El Lugar de Godwin en la tradición anarquista: un tributo bicentenario
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Complemento al artículo biográfico de William Godwin
Autor: Kenneth C. Wenzer
En su búsqueda de una vida más cuerda muchos anarquistas miran hacia atrás para ver una edad de paz prístina y sueñan con un tiempo de perfección. El ser tan abiertos a la persuasión les ha permitido encontrar antepasados espirituales en todas las partes del mundo extendiéndose hasta más de dos milenios en el tiempo. Un movimiento que puede sacar provecho de escritores, filósofos, y pensadores religiosos tan dispares como Jesús, Sir Thomas More, Fenelon, Thomas Jefferson, Herbert Spencer, y Nietzsche es apenas un movimiento en el sentido tradicional del término: es más bien un esfuerzo de definir hasta el final cualquier texto que revele una vida moral guiada por la voluntad propia en una sociedad libre.
Tres escuelas helénicas de la filosofía, los Cireneos, los Cínicos y los Estoicos, han sido reclamadas como precursoras. Zenón de Citium (336-264 B.C.), fundador del estoicismo, propuso la buena vida libre del gobierno y dedicada a la virtud y a la armonía. En China, Lao Tse (siglo VI A.C.?) Proclamó el Tao, "la unidad básica, indivisible en la que todas las contradicciones y distinciones de la existencia se resuelven finalmente". El discípulo que se ha centrado en el Tao es autónomo, armonioso en las relaciones con los demás y con el yo interior.
Grupos religiosos como los Begardos, Valdenses, Albigenses, Anabaptistas, y primeros Cuáqueros han servido de inspiración a los anarquistas. Estas sectas en un grado u otro adoptaron la igualdad, la comunalidad de los bienes materiales, la pureza de los principios morales, el rechazo de la autoridad humana, y una interpretación individual de la creencia en lo Divino. Los Husitas radicales del siglo XV, conocidos como los Taboritas, imaginaron un futuro milenario libre de propiedad privada, de leyes humanas y de toda autoridad común: una hermandad de toda la humanidad sólo sujeta a los preceptos divinos del Señor.
Los anarquistas ha tenido en gran estima la rebelión secular de los Diggers, o True Levellers (Niveladores Auténticos), en el siglo XVII en Inglaterra dirigidos por Gerrard Winstanley. Winstanley, estimaba que la propiedad corrompe, se opuso al clericalismo, al poder político y al privilegio. Es la desigualidad económica, creía, lo que produce el crimen y la miseria. Defendía un comunalismo primitivo basado en las enseñanzas puras de Dios comprendidas a través de la razón. El Pueblo debe " trabajar y comer juntos, haciendo de la tierra un tesoro común...el hombre más pobre tiene tantos derechos auténticos a la tierra como el hombre más rico ... Es el gobierno lo que da la libertad a la aristocracia para poseer toda la tierra y dejar fuera a los pobres... Por eso es semejante a un imaginario, egoísta, Anticristo ".
La Ilustración, promoviendo la investigación científica y liberando a la ley natural de sus amarras tradicionales y religiosas, dio a luz ideas de progreso, de individualidad, y de libertad que son tan básicas para el anarquismo en lo que se refiere a conceptos de gobierno justo y despotismo ilustrado. La "edad", según Francis Haber," estaba en busca de lo universal...de donde la vista del hombre occidental del mundo se revolucionó ". Los filósofos ilustrados creyeron en el estado de inocencia natural, de perfección del hombre, y por supuesto en una sociedad fundamentada en un principio básico racional. Los pensadores trataron de hallar la bondad en la naturaleza. Una razón inmutable y comprensible ahora no era la única forma para esta búsqueda, sino un reino propio de virtudes eternas y de una fuerza motora viva de la comunidad humana intelectual. Con leyes universalmente válidas, la igualdad y un mayor conocimiento se podrían lograr. La gente entonces podría reconocer la primacía de la conciencia moral y ser sus propios dueños.
El siglo XVIII en Inglaterra fue también un tiempo plagado de grupos disidentes religiosos: Los metodistas, los moravios, mugletonios y antinomianos. Buscando la libertad de conciencia y de fe, se metieron en enclaves sociales cerrados, autónomos y sin una autoridad centralizada. Tales grupos alimentaban un "radicalismo adormecido" y bordeaban, según E. P. Thompson, la "anarquía". A consecuencia del cambio industrial, el movimiento de enclosure, la dislocación social y la pobreza, los movimientos populares las clases obreras profesaron ideas igualitarias y proliferó la agitación radical entre los intelectuales, incluyendo a muchos antiguos párrocos.
