A.2.13 Los anarquistas, ¿son individualistas o colectivistas?
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En una frase: ni lo uno ni lo otro. Esto lo podemos ver en el hecho de que, mientras los académicos liberales denuncian a los anarquistas como Bakunin por ser "colectivistas", los marxistas critican a Bakunin y a los anarquistas en general por ser "individualistas".
Esto no debería sorprendernos, ya que los anarquistas rechazan ambas ideologías por su falta de sentido. Les agrade o no, los no-anarquistas tanto individualistas como colectivistas son dos caras del mismo capitalismo. La mayor prueba de esto es el capitalismo moderno, donde las tendencias "individualistas" y "colectivistas" se interfieren constantemente, usualmente con las estructuras políticas y económicas oscilando de un polo a otro. El colectivismo y el individualismo capitalistas constituyen ambos aspectos unilaterales de la existencia humana, y como toda manifestación de desequilibrio, tienen grandes defectos.
Para los anarquistas, la idea de que los individuos deben sacrificarse por el "grupo" o el "bien mayor" es insensata. Los grupos están conformados por individuos, y si la gente sólo piensa en lo que es mejor para el grupo, éste será una carcaza vacía. Es la dinámica de la interacción humana entre los grupos lo que les da vida. Los "grupos" no piensan, los individuos, sí. Irónicamente, esta circunstancia conduce a los "colectivistas" autoritarios a una forma más particular de "individualismo": el "culto a la personalidad" y al líder. Esto es lo que cabría esperar, ya que tal colectivismo aglutina a los individuos en grupos abstractos, niega su individualidad, y acaba con la necesidad de alguien con individualidad suficiente para tomar decisiones --problema que es "resuelto" a través del principio del líder. El estalinismo y el nazismo son excelentes ejemplos de este fenómeno.
De allí que los anarquistas reconocen que los individuos son la unidad elemental de la sociedad y que sólo los individuos tienen intereses y sentimientos. Esto quiere decir que se oponen al "colectivismo" y a la glorificación del grupo. Según la teoría anarquista, el grupo sólo existe para ayudar y desarrollar a los individuos insertos en él. Es por esto que ponemos tanto énfasis en los grupos estructurados de una manera libertaria -- sólo una organización libertaria permitiría expresarse a los individuos de un grupo, les permitiría conducir directamente sus intereses y crear relaciones sociales que promuevan la individualidad y la libertad individual. Así, en tanto la sociedad y los grupos que integran moldean al individuo, el individuo constituye el verdadero pilar de la sociedad. Según Malatesta:
Mucho se ha dicho acerca de los respectivos roles de la iniciativa individual y de la acción social en la vida y el progreso de las sociedades humanas [... T]odo se mantiene en operación en el mundo humano gracias a la inciciativa individual [...] El auténtico ser es el hombre, el individuo. La sociedad o colectividad -y el Estado o gobierno que se arroga su representación-, cuando no es una abstracción vacua, debe estar conformada por individuos. Y es en el organismo de cada individuo donde todos los pensamientos tienen su inminente origen, y del ser individual pasan a ser pensamientos y acciones colectivas al ser aceptadas por muchos individuos. Luego, la acción social no es ni la negación ni el complemento de las incitivas individuales sino el resultado de las iniciativas, pensamientos y acciones de todos los individuos miembros de una sociedad [... E]l asunto no se trata de cambiar la relación entre la sociedad y el individuo [... E]s una cuestión de evitar que ciertos individuos opriman al resto; de dar a todos los individuos los mismos derechos y los mismos medios de acción; y de restituir la iniciativa a los pocos [lo que Malatesta define como un aspecto clave del gobierno/jerarquía], lo que inevitablemente lleva a la opresión de todos [...]
Anarchy, pp. 38-38
Estas consideraciones no significan que los anarquistas favorezcan el "individualismo". Como Emma Goldman resaltó, "el 'individualismo duro' [...] no es más que un intento velado de represión y supresión del individuo y su individualidad. El así llamado Individualismo es el laissez-faire social y económico: la explotación de las masas por las clases [dominates] por medio de la trampa legal, la degradación espiritual y el adoctrinamiento sistemático del espíritu servil [...] Ese 'individualismo' corrupto y perverso es una camisa de fuerza para la individualidad [... H]a terminado inminentemente en la mayor esclavitud moderna, las más crasas distinciones de clase conduciendo a millones a la miseria. El 'individualismo duro' significó todo el 'individualismo' para los amos, mientras que el pueblo es transformada en una casta esclava que sirve a un puñado de 'superhombres'" [Red Emma Speaks, p. 112]
Mientras los grupos no pueden pensar, los individuos no pueden vivir o discutir por sí mismos. Los grupos y las asociaciones son elementales en la vida individual. Es más, cada vez que los grupos generan relaciones sociales por su inmanente naturaleza, ayudan a formar individuos. En otras palabras, los grupos estructurados de forma autoritaria ejercerán un impacto negativo en la libertad y la individualidad de quienes los integran. Sin embargo, debido a la naturaleza abstracta de su "individualismo", los capitalistas individualistas no logran hallar las diferencias entre los grupos estructurados a la manera libertaria y a la manera autoritaria --ambos son "grupos". A causa de su perspectiva parcializada respecto de este tema, los "individualistas" irónicamente terminan apoyando algunas de las instituciones más "colectivistas" que existen --empresas capitalistas-- e incluso siempre acaban por necesitar al estado pese a las frecuentes falencias que le achacan. Dichas contradicciones brotan de la dependencia del individualismo capitalista de los contratos individuales en una sociedad inequitativa, i.e. el individualismo abstracto.
