro hombre del PP actual, como Martin Villa, actual Presidente de Endesa, y en aquellos tiempos Ministro de Relaciones Sindicales. Fraga justificó asi ante la prensa aquella masacre: "Por supuesto, tengo que decir que la responsabilidad de los que siguen echando la gente a la calle con mensajes de un tipo o de otro, les correspondía íntegra en cuanto a resultados trágicos como los que hemos vivido en Vitoria. Que este triste ejemplo sirva de gran lección para todo el pais en los meses próximos".
Desdel poder se tomaron medidas represivas, se encerró a varios dirigentes sindicales, se prohibió cualquier tipo de investigación para esclarecer la actuación de las FOP (y todavía hoy dura). El Tribunal de Orden Público, una jurisdicción especial para la represión sistemática de toda oposición, desde 1974 hasta 1977 introduje el 60% de todos los procedimientos judiciales y el 25% de todas las causas continuaron después de la muerte del dicatdor, en contra de lo que aseguraba de la apertura y democratización del régimen. La gran mayoría fueron trabajadorxs y estudiantes menores de 35 años.
Por su parte, lxs dirigentes de los partidos "de lxs trabajadorxs" se asustaron y aceleraron las negociaciones con el régimen, aceptaron la monarquía, la bandera nacional, el olvido del derecho de autodeterminación, el pacto para silenciar los crímenes de la dictadura y la transición, dejar de lado los militares del UMD (demócratas enfrentados a los franquistas).
FUENTES:
* José Arturo Val del Olmo - Rebelión - 03-03-2005 * Daniel Udalaitz *Fuente: Vasconia.net, 6 de marzo de 2005 * Fuente: El Correo Digital. 6 de Febrero de 2005 * Galileo.El correo Digital * Alberto Arregui * Iñaki Uribarri.Font:Viento Sur.
Más información sobre los sucesos de Gasteiz en Alasbarricadas.org:
Vitoria-Gasteiz, 30 años de infamia