Uno de tales clérigos sensibles de la secta Sandemanian, imbuido en su inconformidad militante y el sentido de misión, fue William Godwin (1756-1836). Criado en las tradiciones de la disensión, él devoró los trabajos de Swift, Rousseau, Helvetius y otros escritores. La manera de pensar de Godwin continuamente se movió en una dirección que el lenguaje político del hoy definiría como izquierdista. Eventualmente rechazó el dogma religioso a favor de una ética basada en una razón inatacable privada de una religión o de un estado esclavizante. Como el protestantismo deseaba abolir las barreras entre el hombre y Dios, Godwin trató de derribar las barreras entre la gente. La perfección de la individualidad humana reemplazó al reino de Dios. "No sabía nada", Godwin escribió, "para lo que mereciera la pena vivir excepto la utilidad y el servicio a las criaturas del Señor". Después de trabajar a destajo en Grub Street fue conocido como autor y contribuyente regular a los panfletos políticos en defensa de la libertad. En los primeros 1790s él era ampliamente reconocido como radical.
Para mucha gente en Gran Bretaña, ya iniciada en las tradiciones discrepantes y liberales, la Revolución Francesa despertó visiones grandiosas de una nueva era, no sólo para muchos intelectuales, sino para los trabajadores igualmente. La reforma de la sociedad y del gobierno parecía inminente. Muchos hombres y mujeres se dirigían entusiástamente hacia Paris para participar en la construcción del nuevo mundo. Asociaciones y sociedades de correspondencia llenaron la isla. Los Derechos del Hombre, escrito por el iconoclasta Thomas Paine, y promovidos por Godwin, capturaron a algunos soñadores de clases medias o superiores que pedían a gritos la utopía. Durante los 1790s porciones de la clase baja, sufriendo la pobreza, el aumento de los precios, fracasos de las cosechas y el hambre, se rebelaron no por un futuro perfecto sino más bien en contra de una economía de cruel liberalismo que rompía las vías acostumbradas. Alineándose con los intelectuales, los líderes populares convocaron enormes manifestaciones de protesta. Los valores se estaban alterando y un sentimiento de identidad entre las clases trabajadoras comenzaba a desarrollarse.
Los excesos de la Revolución Francesa aterrorizaron a los elementos gobernantes, que habían recibido favorablemente las primeras noticias de la caída de la Bastilla. Apretándo sus filas, llegaron a rechazar toda innovación y comenzaron a defender incluso las anomalías más corruptas. Un ataque al rey los exasperaba aún más. Instigados por un cisma en los Whigs, por un terror jacobino francés creciente, por un "contagio" revolucionario en otras partes de Europa, y finalmente por una declaración de guerra francesa, el ministerio Pitt recortó las libertades del pueblo inglés. Las reflexiones mordaces de Burke sobre la revolución de Francia, entretanto, habían polarizado a ambos campos: radicales y conservadores. Se desplegó un terror tricolor. El gobierno empleó numerosos espías, suspendió la Habeas Corpus Act, aprobó la "Gagging Acts"(acta de amordazamiento), y montó juicios por traición a los que dio buena publicidad. Estallaron disturbios patrióticos como un contrapunto de las multitudes revolucionarias. Los motines y la rebelión irlandesa más tarde exacerbaron las fanáticas pasiones antirrevolucionarias. [1] Muchos radicales fueron silenciados, pero Godwin publicó andanadas declarando que " es mejor no vivir en absoluto, que vivir en el miedo perpetuo".
La Revolución causó que "el corazón " de Godwin " palpitase fuertemente con grandes sentimientos de Libertad... y esperanzas sanguíneas " él estaba deseoso de un cambio que "debería fluir puramente de la luz clara del entendimiento y de los sentimientos generosos". En medio de la represión creciente, Godwin emitó su Enquiry Concerning Political Justice and Its Influence on Morals and Happiness de dos volúmenes. Publicado en febrero de 1793 después de dieciséis meses de escritura, puede considerarse el punto de partida del pensamiento anarquista moderno.
