B.1.1 ¿Cuáles son los efectos de las relaciones sociales autoritarias?
De Ateneo Virtual, la enciclopedia libre.
La autoridad jerárquica está estrechamente relacionada con la marginalización y la depotenciación de los que no tienen autoridad. Esto tiene efectos negativos en aquellos sobre quienes la autoridad se ejerce, ya que:
"aquellos que poseen estos símbolos de autoridad y aquellos que se benefician tienen que embotar el pensamiento realista, crítico de la gente, y hacerles creer la ficción [de que la autoridad irracional es necesaria], ... [así pues] la mente se adormece en sumisión por medio de lugares comunes ... y el pueblo se embrutece hasta hacerse dependiente y pierde su capacidad de confiar en lo que ve y en su juicio"
Erich Fromm To Have or To Be, p. 47
En palabras de Bakunin:
"el principio de autoridad, aplicado a hombres que han alcanzado la mayoría de edad, se convierte en una monstruosidad, una fuente de esclavitud y de depravación intelectual y moral."
Dios y el Estado p. 41
Puesto que el cerebro humano es un órgano corporal, necesita ser usado regularmente para mantenerlo en forma. La autoridad concentra el poder de decisión en manos de los de arriba, lo cual quiere decir que la mayoría se convierte en ejecutores, siguiendo las órdenes de otros. Si el músculo no se utiliza, se vuelve fláccido; si el cerebro no se utiliza el pensamiento crítico, la creatividad y las abilidades mentales se adormecen y se desvían hacia tópicos mariginales, tales como el deporte y la moda.
Por lo tanto:
"las instituciones jerárquicas fomentan relaciones explotativas y alienantes entre los que participan en ellas, depotenciando a la gente y distanciándola de su propia realidad. Las jerarquías hacen que unos dependan de otros, que culpen al dependiente de su propia dependencia y después que usen esa misma dependencia para justificar el ejercicio de aún más autoridad ... Aquellos en posiciones de dominación relativa tienden a definir las características de aquellos que les son subordinados ... Los anarquistas mantienen que el estar siempre en una posición subordinada y el nunca poder actuar es estar condenado a un estado de dependencia y resignación. Aquellos que son constantemente mandados e impeditados de pensar por si mismos pronto llegan a dudar de sus propias capacidades ... [y tienen] dificultad al actuar por su cuenta en contra de las normas sociales, los standards y lo que se espera de ellos"
Martha Ackelsberg Mujeres Libres. El anarquismo y la lucha por la emancipación de las mujeres, pp. 19-20



