El anarquismo no puede seguir siendo considerado un anacronismo.

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Se dice frecuentemente que los anarquistas viven en un mundo de sueños del provenir pero que no perciben lo que pasa en el presente. Sin embargo vemos el presente demasiado bien, en su real apariencia, y eso es lo que nos lleva a portar el hacha en el bosque de los prejuicios que nos acosan.

Pedro Kropotkin


Hay dos razones importantes que explican el fracaso de la revolución en Francia: (1) una preparación teórica inadecuada en la teoría y práctica del anarquismo, y (2) el vasto poder del Estado coronado con el autoritarismo y la burocracia, que cuentan con las potenciales simpatías de los grupos izquierdistas. En España, la revolución estuvo mucho mas esparcida y fue más tenaz a causa de su extendida preparación y aún así fue aplastada por un estado fascista y una izquierda autoritaria. Es importante visualizar estos dos factores para extrapolarlos a la situación presente de los E.E.U.U. No sólo tenemos el parámetro de un estado cuyas fuerzas armadas, su policía, y sus armas nucleares pueden destruir instantáneamente a toda la humanidad, sino que nos vemos enfrentados a una penetrante reverencia hacia la autoridad y las jerarquías cuya perpetuación se concreta diariamente a través de una pasividad doméstica cultivada por la familia, la escuela, la iglesia y la televisión. Además E.E.U.U. es un país inmenso con solo una pequeña y esporádica historia de acción anarquista. Puede parecer que no sólo no estamos preparados sino que además estamos mutilados por un estado mucho mas poderoso que el de Francia y España juntos. Decir que luchamos en contra de una fuerza superior es una subestimación.


Pero ¿dónde nos conduce el considerar al Enemigo como un gigante despiadado e invencible? Si evitamos paralizarnos por el fatalismo y la futilidad, no puede obligar a redefinir la revolución en un sentido que nos podría centrar en el Anarco feminismo como un dispositivo desde el cual platear la lucha por la liberación humana. Son las mujeres las que tienen las claves para los nuevos conceptos de revolución, las mujeres que encarnan esa revolución no representan la toma del poder o la dominación de un grupo sobre otro bajo ninguna circunstancia y por ningún lapso de tiempo, ya que es la dominación misma la que debe ser abolida. La sobrevivencia del planeta depende de esto. No se le puede seguir permitiendo a los hombres que sólo manipulen el medio ambiente para sus propios intereses, del mismo modo que no se les puede seguir permitiendo que destruyan sistemáticamente todas las razas de la especie humana; en tanto la existencia de la jerarquía y la autoridad amenazan la existencia humana y del planeta. La liberación global y las práctica libertaria se han vuelto necesarias, no solo como una ensoñación. Debemos producir las condiciones de vida para sobrevivir.


El centrarnos en el Anarcofeminismo como el dispositivo revolucionario necesario para nuestra lucha no es negar la inmensa tarea que tenemos delante. Vemos efectivamente "demasiado bien" las causas de nuestra opresión y el inmenso poder del Enemigo. Pero también vemos que el camino para salir de este implacable ciclo histórico de revoluciones incompletas o frustradas, requiere nuevas definiciones y tácticas de nuestra parte; unas que apunten al proceso de "vaciamiento" que describiremos en la sección "Haciendo real la utopía".


Como mujeres estamos bien situadas para participar en este proceso, porque hemos aprendido a ser sutiles, sigilosos, silenciosas, tenaces, agudamente sensibles y expertas en habilidades de comunicación, después de años de trabajo encubierto y clandestino. Por nuestra propia sobrevivencia, hemos aprendido a configurar redes de rebeldía que eran invisibles a los ojos "expertos".


Sabemos cómo luce una bota

vista desde abajo

conocemos la Filosofía de las botas

Invadiremos todo

como maleza silenciosa

Las plantas prisioneras se rebelarán

junto a nosotras

derribaremos las cercas

y las murallas caerán.

No habrá más botas.

Por el momento consumimos basura

y dormimos, mientras esperamos

debajo de tus pies.

Cuando digamos "al ataque"

no oiréis nada

al principio.


El trabajo anarquista no es inexistente en este país. Existe en la mente y las acciones de las mujeres que se preparan (a veces inconscientemente) para la revolución que destruirá la inercia histórica y el proceso mismo de la historia.