Godwin aborrecía los excesos y la violencia, especialmente la guillotina. Su gusto era por la razón y la moderación. "Political Justice (La justicia política)" quería decir que cada persona debe ejercitar pacíficamente el juicio y la sagacidad, basados en una moralidad equitativa para la cantidad máxima de bien. Toda persona, como compartidor mutuo de la verdad, debe ser gobernante de sus pasiones y sus relaciones. Los poderes de la mente humana, Godwin creía, son ilimitados. La verdad, y por lo tanto la perfección son realizables. La reforma social y la transformación personal vendrán de la aplicación de las leyes inmutables hasta ahora utilizadas en las ciencias naturales. Este cambio será efectuado gradualmente por instructores educados y grupos de pensadores, para que la virtud y "la sabiduría verdadera esté mejor adaptada para un progreso lento, invariable, incesante". Una razón objetiva que reconoce el bien, una virtud que persigue la verdad y una benevolencia que se alza sobre el interés propio: juntos traerán la justicia universal. La justicia y la felicidad entonces estarán indisolublemente vinculadas; la sociedad y el individuo estarán en concordia.
Si la "Razón es el único legislador, y sus decretos son irrevocables y uniformes," vemos que el gobierno, no sólo la monarquía y la aristocracia, sino una democracia igualmente, fomentan costumbres retrogradas, el entorpecimiento, el vicio y la desigualidad de estrato y la propiedad. Alimentando distinciones ilusorias, "cualquier gobierno es por consiguiente un mal, una usurpación en el juicio privado y en la conciencia individual del género humano". La democracia difiere de una organización política despótica sólo en el grado de mal. Si el despotismo deprime el espíritu por la usurpación uniforme, la democracia supedita el espíritu a conformidad y capricho. "La pretensión de una sabiduría colectiva está entre las más palpables de todas las imposturas". Un estado "democrático" es una opresión de una mayoría ambiciosa y tenebrosa sobre una minoría, la cual "introduce los males de una unanimidad ficticia" y ahoga la libertad creativa. La democracia es "una vasija monstruosa y poco manejable, lanzada en el mar de pasiones humanas, sin lastre". [2] "Con qué deleite," Godwin se regocijaba, "debe cada amigo bien informado del género humano ver el período auspicioso, la disolución del gobierno político, de ese motor bruto que ha sido la única causa perenne de los vicios de la humanidad," 3
La religión también debería seguir el camino del gobierno. Es "un sistema de sumisión ciega y de hipocresía desanimada" embaucando a la gente en un sentido falso de virtud. Reclamando el monopolio de un conocimiento supuestamente arcano, "Sus autores comunicaron al mundo cuanta verdad que habían calculado que el mundo merecería recibir".
Sabemos poquísimo del sistema del universo, estamos demasiado sujetos a error cuando nos referimos a él, y vemos una porción demasiado pequeña del todo para formarnos nuestro principio moral en imitación de lo que concebimos que es el curso de naturaleza.
Si la religión es una opresora, entonces la idea de Dios es tiránica. Godwin más tarde escribió, "la idea de un Creador inteligente y Gobernador del universo..golpea mi mente tanto como el antropomorfismo más irracional y ridículo".
Godwin creía que " las cosas buenas del mundo son una multitud común, con lo cual un hombre tiene un título tan válido como cualquier otro para hacer lo que él quiere ". Una acumulación de propiedad, sobre todo aliada con la iglesia y el estado, se traduce en el poder social, y cría el egoísmo, el crimen, la codicia, y la pobreza. Una cooperativa que comparte los dones de la tierra, desprovista aún de trueque y cambio, traería el conocimiento aumentado, la mejora moral, y un final para las guerras. Cada individuo, sin embargo, debería tener bastantes bienes personales, su cantidad y empleo gobernados por el dominio de sí mismo, satisfacer sus necesidades particulares y su bienestar. " El interés privado debería concordar visiblemente con el bien público, y la sociedad civil se convertirá en todo lo que la poesía ha soñado de una edad de oro. "
La sociedad como Godwin la previó debía ser una confederación muy libre de parroquias democráticas similar a las antiguas Polis Helénicas temporalmente dirigidas por un consejo de hombres sabios. Las relaciones individuales, sociales, y la tecnología (Con una cantidad mínima de trabajo físico) mejorarían sin cesar entre las necesidades simples y la cooperación racional. Bajo nuestro sistema presente somos sólo " meras sombras de hombres, con un exterior engañoso.. Indigente de sustancia y alma. Pero cuando " lleguemos a la tierra de la realidad.. ¡El hombre conocerá para lo que es, por la energía de pensamiento y la intrepidez de la acción! " Un mundo libre de la angustia, la melancolía, el resentimiento y la enfermedad incluso podría mantener a raya la muerte. [4]
Incluso durante la escritura de Justicia Política, las opiniones de Godwin cambiaron y se desarrollaron considerablemente. Comenzando con algún respeto para el buen gobierno, él terminó por rechazarlo totalmente. Este libro, doloroso para los lectores actuales acostumbrados a un estilo menos adornado, tiene muchas contradicciones e incongruencias, en gran parte atribuibles a la prisa para publicar la primera edición. La segunda edición fue publicada en 1796, y la tercera en 1798. Contienen cambios extensos, adiciones de conceptos, y cambios en el énfasis. La perfección del Hombre, por ejemplo, al principio un objetivo realizable, Godwin más tarde la calificó como un progreso continuo.