En contraste, los anarquistas enfatizan el "individualismo" social (otro mejor término podría ser "individualidad comunitaria"). El anarquismo "insiste en que el centro de gravedad de la sociedad es el individuo --el hecho de tener que pensar por sí mismo, actuar libremente, y vivir plenamente [...] Si debe desarrollarse de forma libre y plena, debe ser liberado de la interferencia y la opresión de otros [... E]sto no tiene nada en común con [...] 'individualismo duro'. Tal individualismo predador es más bien blando o fofo, no duro. A la menor amenaza a su seguridad, corre a protegerse bajo el estado e implora protección [...] Su 'individualismo duro' no pasa de ser una de los muchos pretextos con que cuenta la clase dominante para enmascarar el comercio desenfrenado y la extorsión política." [Emma Goldman, op. cit., pp. 442-3]
El anarquismo rechaza el individualismo abstracto del capitalismo con sus ideas de libertad "absoluta" para el individuo la cual es limitada por terceros. Esta teoría ignora el contexto social en que dicha libertad se anmarca y desarrolla. "La libertad que queremos" dice Malatesta "para nosotros y los demás, no es una libertad absolutamente metafísica, abstracta que en la práctica se traduce en la opresión de los débiles; sino una libertad auténtica, una libertad posible, la cual es la comunidad consciente de intereses, la solidaridad voluntaria." [Anarchy, p. 43]
Una sociedad basada en un individualismo abstracto resulta en una desigualdad de poder entre individuos contratantes, comportando así la necesidad de una autoridad sustentada en leyes superiores a ellos y en la coerción organizada para hacer cumplir dichos contratos. Esta es una consecuncia necesaria del capitalismo y, de manera más notable, en la teoría contractualista de cómo se desarrolla el estado. La teoría contractualista o del "contrato social" asume que las personas son "libres" cuando están aisladas unas de otras, ya que supuestamente lo eran en el "estado salvaje". Una vez que integran la sociedad, se asume que se crea un "contrato" y un estado que lo administra. No obstante, además de ser una fantasía desligada de la realidad (el ser humano siempre ha sido un animal social), esta "teoría" es en realidad una coartada para que el estado detente poderes extensivos sobre la sociedad; lo que a su vez es una justificación del sistema capitalista, que requiere un estado fuerte. También imita los resultados de las relaciones económicas capitalistas sobre las que esta teoría se edifica. En el capitalismo, los individuos suscriben "contratos" mutuos y "voluntarios, pero en la práctica el propietario domina al trabajador durante toda la vigencia del contrato. (Para mayor detalle, ver A.2.14 y B.4).
De este modo, los anarquistas rechazan el "individualismo" capitalista por ser, como dice Kropotkin, "un individualismo estrecho y egoísta", que es además "un egoísmo estúpido que empequeñece al individuo" y "no un individualismo en absoluto. No llevará a lo que se había establecido como meta; el cual es el pleno, amplio y más perfectamente viable desarrollo de la individualidad." La jerarquía del capitalismo deviene "el empobrecimiento de la individualidad" antes que su desarrollo. Frente a esto, los anarquistas contraponen "la individualidad que hace realidad el mayor desarrollo idividual posible por medio de la más alta sociabilidad comunista en lo que atañe a sus necesidades primordiales y sus relaciones con otros en general." [Selected Writings on Anarchism and Revolution, p. 295, p. 296 and p. 297] Para los anarquistas, nuestra libertad se enriquece con quienes nos rodean al trabajar con ellos como pares y no como amo y sirviente.
En la práctica, tanto el individualismo como el colectivismo conducen a la negación de la libertad individual y de la autonomía y la dinámica de grupos. Además, se implican mutuamente, con el colectivismo llevando a una particular forma de individualismo y el individualismo llevando a una particular forma de colectivismo.
El colectivismo, con la supresión implícita del individuo, acaba por empobrecer a la comunidad, ya que los grupos sólo adquieren vida gracias a las personas que los conforman. El individualismo, con la supresión explícita de la comunidad (i.e. las personas con las que vives), acaba por empobrecer al individuo toda vez que los individuos no pueden existir al margen de la sociedad sino solamente en su interior. Es más, el individualismo finalmente impide que lleguen a la "minoría selecta" las ideas y habilidades de los individuos que conforman el resto de la sociedad, erigiéndose como una fuente de auto-negación. Es éste el defecto (y la contradicción) fatal del Individualismo: "la imposibilidad de que el individuo llegue a desarrollarse real y plenamente bajo las condiciones de opresión de masas por medio de las 'bellas aristocracias'. Su desarrollo permanecería unilateral." [Piotr Kropotkin, Anarchism, p. 293]
La auténtica libertad y la comunidad existen en todas partes.


