C.2.5 ¿No son los ejecutivos trabajadores y por tanto creadores de valor?
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Por supuesto se podría argumentar que los ejecutivos también son “trabajadores” y por lo tanto contribuyen al valor de los productos producidos. Sin embargo, este no es el caso. Aunque puede que no sean dueños de los instrumentos de producción, ciertamente son compradores y controladores de fuerza laboral, y bajo sus auspicios la producción es una producción capitalista. La creación de un estrato asalariado-esclavo de gerentes no altera la relaciones capitalistas de la producción. En efecto, el estrato de gerentes son, defacto, capitalistas. Como la explotación requiere de trabajo (“Hay trabajos y trabajos.” como expone Bakunin, “Está el trabajo de producción y está el trabajo de explotación” La Filosofía Política de Bakunin, p. 180.), los gerentes son como los “capitalistas trabajadores” de antaño y sus “salarios” vienen del valor excedente apropiado a los trabajadores y realizado en el mercado. O, para usar una analogía diferente, los gerentes son como los capataces a sueldo de los dueños de esclavos que no quieren manejarlos ellos mismos. El sueldo de los capataces viene del valor de los excedentes extraídos de los esclavos; no es en sí mismo, trabajo productivo.
El papel de explotación de los gerentes, no es por tanto, incluso si pueden ser despedidos, diferente del de los capitalistas. Más aún, los “accionistas y gerentes/tecnócratas comparten unas motivaciones comunes: llevarse un beneficio y reproducir la relación jerárquica que excluye a la mayoría de los trabajadores de la toma de decisión relevantes” (Takis Fotopoulos, "The Economic Foundations of an Ecological Society", p. 16, Society and Nature No.3, pp. 1-40)
Esto no quiere decir que el 100% de lo que hacen los gerentes sea explotativo. El caso es complicado porque el hecho de que hay una legítima necesidad de coordinación entre los varios aspectos del proceso de producción – una necesidad que se mantendría bajo el socialismo libertario y que se sería llevada a cabo por personas elegidas y revocable (y en algunos casos de forma rotatoria). (Ver sección I). Pero bajo el capitalismo, los gerentes se convierten en parásitos en proporción a su proximidad a la cúspide de la pirámide. De hecho, cuanta más distancia del proceso de producción, más alto es el salario; cuanto más cerca, es más probable que el “gerente” sea un trabajador con un poco más poder que la media. En las organizaciones capitalistas, cuanto menos haces, más obtienes. En la práctica los ejecutivos dejan a los subordinados realizar las funciones de coordinación y les niegan las importantes decisiones políticas. Al venir su poder de decisión de la naturaleza jerárquica de la empresa, podrían ser fácilmente reemplazados si las decisiones políticas estuvieran en manos de aquellas personas a las que afectan.