Se ha dicho que Political Justice carece de sentimiento. Guillermo Hazlitt declaró que " ¡el Sr. Godwin ha dado una esencia a la ciencia moral, intentando (en vano) pasar el Círculo Polar Ártico y las Regiones Heladas, en dónde el entendimiento ya no es calentado por los afectos, ni abanicado por la brisa de la imaginación! " María Wollstonecraft lo consideraba como " la filosofía helada. " Godwin, después de convertirse en un hombre de familia, admitió más tarde que debería haber dado más lugar a las emociones " y al imperio del sentimiento. " Incluso bosquejó un contorno para un nuevo libro para compensar esta negligencia. Godwin sin embargo declaró que él había sido " animado por el amor a la verdad, y por una pasión inseparable de su naturaleza.. que es casi la misma cosa bajo otro nombre, el amor de mi especie. "
Como Godwin reclamó, no siempre nos esforzamos para lo más noble o lo bueno, ni tampoco "un Vulcano" decide siempre o controla nuestras emociones. Allí también existe tristemente una disparidad entre nuestra percepción individual de lo que es bueno y su uso. Quizás Hazlitt tiene razón en la observación de que Godwin " concedía demasiada nobleza a sus camaradas.. [Y] levantaba el estándar de la moralidad por encima del alcance de la humanidad. " Esto era culpa de su época, cuando la filosofía sobria creía que la razón y el uso de las leyes inmutables del comportamiento del hombre podían controlar las pasiones individuales y la sociedad. " En una época en la que la religión cada vez era más reconocida como una aglomeración de los primitivos temores y supersticiones, " observa William St. Clair, Justicia Política " ofrecía una explicación científica moderna para ponerla en su lugar,... era maravillosamente liberadora y refrescante.. [ayudaba].. ayudaba a liberarse de los grilletes de los privilegiados cuyas pocas percepciones mejoradas acelerarían la perfección. "
Political Justice ha sido considerada peligrosa y sediciosa. Durante una sesión del Consejo Privado, un poco después de su publicación, se consideró el posible procesamiento de Godwin. Pitt, se dijo, comentó que " un libro de tres guineas nunca podrá hacer mucho daño entre los que no tienen tres chelines para ahorrar. " Political Justice sin embargo se convirtió inmediatamente en un bestseller y se difundió extensamente, entre sociedades radicales y asociaciones de trabajadores que reunían sus pobres ahorros y compraban una sola copia para sus miembros. La notoriedad de Godwin como el autor de Justicia Política así como unas novelas atrajo la atención hacia él y sus ideas de hombres tan distinguidos como Coleridge, Priestley, Southey, Lamb, Hazlitt, y Wordsworth. Mary Wollstonecraft, famosa abogada de los derechos de la mujer, se casó con él en 1797. Ella murió unos meses más tarde después del parto de María, futura autora de Frankenstein y esposa futura del discípulo más significativo y ardiente de Godwin, Shelley. Para muchos radicales recalcitrantes, Godwin se convirtió en" un profeta.. [y] ellos construyeron sobre sus conjeturas la superestructura de un sueño que era del todo el suyo propio. " Los opositores también abundaron. Malthus escribió Essay on Population (Ensayo sobre la Población) como refutación a la Justicia Política. Burke consideró la obra de Godwin como " Puro Ateísmo defecado, el pensamiento de esa pútrida carcasa [sic] de la Revolución francesa. "
El tiempo de euforia fue corto. La opinión pública se volvía en favor de la tradición y el status quo. Una desilusión creciente con los excesos de la Revolución francesa, un anti-galicismo entre la masa, una represión acertada del gobierno, y la disensión entre los radicales exaltados y los abogados de la moderación como Godwin, debilitó las fuerzas de la reforma. Godwin se convirtió en objeto de infamia. Sufrió penosamente la muerte de su esposa. Su fama rápidamente se diluyó, tanto que para 1811 su futuro yerno Shelley pensaba que su nombre había sido " añadido.. a la lista del los muertos honorables. " Hazlitt declaró que él había " ardido como un sol en el firmamento de la reputación.. [Pero] que se ha hundido por debajo del horizonte.. [En] el crepúsculo sereno de una inmortalidad dudosa. " Su segundo matrimonio fue difícil. En sus años restantes fue perseguido por los problemas financieros engendrados por las responsabilidades de la familia y sus búsquedas literarias, que a veces filtraban su relación con Shelley.
Aunque Godwin usara la palabra "anarquía" para referirse al caos y nunca se percibiera a sí mismo como "anarquista", Woodcock con razón lo llamaba " el padre del anarquismo moderno " por esta primera exposición sistemática de la teoría anarquista. El status de Godwin en el pensamiento anarquista es similar al de Beethoven en la música - él resumió todo lo que había venido antes de él y había prefigurado todo lo que debía venir después. La ruptura con las viejas formas, la creación de nuevas potencialidades y la liberación de la mente se presta a la comparación. El pensamiento de Godwin revestía el debate entre los Jeffersonianos y los Federalistas, y según un historiador " fue un faro para las generaciones de rebeldes " en los Estados Unidos. Los poemas de Shelley "La Reina Mab", " La Oda a la Libertad", "La Rebelión del Islam", "El Disfraz de la Anarquía", y "Prometeo Desatado" fueron inspirados por el anarquismo de Godwin. Los pensadores anarquistas del siglo XIX le ignoraron, pero Kropotkin lo elogió. El pensamiento de Godwin anticipó el movimiento obrero Británico en su moderación no revolucionaria, Robert Owen en su creencia en la fuerza liberadora de la educación, los Cartistas en su ataque sobre la distribución del poder, y los Fabianos en su socialismo humano. Incluso la visión de Karl Marx de deshacerse del estado y la teoría del valor de beneficio tenía un precedente indirecto en Godwin. Sus obras dejaron su señal sobre Washington Irving, Edgar Allan Poe, Nathaniel Hawthorne, Charles Dickens, Henry George, Oscar Wilde, y H. G. Wells. [5]
Godwin declaró que " Si la opresión [de cualquier clase] hubiera sido la escuela de la sabiduría, la mejora de la humanidad hubiera sido inestimable, ya que ellos han estado en aquella escuela durante muchos miles de años. " La humanidad todavía va a la escuela del odio y de la guerra. La contaminación y la falta de respeto hacia todas las criaturas violan la vida misma aún en sus formas más simples. La armonía todavía elude a la más impaciente de las especies. Las pasiones permanecen ingobernables. Una lectura de Justicia Política probablemente nos beneficiará, ya que estamos en la necesidad de una visión del mundo que no " admitia en nuestros pechos ni el desprecio, la animosidad, el resentimiento, ni la venganza. La causa de la justicia es la causa de la humanidad. Deberíamos amar esta causa, ya que ello conduce a la felicidad general de la humanidad".
Notas
- Godwin había escrito defensas elocuentes para hombres acusados de traición, aún ayudando a asegurar una victoria para la defensa. Este juicio fue un hito en la historia legal inglesa. De ahora en adelante la gente no podía ser condenada de traición por la palabra y la pluma
- Una forma benigna de democracia es aceptable como un estado de transición.
- Cualquier asociación que interfiera con la benevolencia universal debe evitarse. ¡Incluso las orquestas y el matrimonio niegan la individualidad!
- La primera edición abreviada suprimió esta sección, pero en la tercera edición, Godwin rechazó la inmortalidad absoluta como objetivo. Él sin embargo, creía que la vida podría ser prolongada enormemente.
- Engels escribió que "dos grandes filósofos prácticos de última época, Bentham y Godwin, son, sobre todo éste, casi exclusivamente propiedad del proletariado. "
Notas bibliográficas (Sin traducir)
I am using the first edition of Godwin's Enquiry Concerning Political Justice and its Influence on Morals and Happiness (Raymond A. Preston, ed., New York: Alfred A. Knopf, 1926), because it has more chutzpah than the succeeding two editions and reflects more poignantly the enthusiasm of the times. Since this work was partially abridged, I used the third edition (F. E. L. Priestly, ed., Toronto: The University of Toronto Press, 1946) as a back-up. I have not made an extensive comparison among the three editions. Since I am primarily using the first editon (and an abridged one) a thorough analysis of the differing texts would be beyond the scope of this short article, I can only ask for tolerance for any fault. In addition, I consulted Godwin's Memoirs of Mary Wollstonecraft (London: Constable & Co., Ltd., 1927) and the Uncollected Writings (1785-1822): Articles in Periodicals and Six Pamphlets by William Godwin, Jack W. Marken and Burton R. Pollin, eds. (Gainesville, Fla.: Scholars' Facsimiles & Reprints, 1968).
Consulted works dealing with Godwin and his family include: H. N. Brailsford, Shelley, Godwin, and Their Circle (New York: Archon Books, 1969); Kenneth Noel Cameron, ed., Percy Bysshe Shelley: Selected Poetry and Prose (New York: Holt, Rinehart & Winston, 1967); William St. Clair, The Godwins and the Shelleys: The Biography of a Family (New York, W. W. Norton & Co., 1989); Rosalie Glynn Grylls, William Godwin and His World (London: Odhams Press, Ltd., 1953); William Hazlitt, The Spirit of the Age: Or Contemporary Portraits (London: Oxford University Press, 1966); Peter H. Marshall, William Godwin (New Haven: Yale University Press, 1984); Kegan Paul, William Godwin: His Friends and Contemporaries (Boston: Roberts Brothers, 1876); A. K. Rogers, "Godwin and Political Justice," International Journal of Ethics, XXII, 1 (Oct., 1911); Michael Henry Scrivener, Radical Shelley: The Philosophical Anarchism and Utopian Thought of Percy Bysshe Shelley (Princeton: Princeton University Press, 1982); Elton Edward and Esther Greenwell Smith, William Godwin (New York: Twayne Publishers, Inc., 1965); G. R. Stirling Taylor, Mary Wollstonecraft: A Study in Economics and Romance (London: Martin Secker, 1911); and George Woodcock, William Godwin: A Biographical Study (London: The Porcupine Press, 1946).
Other books and articles ransacked: Wm. Theodore de Bary, ed., Sources of Chinese Tradition, vol. 1, Introduction to Oriental Civilizations (New York: Columbia University Press, 1967); Ernst Cassirer, The Philosophy of the Enlightenment, Fritz C. A. Koelln and James P. Pettegrove, trans. (Princeton: Princeton University Press, 1951); Norman Cohn, The Pursuit of the Millenium: Revolutionary Messianism in Medieval and Reformation Europe and Its Bearing on Modern Totalitarian Movements (New York: Harper & Bros.,1961); Friederich Engels, The Conditions of the Working-Class in England: Personal Observations and Authentic Sources (Moscow: Progress Publishers, 1973); Francis C. Haber, The Age of the World: Moses to Darwin (Baltimore: The Johns Hopkins Press, 1959); Philip P. Hallie, "Zeno of Citium," The Encyclopedia of Philosophy (New York: Macmillan Publishing Co. and The Free Press, 1972); Christopher Hill, The World Turned Upside Down: Radical Ideas During the English Revolution (New York: The Viking Press,1972); James Joll, The Anarchists (London: Eyre & Spottiswoode, 1964); Leonard Krimerman, ed., Patterns of Anarchy: A Collection of Writngs on the Anarchist Tradition (Garden City: Doubleday & Co.); P. A. Kropotkin and Harold J. Laski, "Anarchism," Encyclopedia Britannica (London: Encyclopedia Britannica Co., 1932); Charles A. Madison, "Anarchism in the United States," Journal of the History of Ideas 4 (January 1945); D. Novak, "The Place of Anarchism in the History of Political Thought," The Review of Politics 20 (July 1958); Bertrand Russell, "Stoicism," A History of Western Philosophy (New York: Simon & Schuster, 1945); E. P. Thompson, The Making of the English Working Class (New York: Vintage Books, 1966); George Woodcock, Anarchism: A History of Libertarian Ideas (Cleveland: Meridian Books, 1962; and George Woodcock, Pierre-Joseph Proudhon: His Life and Work (New York: Schocken Books, 1972).
Much thanks to Thomas West for his editing and friendship, and David DeLeon(?) and Marvin Breslow for their valued commentary


